En esta noticia

El dato de inflación de diciembre muestra chances de que vuelva a ubicarse por encima del 2% mensual. Pese a los riesgos al alza, el mercado mantiene cierto optimismo a mediano plazo sobre la dinámica inflacionaria.

Cuáles son los bonos en pesos que recomiendan los analistas antes de que salga el dato.

Esperando un IPC al alza

Esta semana tendremos el dato de inflación correspondiente al diciembre. Hay ciertas señales que indican que el mismo podría mantenerse en los niveles de noviembre de 2,5%, e incluso con chances de que sea superior a dicho registro.

En primer lugar, el viernes se publicó la inflación de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que marcó una variación de 2,7%, lo que representa una aceleración 0,3 puntos porcentuales.

La marca núcleo también acelerando 0,3pp a 2,8% mensual. Según los analistas de Grupo SBS, al utilizar los ponderadores de Nación, la inflación de diciembre podría estar en la zona de 2,6% mensual.

Los analistas de Max Capital explicaron que la aceleración de la inflación en CABA respecto de los últimos meses aún refleja el desarme del apretón monetario, cierto pass-through e inercia, en parte impulsada por los precios regulados, cuyo ajuste está comenzando a establecer un piso para la inflación.

A medida que se avanza en la normalización de tasas, parte de esta inflación rezagada comienza a materializarse, con la postura contractiva previa desplazando la presión inflacionaria previa hacia el presente. Hacia adelante, estos efectos rezagados deberían disiparse y la inflación debería retomar una tendencia descendente en los próximos meses”, dijeron.

Además, resaltaron que al reponderar con los ponderadores del IPC nacional este dato sugeriría una inflación cercana al 2,5% mensual.

“Esperamos que el IPC nacional, que se publicará el próximo martes, se ubique en torno a ese nivel”, dijeron.

Datos de alta frecuencia

Por otro lado, los datos de inflación de alta frecuencia también estarían marcando una aceleración mensual en el IPC. Desde Facimex Valores señalaron que las mediciones privadas sugieren que la inflación habría permanecido estable en diciembre, en torno al 2,5% mensual.

En particular, remarcaron que las mediciones de las consultoras privadas estuvieron en un rango muy acotado del 2,5% a 2,6% mensual, con una mediana del 2,5% mensual.

“Todas las mediciones privadas fueron muy similares con respecto al 2,5% mensual que reportó el Indec para noviembre y mostraron señales de estabilidad o leve aceleración en relación a sus propias mediciones de noviembre”, dijeron en un informe enviado a sus clientes.

Bajo este escenario, dese Facimex Valores detallaron que, contemplando los datos de las mediciones privadas de inflación, elevaron su proyección de inflación para diciembre de 2,3% mensual a 2,5% mensual.

Además, la semana pasada también se publicó el el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el cual mostró un ajuste al alza en las expectativas de inflación.

Según el REM, la mediana de los analistas pasó a esperar una inflación mensual de 2,3% en diciembre de 2025, lo que implica una suba de 0,2 pp respecto del REM previo.

A su vez, para el resto de los meses relevados, las previsiones se incrementaron en 0,1 pp.

Ahora, para 2026, la inflación esperada asciende a 20,1% interanual, es decir, unos 0,5 pp por encima del relevamiento anterior.

El ajuste fue más marcado en la inflación núcleo, que concentra la mayor corrección al alza del relevamiento. La inflación núcleo esperada para diciembre de 2025 aumentó 0,3 pp hasta 2,3% mensual, y se registraron subas de 0,2 pp en las expectativas mensuales hasta mayo de 2026.

Para el promedio de 2026, la inflación núcleo esperada se ubicó en 20,5% interanual, lo que representa un incremento de 2,3 pp frente al REM previo, reforzando la señal de mayor persistencia inflacionaria en el mediano plazo.

Qué hacer con los pesos

La inflación ha marcado un piso en mayo de 2025 en 1,5% mensual y desde allí inició un rebote, hasta el registro de 2,5% en noviembre.

De volver a subir, sería el séptimo mes consecutivo de suba mensual en el IPC.

Bajo este panorama, la clave para los inversores es intentar anticipar que conviene hacer con los pesos.

El mercado, a pesar del rebote actual en la inflación, mantiene una expectativa positiva sobre la dinámica inflacionaria.

Los break even de inflación marcan una expectativa de inflación a la baja en los próximos meses, apuntando al 1,4% mensual en mayo del 2026, en línea con lo planteado por el REM, el cual también plantea una dinámica de baja inflacionaria en los próximos meses.

Roberto Geretto, Head PM de Asset Management Adcap Grupo Financiero, advirtió que la inflación se ha acelerado en las últimas semanas.

“Para diciembre, nuestros modelos apuntan a una variación mensual del 2,5%, aunque otras estimaciones bien informadas sugieren que la cifra podría ser mayor”, indicó.

Bajo este escenario, Geretto detalló que desde la compañía recomiendan el Boncer a marzo.

“Con un breakeven actual de 1,94% para los próximos 2 meses, vemos atractivo posicionarse en el Boncer TZXM6 ya que su par a tasa fija (Boncap T13F6) difícilmente lo supere en rendimiento considerando que la inflación esperada para los próximos meses se ubicaría por encima del 2%. Si, como esperamos, el dato de diciembre viniera en 2,5% y el de enero en 2.2%, el retorno podría ser hasta 3.9% superior”, detalló.

Además, Geretto advierte que no luce conveniente alargar duration en este contexto, al menos en el muy corto plazo.

“En pesos vemos valor dada la estabilidad del tipo de cambio, con la salvedad que la caución alta limita mucho el upside de estirar duration. Por tanto, solo estamos en posiciones cortas (caución, pases y Lecaps cortas). Recién con la licitación de la semana próxima entendemos abría una ventana para estirar duration”, dijo Geretto.

Si bien a lo largo del ultimo año ha habido mayor volatilidad cambiaria, la misma no ha provocado un traslado a precios.

Es decir, que a pesar de que el dólar subió hacia la parte superior de la banda, dicha suba no provocó una mayor inflación, por lo que se da cierta garantía al carry trade y a las inversiones en moneda local.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, detalló que las implícitas de inflación extraídas del mercado de bonos continúan ubicándose por encima de la mediana del REM.

“Las expectativas implícitas para 2026 se encuentran próximas al percentil 75, con un nivel de referencia en torno a 24,1%, mientras que la inflación implícita observada ayer se ubicó en 23,8%. Esta brecha sugiere que el mercado ya descuenta un escenario más pesimista que el consenso del REM”, dijo.

En ese sentido, agregó que bajo estas expectativas, el tramo largo de la curva descuenta supuestos inflacionarios elevados.

“Las letras a tasa fija con vencimientos hacia noviembre–diciembre de 2026 y enero de 2027 descuentan inflaciones del orden de 2,4% mensual, niveles que lucen altos frente a nuestro escenario base. En particular, observamos desacople en las letras tasa fija más largas a comienzos de 2027, lo que abre espacio para una compresión de rendimientos si el proceso de desinflación logra retomar tracción y las expectativas comienzan a realinearse”, afirmó Tessio.

Tasas más bajas

La macro local opera con tasas de interés más bajas respecto de lo que lo hacían antes de las elecciones.

Tanto la curva a tasa fija como la curva CER tuvo una importante compresión de tasas tras el resultado electoral de octubre pasado.

La curva CER llegó a operar con rendimientos de más del 20% de tasa real y hoy todos los tramos de la curva operan con tasas debajo del 10%.

A su vez, la curva a tasa fija llegó a operar con tasas cercanas al 6% (TEM), y hoy la curva opera en niveles de 2,5% mensual en promedio.

Esto implica que hoy macro se encuentra operando con un menos nivel de nominalidad. Es decir, el mercado ve menos inflación y también le exige menos tasa a los bonos, haciendo que la dinámica inflacionaria, de tasas y de devaluación esperada sea más baja en su conjunto.

Dado que la nominalidad de la macro es más reducida, implica un desafío para las inversiones en pesos.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), consideraron que el 2026 ofrece un espacio más acotado para las estrategias de carry.

“Con la curva CER rindiendo inflación 7% a 8% en el tramo largo, la ganancia de capital por compresión de tasa se redujo. Por otra parte, tras el ajuste de las bandas cambiarias, la inflación de indiferencia (a corto plazo) se acercó a un escenario más realista luego de meses en donde veíamos cierto desacople”, detallaron.

De esta manera, desde PPI remarcaron que, para aquellos optimistas con la desinflación desde el segundo semestre, existen oportuidades en bonos de mayor plazo.

Para quienes busquen retorno total en pesos, nos sentimos cómodos extendiendo duration en la curva de tasa fija. Nos gustan BONCAPs de abril y mayo tanto frente a la expectativa de inflación como frente al sendero de tipo de cambio. Vemos menos valor en las estrategias a tasa variable (TAMAR). Si bien la caída de la tasa TAMAR se tomó una pausa en diciembre, creemos que los recortes de tasa de indiferencia son factibles y, por lo tanto, preferimos mantenernos al margen”, sostuvieron desde PPI.

Finalmente, los analistas de Balanz indicaron que, tras los cambios en el sistema de bandas cambiarias anunciados por el Banco Central, vuelven a ver valor en las curvas en moneda local.

A su vez, estacaron que, con los niveles actuales del contado con liquidación (CCL) ven una oportunidad de entrada en el tramo largo de la curva en pesos.

“Favorecemos el tramo largo de la curva en moneda local, ya que sería el que más se beneficiaría en un entorno de tasas en descenso, aunque esto lo destacamos para inversores con perfiles más agresivos. El anuncio de acumulación de reservas por parte del BCRA y la mayor flexibilidad a las bandas cambiarias, junto con la agenda de reformas del gobierno, deberían también ser catalizadores positivos para los activos en pesos”, dijeron.