

Una mancha, un olor a encierro o la pintura levantada suelen ser señales de que el agua entra por una superficie o se acumula por una filtración, una pérdida de cañería o la condensación en ambientes mal ventilados.
Limpiar o volver a pintar puede disimular la humedad en las paredes un tiempo, pero si la causa sigue activa, el problema vuelve.
Por eso, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda una serie de pasos para eliminar el moho y evitar que vuelva a aparecer.
Cómo quitar la humedad de las paredes según la EPA
Antes de limpiar una pared con humedad, es más importante identificar qué está provocando el problema. Si la filtración, la pérdida de agua o la condensación continúan, el moho y el deterioro pueden volver a aparecer.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda actuar con rapidez y seguir estos pasos:
- Identificar el origen del agua: revisar si la humedad proviene de una filtración, una cañería rota, una gotera, el ingreso de agua desde el exterior o la condensación.
- Secar las superficies rápidamente: después de una pérdida o derrame, los materiales afectados deberían secarse dentro de las 24 a 48 horas para reducir el riesgo de aparición de moho.
- Limpiar las superficies duras: si ya hay moho en una pared u otra superficie no porosa, se puede limpiar con agua y detergente.
- Secar por completo: después de la limpieza, es importante eliminar toda la humedad restante y mantener el ambiente ventilado.
- Reemplazar materiales absorbentes dañados: alfombras, revestimientos y otros materiales porosos pueden necesitar ser retirados si quedaron profundamente afectados por el agua o el moho.
- Reparar el problema de fondo: antes de pintar o cubrir la pared, hay que solucionar la filtración, pérdida o fuente de condensación que originó la humedad.
Una vez reparado el origen y seca la pared, se puede evaluar su estado y decidir si es necesario aplicar un tratamiento adicional o volver a pintarla.
Cómo evitar que la humedad vuelva a aparecer
La prevención comienza por reducir las fuentes de agua dentro de la casa. La EPA recomienda prestar atención a los ambientes donde se genera vapor, como baños y cocinas.
Algunas medidas que pueden ayudar son:
- Abrir las ventanas durante y después de ducharse.
- Ventilar mientras se cocina y utilizar extractores cuando sea posible.
- Reparar rápidamente pérdidas de cañerías, filtraciones y goteras.
- Secar las superficies donde aparezca condensación.
- Utilizar un aire acondicionado o deshumidificador cuando sea necesario.
- Revisar techos, canaletas y desagües para evitar que el agua ingrese a la vivienda.
- Controlar las paredes exteriores y los sectores donde suelen aparecer manchas.
La agencia estadounidense también aconseja mantener la humedad relativa interior por debajo del 60%, con un nivel ideal de entre 30% y 50% cuando sea posible.
El truco para saber si hay demasiada humedad en casa

A veces, es difícil identificar a simple vista si el ambiente tiene un nivel elevado de humedad. Una forma práctica de controlarlo es utilizar un higrómetro, un dispositivo que permite conocer la humedad relativa del aire.
A su vez, hay una señal fácil de reconocer que puede funcionar como advertencia: la condensación.
Si aparecen gotas de agua sobre ventanas, paredes o cañerías, puede existir un nivel elevado de humedad en el ambiente.
Qué impacto tiene la humedad en la salud
Más allá de las consecuencias que deja en el hogar, la exposición prolongada al moho también puede afectar en la salud.
Según la EPA, los ambientes húmedos y con presencia de moho pueden provocar reacciones alérgicas e irritación en algunas personas. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la congestión nasal, irritación de garganta, tos, estornudos, silbidos al respirar y molestias oculares.
Las personas con alergias al moho pueden presentar reacciones más fuertes, mientras que quienes tienen enfermedades respiratorias pueden ser más sensibles al permanecer durante períodos prolongados en espacios húmedos.
Cuándo conviene llamar a un profesional
Si el moho ocupa una superficie pequeña, en la mayoría de los casos se puede limpiar en casa siguiendo los pasos anteriores.
Pero cuando cubre más de unos 10 pies cuadrados (cerca de 1 m², o un parche de unos 90 cm por 90 cm), o cuando hubo un daño importante por agua, la EPA recomienda recurrir a profesionales con experiencia en estos casos.















