

La aceleración de la inflación en Estados Unidos volvió a cambiar el humor de los mercados globales y tuvo un impacto inmediato sobre los activos argentinos. Los bonos soberanos operan con bajas de hasta 1%, el riesgo país volvió a superar los 600 puntos básicos y el S&P Merval cotiza en rojo, mientras los inversores recalibran las expectativas sobre la Reserva Federal (Fed).
La publicación del IPC estadounidense sorprendió por un núcleo inflacionario más elevado de lo previsto, lo que impulsó un fuerte salto en los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano y renovó la presión sobre los mercados emergentes, incluida la Argentina.
La inflación de septiembre en Estados Unidos mostró una suba mensual de 0,6%, en línea con las previsiones. Sin embargo, la variación interanual alcanzó el 3,7%, por encima del 3,6% esperado y del 3,4% registrado en agosto.
Más preocupación generó la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía. Avanzó 0,3% mensual frente al 0,2% esperado y trepó al 2,6% interanual, también por encima de las estimaciones del mercado.
Desde Balanz señalaron que el principal efecto se observó en la curva de tasas de Estados Unidos.
“La reacción inicial del mercado está siendo bastante marcada en el mercado de tasas, particularmente en la parte corta de la curva, que muestra subas de 12 puntos básicos entre los bonos de dos a cinco años”, indicaron desde el equipo de Research de Balanz.
La firma agregó que el mercado ahora incrementó las probabilidades de que la Fed adelante una nueva suba de tasas y ya descuenta entre dos y tres aumentos adicionales durante 2027.
En paralelo, los futuros de Wall Street, que operaban con ganancias antes del dato, pasaron rápidamente a terreno negativo tras conocerse la inflación.
Impacto en Argentina
La reacción también alcanzó a los activos argentinos. Los bonos Globales en dólares retroceden entre 0,3% y 1%, con bajas lideradas por el GD46 (1%), el GD41 (0,78%) y el GD35 (0,77%). Como consecuencia, el riesgo país elaborado por JP Morgan sube cinco unidades y alcanza los 602 puntos básicos.
La presión sobre la deuda argentina se explica por un contexto internacional menos favorable para los mercados emergentes. Con tasas estadounidenses más altas, los inversores exigen mayores rendimientos para mantener posiciones en bonos de países con mayor riesgo crediticio.
En la renta variable también predomina el rojo. El S&P Merval cae 0,49%, presionado principalmente por los bancos y empresas vinculadas al ciclo económico. Entre las principales bajas aparecen Banco Macro (1,97%), Galicia (1,85%), Central Puerto (-1,74%) y Ternium (1,42%). Entre las pocas excepciones se destacan YPF, que avanza 2,04%, impulsada por la recuperación del precio internacional del petróleo, además de Ternium (0,94%) y BYMA (0,87%).
En Nueva York, los ADR argentinos operan mayormente con pérdidas, encabezadas por Cresud (3,23%), IRSA (3,13%) y Bioceres (2,46%). Las únicas subas relevantes corresponden a YPF (1,66%) y Telecom Argentina (1,63%).
La jornada vuelve a mostrar que, los factores domésticos son relevantes para la valuación de los activos argentinos, pero el contexto financiero internacional continúa marcando el ritmo de corto plazo. La inflación estadounidense más persistente refuerza el escenario de tasas elevadas durante más tiempo y reduce el apetito global por activos de mayor riesgo, un escenario que hoy vuelve a reflejarse en la deuda y las acciones argentinas.















