Finanzas personales: las 7 enseñanzas que deja 'Padre rico, padre pobre' para hacer crecer tu dinero

El clásico de escrito por Robert Kiyosaki deja varias lecciones sobre cómo lidiar con el dinero

La lectura es un gran primer paso para aprender a administrar las finanzas personales. Y, a la hora de elegir un título introductorio, el bestseller Padre rico, padre pobre escrito por Robert Kiyosaki y Sharon Lechter es uno de los clásicos.

Del libro se pueden extraer varias enseñanzas sobre cómo lidiar con el dinero. Pero siete son las principales y a las que hay que prestarles atención.

1. Los ricos no trabajan por el dinero, sino al revés: el capital trabaja para ellos

Según explican los autores, la mayoría de las personas trabaja para sobrevivir. Y ante un problema financiero recurren a esperar o pedir un aumento de salario. Sin embargo, la gente rica "hace dinero" y no trabaja para ganarlo. Por el contrario, ¿compra activos, que son los que luego generarán ingresos.

2. La educación financiera es la riqueza más importante

Tener dinero no soluciona los problemas porque así como hoy está, mañana se puede perder. "La inteligencia resuelve los problemas y produce dinero, y el dinero sin inteligencia financiera se pierde rápidamente", señala Kiyosaki. Por eso, se recomienda tener nociones de contabilidad, inversión, mercados, leyes, ofertas, marketing, liderazgo, escritura, hablar en público y comunicación.

3. No trabajar solo para ganar dinero, sino para aprender

El trabajo no solo ofrece un salario, sino la posibilidad de mejorar las habilidades que ya se tenían y aprender nuevas. Con más conocimientos y mejores skills aparecerán nuevas posibilidades de mejorar la situación laboral (y patrimonial).

4. Hay que conocer la diferencia entre activos y pasivos, y tu objetivo son los activos

"Un activo es algo que pone dinero en tu bolsillo y un pasivo es algo que saca dinero de tu bolsillo", explica el libro. Las personas ricas suman activos en forma de inversiones. Los pobres, en cambio, adquieren pasivos.

5. Reducir los gastos lo máximo posible

Hay que tener la menor carga de deudas posible porque, al final, lastra la libertad financiera que se quiera conseguir. Sin embargo, hay que diferenciar una deuda "positiva", como una hipoteca, de otra "negativa", como los préstamos para consumo.

6. Reinvertir los beneficios

La rentabilidad creada por tus activos debería ser invertida nuevamente en otros activos, según se extrae del libro. "No pienses en cómo obtener más ingresos, busca activos más valiosos; así debes repetir el ciclo", indica.

7. No dejar dinero en manos de un asesor financiero

Es crucial estar al tanto de lo que sucede con las propias inversiones. La ayuda de un asesor financiero puede ser útil, pero no es la única carta que se debe jugar.

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