“Si el plan es no salir al mercado de deuda internacional, ¿entonces cómo van a hacer para cumplir con los pagos de deuda este año y el que viene?”.
Esta es la pregunta que los lobos de Wall Street le hicieron al ministro de Economía, Luis Caputo, en las reuniones reservadas que tuvieron en el marco del Argentina Week, en Nueva York.
“Vamos a recurrir a otras fuentes de financiamiento”, fue la respuesta de Toto. En medio del hermetismo que reina en el quinto piso del Palacio de Hacienda, este diario pudo saber que la premisa pasa a ser negociar un préstamo bilateral.
Préstamo bilateral
De ahí las negociaciones con legisladores italianos y miembros de la banca ‘pesada’, como denominan a los que están en el Boulevard Rothschild en Tel Aviv, centro financiero histórico de la ciudad, con llegada a la Knéset, que es el parlamento unicameral del Estado de Israel.
Es para acceder a un crédito con Italia e Israel por entre u$s 3000 millones y u$s 5000 millones, a una tasa que esté en torno al 7% anual, de modo de no necesitar pasar por el Congreso de la Nación.
“La red está tendida, después, que se concrete o no, ya es otro cantar. Pero las semillas ya están echadas”, precisa, en estricto off the record, una fuente al tanto de estas idas y vueltas.
Riesgo país
Lo cierto es que, con un riesgo país en 600 puntos, se hace imposible salir a tomar plata en el exterior, ya que habría que convalidar una tasa de dos dígitos, cuando para lo que resta del año se deben pagar u$s 15.000 millones.
Mitad es de capital y mitad de interés, mientras que el año que viene los vencimientos suman u$s 33.000 millones, de los cuales u$s 24.000 millones son de capital y u$s 9000 millones de interés, siempre sumando a los acreedores tanto del Tesoro como del Central.
Ocurre que con los Estados Unidos hay controversias, ya que el famoso swap tiene mucha reticencia a su activación, tanto por parte de los Demócratas, de la Fed, hasta del propio Bessent, que no está pasando un buen momento político.
Rollear capital
Por lo pronto, la primera misión es el 9 de julio, para cuando la programación financiera descuentan rollover del capital de los Bonares, pero el interés se debe pagar: son u$s 2400 millones de intereses semestral sumados Globales y Bonares.
Maximiliano Ramírez, director de Lambda Consultores, hace hincapié que el panorama para lo que queda de 2026 es el verdadero examen de resistencia para el programa financiero.
“No por el factor electoral que recién asomará en 2027, sino por la magnitud de los vencimientos acumulados en un contexto de mercados cerrados”.
“Con el riesgo país consolidado en la zona de los 600 puntos, el mercado ya asume que el Gobierno no buscará financiamiento externo voluntario, volcando toda la presión sobre el manejo de la caja propia y la ingeniería de los vencimientos en pesos que, desde marzo en adelante, promedian los $ 15,6 billones mensuales”.
Hacia 2027
“El Gobierno necesita validar su solvencia mes a mes para que el sector privado mantenga el rollover y la transición hacia el año electoral de 2027 sea lo más ordenada posible”, señala.
Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, va en la misma línea: “Necesitás salir al mercado internacional, porque sino, todo lo que acumulaste de reservas, lo vas a terminar perdiendo”.
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