El riesgo geopolítico es protagonista excluyente en los mercados en el inicio de 2026. El precio del petróleo se derrumbó este jueves, luego que el presidente Donald Trump descartara un ataque militar a Irán, uno de los mayores productores globales de crudo. El barril cayó más de 4%: el WTI (West Texas Intermediate) operó a u$s 59, mientras que los futuros de Brent cerraron a u$s 63,7.

Al caer la posibilidad de un conflicto bélico con Teherán, se desinfló el precio del crudo. Sin embargo, en lo que va del año acumula un alza del 3%, impulsado por la intervención de Estados Unidos en Venezuela y por las tensiones en Irán, que controla el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial.

El riesgo de una menor provisión afecta a las bolsas que están integradas por más compañías petroleras. Una de ellas es la Argentina. “El inminente, que luego no se produjo, ataque de EE.UU. e Israel a Irán domina la dinámica del “oro negro”. Las bolsas más expuestas al mismo, entre ellas la Argentina, sufrieron con el cambio de momentum del petróleo”, consignó un informe de Delphos Investment.

Para muestra, basta la rueda de este jueves. YPF fue la segunda compañía que más cayó, con un retroceso de 2,4%, sólo superada por Central Puerto, que bajó 2,6%. En tanto, Pampa Energía perdió 1,9% y Vista 0,3%. En lo que va del año, Pampa cae 10,9% e YPF 6,7%, mientras que Vista sube 0,4 por ciento.

Las empresas energéticas, que fueron las primeras en subir en la era Milei, son ahora más golpeadas que otros sectores del Merval. “Se observa una rotación sectorial hacia los activos que habían quedado atrás, destacando la recuperación de bancos, Cresud e IRSA. Si la volatilidad del precio del petróleo persiste, este rebote podría seguir impulsando la rotación hacia el sector financiero”, advirtió Delphos Investment.

La consultora agregó que “las petroleras podrían reflejar cierto deterioro en sus márgenes producto de la baja del crudo, aunque parcialmente compensado por mejoras operativas y de eficiencia”.

Desde Cohen Aliados Financieros también subrayaron el peso de las tensiones globales sobre los mercados: “La escalada de los riesgos geopolíticos –tensión en Irán y una dura reunión entre Trump y las autoridades de Dinamarca por Groenlandia– y las preocupaciones sobre los bancos pesaron más que los buenos datos económicos publicados –inflación mayorista contenida y mejora en las ventas minoristas–“.

Además, la demora en la difusión de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos sobre los aranceles de Trump genera aún más incertidumbre. Un fallo adverso incrementaría la volatilidad en el mercado, estiman los analistas.