

Un nuevo estudio, elaborado por la compañía de seguros Chubb, revela las principales preocupaciones, desafíos y necesidades de protección que tienen las pequeñas y medianas empresas en la Argentina.
En un contexto económico desafiante, el Barómetro de Pymes 2025 indica que más del 50% de las empresas concentra sus esfuerzos en captar clientes y aumentar las ventas.
El relevamiento también muestra que la presión comercial viene acompañada de otros frentes igual de sensibles. Un 36% apunta a la necesidad de ganar participación de mercado, mientras que el 32% pone el acento en la liquidez y el manejo del flujo de caja. Es decir, vender más no alcanza. También hay que cobrar bien y administrar cada peso.

La foto financiera refuerza esa tensión: el 43% identifica al control de costos como su principal desafío, por encima incluso de la planificación a largo plazo (34%) y del acceso al financiamiento (20%).
Aun así, el humor empresario no es uniforme. La percepción sobre la situación general de las pymes está dividida: un 32% la considera buena o muy buena, mientras que un 31% la califica como mala. En el medio, un 36% la define como regular. Sin embargo, cuando miran su propio negocio, el optimismo crece: casi la mitad (48%) cree que su empresa está en una buena situación.
“Nuestro estudio busca visibilizar sus principales preocupaciones y necesidades, para que juntos podamos construir un ecosistema empresarial más seguro y preparado para el futuro”, aseguró Fernando Méndez, Country President, Chubb Argentina.
Hacia adelante, el principal interrogante sigue siendo la demanda. Un 32% la señala como el mayor desafío futuro, en línea con esa obsesión por vender más. Le siguen la regulación estatal (29%) y los cambios en el comportamiento de los consumidores (21%).
En paralelo, aparece una oportunidad que todavía corre de atrás: la tecnología. El 55% cree que la inteligencia artificial será clave para crecer, pero el 76% admite que su nivel de digitalización es apenas “normal”. La falta de presupuesto (39%) y las restricciones financieras (21%) siguen siendo las principales trabas para avanzar.
El estudio también deja al descubierto un punto crítico: la vulnerabilidad frente a riesgos. Aunque el 84% reconoce que los seguros son clave para la estabilidad del negocio, todavía hay un 18% que no tiene ningún tipo de cobertura. En un ecosistema donde un robo o un daño en el equipamiento puede paralizar la operación, la protección sigue siendo una deuda pendiente.
“Las Pymes argentinas demuestran una capacidad de adaptación y optimismo frente a los desafíos, pero requieren mayor protección y apoyo para consolidar su crecimiento”, señaló Méndez.













