

Durante años, Portugal fue uno de los destinos elegidos por miles de argentinos que buscaban emigrar a Europa gracias a las facilidades para obtener la residencia o la ciudadanía. Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar tras la aprobación de una nueva Ley de Nacionalidad que endurece las condiciones para acceder al pasaporte portugués.
La norma, aprobada por el Parlamento el 1 de abril, llega pocos meses después de una reforma migratoria que ya había restringido el acceso a la residencia. En conjunto, ambas modificaciones hacen más exigente el camino para quienes planean instalarse en el país o iniciar un proceso de naturalización.
Según explicó el abogado portugués Oscar Viana, el texto definitivo incorpora cambios realizados luego de que el Tribunal Constitucional formulara observaciones sobre una versión anterior de la iniciativa. Tras esas correcciones, el proyecto fue aprobado con 152 votos a favor y 64 en contra, con el respaldo de partidos de centroderecha, liberales y sectores de la extrema derecha.
Los principales cambios de la nueva Ley de Nacionalidad de Portugal
Uno de los puntos más importantes de la reforma modifica el acceso a la ciudadanía por nacimiento. A partir de la entrada en vigor de la norma, los hijos de extranjeros nacidos en Portugal solo podrán obtener la nacionalidad si al menos uno de sus padres demuestra haber residido legalmente en el país durante cinco años antes del nacimiento.
También se endurecen los requisitos para quienes buscan la naturalización. El período mínimo de residencia exigido aumenta de cinco a siete años para ciudadanos de la Unión Europea y de países de lengua portuguesa. En el caso del resto de los extranjeros, entre ellos los argentinos, el plazo se eleva a 10 años.

La legislación también elimina el régimen especial que permitía a los descendientes de judíos sefardíes acceder a la ciudadanía portuguesa mediante un procedimiento diferenciado, una vía utilizada por miles de personas en los últimos años.
Además, quienes soliciten la nacionalidad por ascendencia portuguesa, como los nietos de ciudadanos portugueses, deberán acreditar conocimientos sobre el idioma, la historia, la cultura y los símbolos nacionales, mediante exámenes o certificaciones oficiales.
Sanciones más severas y dudas sobre la aplicación de la ley
La reforma incorpora un apartado con sanciones más estrictas para determinados casos. Entre otras medidas, contempla la posibilidad de retirar la nacionalidad a personas con doble ciudadanía que sean condenadas a más de seis años de prisión por delitos graves cometidos dentro de los diez años posteriores a la obtención de la ciudadanía portuguesa.

Asimismo, los extranjeros que registren condenas de cinco años o más no podrán solicitar la nacionalidad. Estos aspectos son algunos de los más controvertidos de la reforma y podrían volver a ser revisados por el Tribunal Constitucional.
La ley ya está en vigor
Tras su aprobación parlamentaria, la reforma fue promulgada por el presidente de Portugal, António José Martins Seguro, publicada en el Diário da República el 18 de mayo de 2026 y entró en vigor al día siguiente, por lo que las nuevas reglas ya se aplican a las solicitudes presentadas desde esa fecha.
La normativa también establece un régimen transitorio: los procedimientos administrativos que ya estaban en trámite antes de la entrada en vigor continúan rigiéndose por la legislación anterior, mientras que las nuevas solicitudes deberán cumplir con los requisitos más estrictos incorporados por la reforma.











