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El panorama laboral en la Argentina atraviesa una profunda transformación estructural. Al presente, los trabajadores independientes ya representan el 24,2% de la base activa del país, según revela un reciente informe estadístico de la fintech argentina Yont.
Lejos de ser una tendencia pasajera, este fenómeno se encuentra fuertemente impulsado por la expansión del trabajo remoto y una creciente demanda de perfiles técnicos y creativos locales por parte de corporaciones extranjeras.
Más argentinos trabajando para el exterior
De acuerdo con el último reporte de contratación global de la firma de recursos humanos tecnológicos Deel, la cantidad de profesionales argentinos contratados por compañías del exterior registró un incremento del 25% en el último año, alcanzando un ingreso promedio de u$s42.000 anuales.
El informe de Deel también destaca una realidad clave: el 90% de estos trabajadores percibe sus haberes en dólares. Esta tendencia hacia la dolarización se complementa con los indicadores regionales de Statista LATAM, los cuales confirman que 7 de cada 10 freelancers latinoamericanos prefieren cobrar en moneda digital extranjera.
El desafío real: la irregularidad de los ingresos
A pesar de los atractivos salarios, la gestión diaria de los recursos plantea un complejo desafío operativo para este tipo de trabajadores. A diferencia del empleado en relación de dependencia tradicional que cuenta con la previsibilidad de un sueldo fijo en una fecha fija, el independiente convive con ciclos de cobro impredecibles.
Los flujos de caja suelen presentar semanas de abundancia seguidas por períodos prolongados sin ingresos, una volatilidad que, de no administrarse con herramientas adecuadas, se convierte en estrés financiero.
A más madurez, mejores inversiones
La necesidad de previsión y asesoramiento financiero no es uniforme, sino que tiende a intensificarse con la madurez profesional.

Los datos demográficos provistos por Yont muestran que los independientes se concentran con mayor fuerza en los segmentos de mayor edad: el 40% de los usuarios de 41 años o más en su plataforma se identifican como trabajadores independientes, seguidos por un 33,6% en la franja que va de los 31 a los 40 años.
Las métricas de este informe sugieren que, a medida que el trabajador madura en su carrera, la independencia laboral y la consiguiente necesidad de planificar el futuro financiero se vuelven más recurrentes.
Estrategia de cartera: ¿cómo distribuyen sus inversiones?
El análisis de comportamiento de la base activa realizado por Yont derriba el estereotipo del freelancer que “guarda los dólares debajo del colchón”.
Los profesionales independientes demuestran una sofisticación creciente a través de un mix de productos que busca combinar tres factores: liquidez, rendimiento y cobertura cambiaria.
Dólar MEP (41%)
Es la herramienta principal y la primera línea de defensa para el 41% de los inversores del segmento. Para el profesional que cobra en pesos, el MEP consolidó su posición como el instrumento legal y sin límites para proteger sus ahorros frente a la inflación desde cualquier plataforma habilitada.
Por otra parte, para el perfil que domina el mercado de exportación de servicios, y que según el informe de Deel ya percibe sus honorarios en dólares, la operatoria inversa resulta igual de estratégica. Estos trabajadores utilizan el MEP para convertir legalmente fracciones de sus ingresos a pesos y así cubrir sus gastos corrientes locales (alquiler, servicios e impuestos) sin tener que liquidar de forma ineficiente el resto de su capital en moneda dura.
Mercado de Capitales (33%)
El grueso de los excedentes orientados al largo plazo se destina al mercado financiero regular. El informe detalla que este porcentaje se subdivide en CEDEARs (18%), acciones locales (8%), bonos soberanos (7%) y otros activos (4%).
Los CEDEARs lideran este apartado debido a que permiten al freelancer dolarizarse de forma indirecta y, al mismo tiempo, obtener exposición al rendimiento de grandes empresas tecnológicas globales desde una cuenta local en pesos.
Fondos Comunes de Inversión (22%)
El 22% de los inversores independientes elige los FCI como su instrumento prioritario. La lógica detrás de esta elección es el manejo táctico de la caja corriente: los fondos de money market les permiten estacionar el dinero entre cobros para obtener un rendimiento diario, manteniendo la flexibilidad de rescatar el capital en un plazo de 24 a 48 horas en los meses de menores ingresos.
Otros activos (4%)
Instrumentos complementarios para la diversificación marginal de la cartera.
Patrones temporales y distribución de inversiones
Otro de los hallazgos más relevantes del análisis de Yont radica en cuándo operan los usuarios. El comportamiento de los independientes a lo largo del mes difiere sustancialmente del empleado tradicional. Mientras que las transacciones de los trabajadores en relación de dependencia muestran un pico muy marcado durante los primeros días del mes, en plena acreditación de sueldos, el freelancer distribuye sus inversiones de manera homogénea a lo largo de las semanas.
De acuerdo con el informe de la fintech, el segmento independiente presenta concentraciones leves y dispersas que están directamente asociadas a los cierres de proyectos individuales o a las fechas de cobro pactadas de forma particular con cada cliente.
Esta conducta estacional refuerza la obligatoriedad de contar con plataformas e instrumentos financieros flexibles, ya que el trabajador autónomo no puede depender de un calendario fijo para poner a trabajar su dinero.
Es clave ver que Argentina como exportadora de talento ya es un modelo laboral consolidado, pero que en ese contexto el profesional debe asumir individualmente la responsabilidad absoluta de administrar sus ingresos en moneda extranjera, sin el respaldo de un empleador que, por ejemplo, realice aportes automáticos a la seguridad social.
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