El equipo económico deberá enfrentar $100 billones de compromisos de deuda en los próximos meses. El mercado no lo ve como un riesgo, aunque sí resulta clave para el futuro de las tasas y las estrategias de inversión en pesos.
Cuáles son los bonos que recomiendan los analistas de cara a las próximas licitaciones de deuda.
Los compromisos del tesoro
En los próximos meses, el Tesoro deberá enfrentar un exigente perfil de vencimientos de deuda en pesos.
En marzo vencen $17 billones, saltando a más de $30 billones en abril.
Para los meses de mayo y junio, los compromisos superan los $20 billones por mes, cayendo a $5 billones en julio y elevándose a más de $10 billones en agosto.
En total, hasta agosto vencen más de $100 billones de deuda en pesos.
Si bien luce un compromiso abultado, el mercado no está asignando riesgos crediticios en los títulos en pesos, por lo que existe cierta confianza de que el equipo económico podrá sortear tales compromisos sin problemas.

Juan Barboza, head de research de Research Mariva, no ve riesgos en el rollover de la deuda en pesos, a pesar del abultado perfil de vencimientos en moneda local.
“Creemos que la disciplina fiscal, junto con la normalización de la tasa de interés real, reduce de manera significativa el riesgo de roll-over en las próximas licitaciones. Tasas reales positivas y creíbles deberían fortalecer la demanda por instrumentos en pesos, elevar las tasas de refinanciación y disminuir la probabilidad de episodios de estrés financiero”, detalló Barboza.
Además de enfrentar elevados vencimientos en la deuda en pesos, el tesoro también llevó a cabo un cambio en su estrategia.
El tesoro dejó de ofrecer títulos a tasa fija a la vez que ya no rolleó el 100% de sus vencimientos, por lo que dejó pesos en la calle, lo cual buscó contribuir a una baja en las tasas de interés.
En paralelo, el BCRA compra dólares, por lo que emite pesos para dichas compras. De esta manera, y dado que no rollea el 100%, el Tesoro ya no absorbe todo lo que emite el Tesoro.
En definitiva, el equipo económico prioriza la compra de dólares y la baja de tasas para incentivar la economía, lo cual impacta en las decisiones de inversión en moneda local por parte de los inversores.
Fernando Camusso, economista y director de Rafaela Capital, también indicó que no ve riesgo de rolleo. Además, consideró que en cada licitación que venga hacia adelante, el tesoro deberá decidir entre llevar a cabo una estrategia de contracción o de monetización de la macro.
“Contracción versus monetización es el dilema que el tesoro se juega en cada subasta. Si bien el sesgo de la política monetaria es contractivo, no es menor el hecho que las tasas deben acomodarse a la baja y reducir la volatilidad de tasas, es decir, liberar pesos va en pos de acomodar las tasas e impulsar el crédito privado en una economía que aun no da señales de consolidar actividad”, explicó Camusso.
Sobre el futuro de las licitaciones, Camusso consideró que el equipo económico debiera ir a una estrategia de mayores niveles de monetización hacia mediados de año, lo cual implica pura sintonía fina.
“El tesoro debiera extender duration en la medida de lo posible, de lo contrario se impone un cuello de botella que obliga nuevamente a manipular tasas y encajes para rollear. Ya vimos esto en 2025, aunque fue un año de elecciones”, indicó Camusso.

Baja de tasas y riesgos cambiarios
La curva de Lecap se desplazó a la baja, lo cual implicó respondió al escenario de mayor liquidez en el mercado.
Dicha baja de tasas en la curva de Lecap en la última semana vino también en línea con la baja en la tasa de caución, la cual llegó a operar debajo del 20% (TNA).
El Gobierno buscó quitarles volatilidad a las tasas, ya que en jornadas previas la caución llegó a cotizar en zona de tres dígitos.
El riesgo con la baja de tasas y la mayor liquidez en el mercado pasa por la cuestión cambiaria ya que el dólar podría tensionarse aún más si es que los inversores no encuentran suficiente atractivo en las tasas en pesos actual.
De esta manera, y dado el perfil de vencimientos en pesos, el mercado mira atentamente la estrategia del Gobierno en las próximas licitaciones para determinar el atractivo en el posicionamiento en moneda local.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero señalan que la buena dinámica de los títulos en pesos recientemente podrían encontrar una pausa de corto plazo, por lo que recomiendan bonos en dólares.
“Los bonos soberanos en pesos superaron a los bonos en moneda dura en aproximadamente 7% desde fines de enero, impulsados por la estabilidad cambiaria y un tipo de cambio que se fue desplazando hacia $1400. Tras este fuerte rally, la relación riesgo-retorno cambió, ya que el potencial adicional frente a los bonos en dólares se redujo a alrededor de 1%–2%. Por ello, recomendamos tomar ganancias en posiciones en pesos y rotar parte de la exposición hacia el tramo largo de la curva en moneda dura”, afirmaron.
En cuanto a las inversiones en moneda local, desde Adcap favorecen bonos ajustables por CER.
“Para los inversores que mantengan exposición en pesos, seguimos prefiriendo bonos ajustados por inflación frente a los de tasa fija —en particular Boncer TZXD6 (rendimiento real de 5,7%) y DICP (8,2% real)— que ofrecen mejor protección si la inflación resulta más persistente o si se debilita la estabilidad cambiaria”, dijeron.
Adrian Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, coincidió en que las carteras en pesos deberían empezar a sumar tácticamente cobertura cambiaria.
“Vemos un punto de entrada atractivo para tomas de cobertura tácticas con el tipo de cambio real apreciándose más de 5% en lo que va del año, un relajamiento de la política monetaria en el margen que llevó las tasas de interés reales a territorio negativo en el tramo corto de la curva, un período de caída estacional de la demanda de dinero y tensiones geopolíticas que tienden a fortalecer el dólar a nivel global”, sostuvo.

Mirando el tipo de cambio
Actualmente, toda la curva de bonos a tasa fija opera con tasas efectivas mensuales debajo del 2,5%.
La curva se aplanó ya que cotiza prácticamente en el mismo nivel a lo largo de la misma.
El tipo de cambio, tensionado por cuestiones globales, pero también empujado al alza por el contexto de tasas mas bajas en lo local, pasó de $1390 hasta los $1430 actualmente, es decir, avanzó cerca del 3% en la última semana.
En nivel del tipo de cambio, y el alejamiento respecto del techo de la banda, hace que el mercado mire con mayor cautela el posicionamiento en pesos, encontrando mayor atractivo en los títulos indexados, bonos a tasa variable, o bien en cobertura cambiaria.

Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, agregó que hoy el foco del equipo económico pasa por administrar la cantidad de dinero en circulación, para lo cual constantemente hace un balance entre los pesos emitidos para comprar reservas y los pesos que libera o absorbe con las licitaciones.
Además, agregó que el escenario hasta ahora, con relativa calma cambiaria ha permitido que los inversores se inclinen por estrategias de carry trade.
“Las estrategias de carry podrían continuar hacia delante de no mediar eventos de volatilidad. Si bien sería deseable que el Tesoro logre extender duration en las colocaciones, lo cierto es que la incertidumbre local por la inflación y el tipo de cambio, sumando ahora a los eventos internacionales, podrían desalentar el apetito inversor por tomar duration”, explicó.
En cuanto al posicionamiento, Meroi agregó que, para títulos en pesos de corto plazo, mantiene su preferencia por CER respecto a tasa fija, sobretodo pensando en un horizonte hasta octubre.
A su vez, agregó que para quienes apuesten a compresión de tasas reales, Meroi entiende que todavía hay espacio en títulos CER 2028.
Los analistas de IEB también favorecen un posicionamiento en los bonos duales.
“Nos gusta particularmente el TTJ26, que rinde TAMAR + 2,3% para junio 2026. Vemos a los duales como bonos atractivos para devengar tasa, con una tasa breakeven en la zona del 28% y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario con alta volatilidad de tasa”, indicaron.
Además también ven atractivo en los CER del tramo corto-medio.
“Vemos valor particularmente el TZX26 que rinde CER + 2,8%, y tiene una inflación breakeven promedio de 2,1% entre febrero y abril, por debajo de nuestras estimaciones”, detallaron.

Tasas más largas suben y caen las cortas
La baja en la tasa de caución se contrarrestó con las tasas a mayor plazo, como la TAMAR.
En febrero, el BCRA redujo la base monetaria en $1,8 billones, ya que las operaciones de compra de divisas al sector privado en el mercado cambiario, que generaron una expansión de $2,2 billones, fueron compensadas por operaciones del sector público por $1,2 billones —como comentamos más arriba, porque con la colocación neta de deuda en moneda local compró divisas para pagar deuda en moneda extranjera— y por las colocaciones netas de Repo del BCRA por $3,3 billones.
La intervención del BCRA en el mercado de bonos en moneda local fue expansiva de la base, pero habría sido más que contrarrestada por la ganancia con operaciones a futuro.
En este marco, la tasa TAMAR cerró el mes en 35,6% TNA, apenas por encima de enero, que había terminado en 34,5%, mientras que la tasa de caución cerró en 26,5% TNA, 650 pb sobre de la del mes previo.
Así, el mercado ve valor en bonos duales, los cuales dependen e la TAMAR.
Los analistas de Cohen agregaron que el alivio reciente en las condiciones de liquidez, producto de una mayor inyección de pesos en la última licitación de febrero y de un BCRA activo en la compra de divisas, podría contribuir a poner un techo a las tasas en pesos y, además, establecer un piso para el tipo de cambio, aunque manteniendo la estabilidad en el corto plazo.
En ese sentido, agregaron que las menores tasas desincentivan las estrategias de carry trade, aunque seguimos viendo valor en algunos tramos de las curvas en pesos.
“Los Duales continúan siendo una buena alternativa, ya que, si bien las tasas podrían mostrar cierta distensión, no deberían bajar de manera significativa, considerando que en enero la inflación se aceleró a 2,9% m/m y estimamos que en febrero se ubicaría en 2,6% m/m, frente a una TAMAR que promedia 33% TNA (2,75% TEM) en lo que va del mes. Particularmente, destacamos el Dual TTJ26 (TAMAR +2%)”, dijeron.
Finalmente, Yarde Buller prioriza bonos a tasa flotante ante posibles cambios en las tasas de corto plazo.
“Las tasas reales cortas son negativas, por lo que vemos valor en flotantes para tomar cobertura ante una posible reversión de tasas. El relajamiento de la política monetaria y la expectativa de una inflación transitoriamente más alta en los próximos meses llevaron al tramo corto de la curva CER a operar con rendimientos negativos. Esto deja al tramo corto de la curva pesos vulnerable a un endurecimiento de la política monetaria. Por eso, vemos valor en sumar exposición a Duales (TTS26 y TTD26) para tomar protección ante un eventual endurecimiento de las condiciones de liquidez”, indicó.
















