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Los mercados de futuros de A3 proyectan un dólar de $ 1652 para fin de año, mientras los contratos más largos, que son a fines de mayo, prevén un tipo de cambio de $ 1811.

Otro parámetro de a cuánto se puede llegar a ir el tipo de cambio es el techo de la banda cambiaria, hoy en $ 1808, con un piso en $ 770, a partir de lo cual el banco Central podría intervenir.

Dólar no flota

De todos modos, el regulador interviene tanto en el mercado de futuros como en dollar linked, para evitar mayor volatilidad en el tipo de cambio.

Por ende, en la City porteña hablan de una flotación sucia, o administrada en el mejor de los casos, pero de ninguna manera que el dólar flota libremente, de una manera limpia.

Las tasas volvieron rápidamente hacia el piso que establece el Central en la rueda REPO de A3 con la inyección de pesos por la licitación del Tesoro y todas las curvas soberanas en moneda local operaron firmes.

“Si el spot no se movió, parece ser porque el BCRA sigue muy activo en la curva dólar linked tras la intervención récord de la semana pasada, lo que también genera oferta de privados en futuros vía sintéticos en pesos”, advierten los analistas de la consultora 1816.

Con el vencimiento del contrato de junio, el interés abierto total de futuros de dólar en A3 cerró en u$s 3363 millones, lo que equivale a u$s 573 millones más que a fin de mayo.

BCRA afloja

Marina Dal Poggetto, profesora de Economía en IAE Business School, subraya que el BCRA sigue comprando dólares, aunque a un menor ritmo en las últimas semanas.

En seis meses ya compró más de u$s 11.000 millones superando el objetivo autoimpuesto para todo el año.

Con un Tesoro que desde marzo arrancó con colocaciones de deuda en el mercado local (u$s 4000 millones de AO27 y AO28), los dólares que compra el BCRA van a las reservas netas que, en lo que va del año, subieron u$s 6600 millones, quedando a sólo u$s 1400 millones del compromiso asumido con el FMI.

Contracara

“La contracara de la compra de dólares es la expansión de depósitos en pesos en los bancos por $ 16,2 billones”.

“Sin embargo, con un mercado de crédito que sigue digiriendo el salto en la mora tras el apretón monetario de agosto-octubre del año pasado, el grueso del aumento en los depósitos fue a colocarse en títulos del Tesoro".

“En coordinación perfecta con el BCRA puso un piso a la tasa de interés asegurando que esta se ubique por encima de las expectativas de devaluación implícitas en el A3”, precisa Dal Poggetto.

Señal al carry

Mientras el dólar oficial se mueve por debajo de la tasa de interés, la señal al carry sigue de largo.

Cuando el dólar oficial se empieza a mover más rápido, como ocurrió en las últimas semanas (subió 5% el último mes), el BCRA con operaciones de mercado abierto y el Tesoro en las licitaciones se encargan ambos de entregar bonos dólar linked en la magnitud necesaria para asegurar en forma indirecta que la curva de futuros sostenga el carry.

Se procura que el rendimiento del sintético (compra bonos dólar linked, vende Futuros) se ubique por encima de la tasa de las Lecaps.

Mientras el BCRA compra dólares, sobre todo si además acumula reservas y baja el riesgo país, este mecanismo funciona para extender la estabilidad financiera, aunque para Dal Poggetto no está exento de costos.

Costos que habrá que ir administrando en un contexto donde el calendario electoral y las encuestas van a entrar en agenda a medida que nos acerquemos a 2027.