

Los bonos argentinos inician la jornada a la baja, en medio de un contexto de mayor volatilidad global.
Los últimos datos macro en EE.UU. postergan la baja de tasas de la Fed y esto impacta negativamente sobre los bonos locales.
De esta manera, las condiciones en el mercado internacional parecerían estar cambiando y esto les pone una mayor presión a los títulos de deuda argentinos.
Caen los bonos
La volatilidad en el mundo de renta fija global está impactando en los bonos argentinos.
Todos los tramos de la curva argentina marcan un retroceso en la jornada del jueves.
El Global 2029 baja 1,4%, similar a la merma del Global 2030 que baja 1,3%. En el caso del Global 2035, este retrocede 1,7% y el Global 2038 pierde 1,46%.
Finalmente, los bonos del tramo más largo muestran una baja de 1,8% y 1,53% para el caso de los Globales a 2041 y 2046.

Importando la volatilidad global
Los bonos argentinos están transitando un incipiente proceso correctivo en los últimos días. Todos los tramos de la curva retroceden y se alejan levemente de sus máximos.
Los bonos a 2029 y 2030 bajan 3,8% y 3% respectivamente.
Los Globales a 2035 y 2038 retroceden 4,3% y 3,8% en los últimos 3 días, mientras que los bonos de mayor plazo que vencen en 2041 y 2046 bajan 4,8% y 4,1% respectivamente desde sus picos recientes.
Las debilidades sobre los bonos argentinos se deben fundamentalmente por cuestiones globales, más que por variables domésticas.

En la mañana de hoy se conoció el dato del PBI, el cual marco que el crecimiento económico de Estados Unidos cayó a un mínimo de casi dos años el último trimestre.
El producto interno bruto aumentó a una tasa anualizada del 1,6%, por debajo de las previsiones de 2,5% que tenían en mente los economistas.
En el mismo informe se conoció el dato de inflación subyacente en el PBI y la misma saltó por encima de lo que los inversores esperaban.
La misma avanzó al 3,7%, por encima del 3,4% esperado por los inversores.
De esta manera, el combo de datos planteó un término interesante en Wall Street que es el de estanflación.
El mercado ve que, con estos datos, la Fed debería mantener sin cambios su política monetaria y que la primera baja de tasas podría darse recién en diciembre.

En este contexto, los bonos del Tesoro estadounidense cayeron, llevando los rendimientos de los bonos a 10 y 30 años al nivel más alto del año.
El hecho de que el mercado de renta fija de EE.UU. opere con un mayor nivel de volatilidad y a la baja, termina impactando sobre el resto de las curvas, incluidos los bonos argentinos.
Por esta razón, es la variable global la que está perjudicando a los bonos argentinos de corto plazo, antes que las cuestiones internas.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, detalló que en lo que va del año, el mercado se fue acomodando a que los datos de la economía de EEUU se mantienen robusta y que los componentes más subyacentes de la inflación aún están lejos de correr al ritmo objetivo de la Fed.
"Por ello, el mercado pasó de esperar casi 6 recortes de tasas este año a pricear menos de 2 desde hace algunas semanas. En tanto, las tasas largas subieron con fuerza en el último mes móvil", afirmó.
En ese sentido, y pensando en el impacto sobre Argentina, Franco explica que debe considerarse que en un entorno de tasas altas, la deuda emergente se ve presionada, aunque en el caso nuestro, los factores domésticos pesan mucho.
"Creemos que, si bien el mercado externo, de ponerse volátil, implicaría algo de viento en contra, si se atienden a fondo los desequilibrios macro argentinos y se corrigen, aún podría haber valor para los inversores en deuda soberana en dólares de Argentina", dijo.
En este contexto, se consolida la idea del "higher for longer" de la Fed, por lo que el mercado consolida la idea de que la Fed mantendrá las tasas altas por más tiempo.
Por ello las tasas en el mundo operan al alza, impactando sobre todo el universo de renta fija global, incluidos los títulos locales.
Los analistas de Consultatio advirtieron que el hecho de que las condiciones financieras se endurezcan supone un desafío extra para Argentina, que necesita acceder a financiamiento externo para que su deuda sea sostenible a partir de 2025.
En ese sentido, remarcaron que las variables locales se tornan más importantes.
"En este contexto, se vuelve más apremiante que el Gobierno pueda lograr el apoyo del Congreso para poder darle sostenibilidad en el tiempo a las mejoras que obtuvo en el frente fiscal, monetario y externo", dijeron.
Para Adrián Yarde Buller, estratega de Facimex Valores, las variables locales resultan clave para la dinámica de los bonos argentinos.
"La acumulación de reservas probablemente será el factor más importante para disipar el riesgo de default de corto plazo, por su efecto sobre la liquidez. El avance de la consolidación fiscal, por su impacto sobre la sostenibilidad de la deuda, y la popularidad del Gobierno, como señal de sostenibilidad social del camino elegido, serán otros 2 drivers de la compresión", dijo.














