El titular de la AFIP, Alberto Abad, demuestra con distintas acciones que desconfía de los fideicomisos como posibles vías para la elusión impositiva. Ahora estaría a punto de dar el toque de gracia al fideicomiso de construcción al costo, con una respuesta a una consulta vinculante de una constructora, indicó una fuente cercana al organismo.

Este fideicomiso reemplazó al condominio indiviso de construcción al costo, que es el que se puede usar cuando varias personas compran un terreno, construyen entre ellos un edificio y, cuando se termina, se queda cada uno con una o más unidades.

El problema del condominio indiviso es la poca seguridad, porque si le pasa algo a algunos de los condóminos, como por ejemplo fallecimiento, embargo o demanda de divorcio, se puede parar la obra. En cambio, el fideicomiso es un patrimonio autónomo.

Cuando se legisló el fideicomiso, esta figura apareció como una opción segura frente al condominio indiviso.

Sin embargo, el uso del fideicomiso de construcción al costo por parte de grandes constructoras terminó por impulsar al fisco a adelantar, ante un requerimiento de la comisión de enlace del Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño, que la adjudicación de las unidades debe pagar IVA y Ganancias.

Para llegar a esa conclusión, la AFIP definió que los fideicomisos, los fiduciantes y los beneficiarios son “distintos tipos de sujetos para el pago de impuestos. Incluso mantendría esto en la consulta vinculante, respecto del fideicomiso de construcción al costo, donde teóricamente los fiduciantes y los beneficiarios son los mismos.

Con esa postura filosófica, el fisco respondió al Consejo que se considera que la asignación de las propiedades es realizada siempre a título oneroso. Por lo tanto, en el IVA se verificará el hecho imponible en la medida en que se configure el requisito de empresa constructora. Esto llevaría a que la adjudicación sea tratada como una primera venta. Similar criterio se aplica a Ganancias, dijo la AFIP.

Respecto de los condominios indivisos, el fisco consideraba que la adjudicación no era primera venta, porque los condóminos hacían la obra y las unidades construidas ya eran de su propiedad.

La nueva posición de la AFIP sobre los fideicomisos de construcción al costo terminará con el uso de esta figura porque se encarecerá enormemente la operatoria. Sin ningún paraguas, cuando lo que se construye es para vivienda se paga sólo el 10,5% de IVA, mientras que los insumos están gravados en general al 21%, y da saldo a favor técnico.

En el Dictamen 55/05, la AFIP determinó que la entrega en fiducia de un terreno es onerosa, porque luego habrá una contraprestación: la obtención de unidades terminadas. Por lo tanto, está gravada y debe pagar el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI).

“Los fideicomisos de construcción al costo sólo agregaron seguridad al patrimonio de afectación sobre una realidad económica que es sustancialmente la misma que la del condominio indiviso. Entonces, cuando se hace la adjudicación, no debería haber nacimiento de hecho imponible de IVA. Si no hay venta, tampoco hay renta y no debe aplicarse Ganancias , consideró Liliana Molas, de MGW Grupo Integritas.

Simposio especializado

El CPCE porteño organizó un Simposio la semana pasada y una de las comisiones estuvo dedicada a los aspectos tributarios del fideicomiso, que llegó a la conclusión que es necesaria una legislación que traiga claridad sobre la realidad de esta figura jurídica, tal como ya se hizo con el leasing.

Las conclusiones del Simposio fueron redactadas por el presidente de la comisión, Jorge Asiain; el vicepresidente, Eduardo Vázquez, y Molas, en su calidad de relatora.

Otro punto polémico que trataron las conclusiones es el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta. Por una parte, dijeron que no debería cobrarse a fideicomisos que no generen renta, y por el otro, que en caso de corresponder, debe pagarlo el fiduciante, no el fideicomiso.

Es que desde 2004 la AFIP empezó a cobrarle IGMP al fideicomiso. Los bancos fiduciarios tuvieron que pagar por los que ya habían desaparecido. Además, así desalentó el negocio, al aumentar costos explícitos, por ejemplo, para los de garantía.