Incertidumbre

Sube la inflación en EE.UU.: cómo les pega a los bonos y acciones locales

La inflación mensual en EE.UU. fue la más alta desde 2008. El impacto en Argentina luce limitado. Una suba de tasas impacta en el riesgo país pero queda compensada por una mejora en las condiciones financieras internacionales gracias al rally en las materias primas.

La inflación se recalentó en Estados Unidos, que tuvo su mayor registro mensual desde 2008. Un escenario de suba de precios en la mayor economía del mundo podría representar un riesgo para los mercados emergentes y para la Argentina. Sin embargo, analistas coinciden que el impacto local sería no solo limitado sino que incluso nuestro país se puede ver beneficiado por el contexto alcista en las materias primas.

La inflación de Estados Unidos sorprendió al alza ya que la misma se ubicó en abril en 0,8% mensual, dando un registro de 4,2% anual. A nivel mensual no se alcanzaba esta cifra desde junio de 2009 mientras que a nivel interanual se trata del registro más elevado desde el 5,6% anual de julio de 2008.

Por su parte, la inflación núcleo (sin alimentos ni energía) también superó las expectativas y se ubicó en 0,9% mensual y 3% anual, el registro interanual más elevado desde el 3% anual de diciembre de 1995. 

Las cifras marcan cierta presión inflacionaria en Estados Unidos conforme se normaliza la actividad.

Los efectos de una extraordinaria emisión monetaria en EE.UU., junto con el final de la pandemia y la reapertura económica, además de los importantes programas de estímulo monetario, han generado un contexto de mayores presiones inflacionarias a nivel global. Las tasas de interés han reaccionado al alza y el dólar se ha debilitado.

Un dólar débil y una economía global recuperándose permitió que las materias primas hayan tenido una reacción alcista fenomenal en el último año, algo que beneficia sustancialmente a la Argentina.

Salvo por el oro, que apenas acumula una suba del 7,7% en los últimos 12 meses, las demás materias primas han tenido un rally significativo. El índice de agricultura (DBA) muestra un avance del 39% en el último año, mientras que el de commodities a nivel general registra un avance del 72%.

El trigo sube 46% en el último año, seguido por la soja que casi se duplicó en un año, ganando 98%. Entre los que más suben se observan el petróleo y el maíz con subas de 151% y 137% respectivamente.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicaron que el miedo del mercado radica en la temporalidad de la inflación.

"El mercado hoy en día espera un calentamiento en los precios que será temporal - lo mismo piensa la FED - pero si dicho salto se vuelve más constante en el tiempo, la probabilidad de una suba de tasas aumenta considerablemente. Recordemos que un aumento de tasas golpea más fuerte a las valuaciones de acciones, especialmente a las tecnológicas, aunque la deuda emergente también sufriría cierto impacto", dijeron desde PPI.

Impacto en los bonos localesNaturalmente un contexto de suba de inflación, junto con un contexto de suba de tasas tiende a ser un desafío para los mercados emergentes ya que el costo de rollear deuda es mayor. 

Por otro lado, si la tasa sube en EE.UU. a causa de un contexto de mayor inflación, los capitales tienden a salir de los mercados emergentes para volver a ese país, generando una mayor presión sobre el tipo de cambio y alentando a que ocurran posibles desequilibrios monetarios, primero, y económicos, después.

Argentina, si bien no está exenta de dicho contexto, recibiría un impacto relativamente bajo ya que se ve fundamentalmente beneficiada por la suba de las materias primas.

Para Adrián Yarde Buller, economista y estratega jefe de Facimex Valores, el impacto de un contexto de mayor inflación global sobre Argentina es favorable principalmente por la fuerte suba de precios de los commodities agrícolas. Sin embargo también alertó sobre los riesgos de una suba de tasas futura de la Fed.

"En los últimos 12 meses, la soja subió 89,5% y el maíz aumentó 134,7%, un impulso tremendo para nuestras exportaciones que llega en un momento muy necesario. No obstante, Argentina todavía no pudo aprovechar el contexto internacional para financiarse a tasas bajas y no hay que perder el tiempo con esto ya que en algún momento la Fed va a empezar a sacar el pie del acelerador y la oportunidad va a quedar atrás", sostuvo el economista.

Por su parte, Gustavo Domínguez, CIO de AdCap, entiende que el impacto en Argentina a nivel económico de la suba de la inflación en Estados Unidos es muy secundario. Según detalla, el temor a la inflación es la consecuencia de dos fenómenos: por un lado que la reapertura de la economía ante el avance del proceso de vacunación genera un recalentamiento en la demanda y que haya cuellos de botella en la oferta de productos. Por el otro, el rally de las materias primas a nivel global, como en el cobre, el petróleo y la soja, y que eso pueda alimentar la inflación.

"Como primer efecto, no hay impacto económico para Argentina, a no ser que pensemos que va a haber mayor demanda de exportaciones de Argentina a EE.UU. Como segundo efecto, que es la mejora de los precios de las materias primas, el impacto en la Argentina es que los precios de las materias primas de exportación están mejorando. Pero eso es causa y no consecuencia de la inflación", comentó.

Un escenario en el que las tasas de interes en EE.UU. puedan subir, tanto las del mercado como las de la Fed, implica riesgos para la deuda argentina, generando mayor presión sobre los bonos y el riesgo país.

Domínguez agregó que "en los mercados financieros, lo que uno puede ver es que como consecuencia de un recalentamiento de la inflación hay una suba de tasas permanente, por lo que el costo de servir la deuda argentina en dólares puede crecer marginalmente", advirtió Domínguez.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos, coincide con los demás analistas al remarcar que en el caso de Argentina, el impacto directo de la suba de precios es muy acotado.

"La diferencia de ritmos de inflación no llega a impactar sobre el tipo de cambio real ni a afectar el proceso de formación de precios interno. En cambio, sí tiene efecto la suba del precio del petróleo, una de las causas del aumento en las expectativas de inflación a nivel internacional. Esa suba puede servir para potenciar inversiones en el sector petrolero, pero a la vez va a seguir generando aumentos en el costo local de los combustibles", dijo.

Por último, y en relación al impacto negativo sobre los bonos argentinos, Benítez remarcó que el mismo puede existir aunque de manera limitada. 

"En el caso de Estados Unidos en los últimos meses se ha observado una suba de las tasas de interés de largo plazo. El mercado descuenta una suba de tasas de la Fed a partir de 2023. Esa mayor tasa de largo plazo impacta sobre la valuación de activos emergentes, impactando sobre bonos y acciones locales. Aunque nuevamente, el efecto sobre el precio es acotado, porque el principal componente de las tasas de descuento es el riesgo país local y no la tasa de Estados Unidos", comentó. 

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