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Hay días en los que se combina la falta de sueño, el estrés, cansancio y la cabeza no logra desconectarse.

Aunque estas sensaciones son frecuentes y pueden tener varias causas, existe una hormona que tiene un papel fundamental en la respuesta del organismo frente al estrés: el cortisol.

El cortisol es producido por las glándulas suprarrenales y cumple funciones esenciales: interviene en la regulación del metabolismo, la glucosa en sangre, la presión arterial y la inflamación, además de preparar al organismo para responder ante situaciones de alerta.

Cortisol elevado: cuáles son las principales señales que aparecen en el cuerpo

Entre las señales físicas que pueden asociarse con niveles elevados de la hormona se encuentran:

  • Aumento de peso, generalmente en la parte superior del cuerpo.
  • Cara más redondeada.
  • Acumulación de grasa en la zona del cuello, sobre las clavículas y en la parte superior de la espalda.
  • Debilidad y pérdida muscular.
  • Piel más fina y frágil, con tendencia a presentar moretones.
  • Estrías de color violáceo o rojizo, particularmente en abdomen, brazos, pecho o caderas.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Elevación de la glucosa en sangre.
  • Pérdida de masa ósea.

La Endocrine Society advierte que estos signos pueden aparecer en personas con síndrome de Cushing, una enfermedad poco frecuente relacionada con una exposición prolongada a niveles elevados de cortisol.

Qué pasa en el cerebro cuando el cortisol está elevado durante mucho tiempo

El exceso prolongado de cortisol también puede afectar el pensamiento y las emociones.

Una de las formas de estudiarlo es observar a personas con síndrome de Cushing, una condición en la que el cuerpo produce o recibe cortisol en cantidades muy altas de manera sostenida.

Puede deberse, por ejemplo, a un tumor en la hipófisis, a un tumor en las glándulas suprarrenales o al uso prolongado de corticoides.

Una revisión sistemática publicada en Journal of Neuroendocrinology analizó 40 estudios con un total de 2.603 participantes con síndrome o enfermedad de Cushing. Los investigadores encontraron que esta condición se asociaba con alteraciones neurocognitivas, síntomas psiquiátricos y una menor calidad de vida.

Entre las consecuencias o manifestaciones descriptas aparecen:

  • Dificultades para concentrarse.
  • Problemas de memoria.
  • Dificultad para pensar con claridad.
  • Cambios en el estado de ánimo.
  • Depresión.
  • Alteraciones de la conducta.

El trabajo se realizó en personas que ya tenían la enfermedad de base: se encontró que una mayor producción de cortisol antes del tratamiento y una mayor duración de la enfermedad se asociaban con peores resultados cognitivos.

Cómo se puede saber si el cortisol está elevado

Qué pasa en el cerebro cuando el cortisol está elevado durante mucho tiempo.
Qué pasa en el cerebro cuando el cortisol está elevado durante mucho tiempo.

Los síntomas no son suficientes para confirmar que una persona tiene cortisol elevado, pero si señales de alerta.

Cuando un profesional sospecha un exceso de cortisol, existen diferentes pruebas para estudiarlo. Entre las utilizadas se encuentran:

  • Análisis de cortisol en saliva, generalmente realizado durante la noche.
  • Medición del cortisol libre en orina de 24 horas.
  • Prueba de supresión con dexametasona.

La Endocrine Society explica que, si los resultados indican un exceso de cortisol, pueden realizarse estudios adicionales para determinar cuál es la causa.

Por eso, ante la aparición de varios síntomas compatibles (cuando hay un aumento de peso inexplicable, debilidad muscular, estrías violáceas, presión arterial elevada o cambios cognitivos y emocionales persistentes) es recomendable realizar una consulta médica.

Cuándo consultar por posibles niveles elevados de cortisol

La presencia aislada de estrés, cansancio o ansiedad no permite establecer que existe un problema con el cortisol.

La situación es diferente cuando aparecen varios cambios físicos y cognitivos de manera persistente, particularmente aquellos característicos del síndrome de Cushing.

La revisión científica indica que las alteraciones cognitivas y psiquiátricas pueden formar parte de este cuadro y que, en algunas personas, determinados síntomas pueden persistir incluso después del tratamiento.

En esos casos, un profesional de la salud puede determinar si corresponde realizar estudios hormonales y buscar la causa de las alteraciones.