El Banco Central vuelve a subir la tasa de la Leliq

La entidad que preside Miguel Pesce convalidó este jueves una nueva suba de la tasa de referencia, que se incrementa 2,5 puntos hasta 42,50%. Además aumentó la tasa de la Leliq a 180 días, creó las nuevas Notas de Liquidez y elevó a 41,5% la tasa mínima garantizada para los plazos fijos.

El Banco Central (BCRA) volvió a subir la tasa de referencia. Tras conocerse esta semana que la inflación de enero había trepado a 3,9%, la autoridad monetaria convalidó este jueves un nuevo incremento de 2,5 puntos porcentuales para la tasa de la Leliq a 28 días, que alcanza así el 42,50%.

Además, el Directorio del BCRA elevó en tres puntos porcentuales la tasa para la Leliq a seis meses, que pasa a tener una Tasa Nominal Anual (TNA) de 47%, creó las nuevas Notas de Liquidez (Notaliq) a 180 días y subió las tasas mínimas garantizadas para los plazos fijos constituidos por personas humanas en 2,5 puntos porcentuales, a 41,5%.

Las flamantes Notaliq tendrán una tasa variable que se actualiza por Leliq. El objetivo de estas nuevas notas es que los bancos puedan optar entre un instrumento a tasa fija, como lo son las Leliq a 180 días, o a este que ofrece una tasa variable.

Esto significa que si una entidad cree que en el futuro va a haber una suba de tasas, tendrá mayores incentivos a suscribir a las Notaliq. Si por el contrario, la entidad cree que habrá una reducción, le convendrá la tasa fija a 180 días.

La tasa de la Notaliq se irá actualizando con la Leliq a 28 días. Cada vez que se modifique esa tasa, se aplica a los días restantes. Hoy esa tasa es de 47% de TNA, igual que la Leliq a 180 días. Si dentro de un mes se altera, se aplica la nueva tasa para los 150 días restantes. 

En línea con la suba de la tasa de interés de política monetaria, el Directorio del BCRA elevó también las tasas mínimas garantizadas para los plazos fijos. Para las personas humanas, el nuevo piso se fija en 41,5% anual para las imposiciones a 30 días por hasta $ 10 millones, lo que representa un rendimiento de 50,4% de Tasa Efectiva Anual (TEA).

Para el resto de los depositantes del sistema financiero la tasa mínima garantizada se establece en 39,5%, lo que representa una TEA de 47,5%.

Por último, el Central también modificó la tasa de precancelación para los plazos fijos UVA+1. La misma pasó de 34% a 36,5% TNA.

El resto de las tasas reguladas por el BCRA no tendrán alteraciones, al menos de momento. De esta manera, la tasa para la financiación de saldos impagos de tarjetas de crédito se mantiene en 49%. También se mantienen las tasas de las líneas de inversión productiva con una tasa de 30% y para capital de trabajo con una tasa de 41%.

Una suba ampliamente esperada  

Esta nueva suba de la tasa llega tan solo seis semanas después del último incremento aprobado por la entidad que preside Miguel Pesce, y era ampliamente esperada por el mercado. Es que la suba anterior, de 38% a 40%, había sido considerada insuficiente dado que dejaba la TEA en 48,29%, por debajo tanto de la inflación pasada como la esperada.

No obstante, este nuevo incremento de la tasa tampoco logra cumplir el compromiso que había adoptado el BCRA de dar tasas reales positivas. Con la Leliq en 42,50%, la TEA pasa a 51,90%, por lo que se mantiene debajo de la inflación proyectada por el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) para este 2022, que se situó en 55%.

"Una inflación de 3,9% requiere una TEA de 58,3%, lo que requeriría una tasa de 46,75%", calculó Juan Ignacio Paolicchi, economista de Empiria.

Si bien analistas venían especulando con este nuevo incremento, no había una expectativa de una suba significativa que llevara a las tasas a terreno positivo en términos reales dado el tamaño actual de los pasivos remunerados, que superan los $ 4,4 billones. 

Pese a ello, concede que el Banco Central se encontraba ante un panorama difícil. "Una suba muy fuerte impacta mucho en su balance, dado que subirían mucho los intereses de los pasivos remunerados, con lo cual tampoco tenía mucho margen para subirlas", analizó Paolicchi.

Pero, por otra parte, también recordó que "el acuerdo con el FMI implica tasas reales positivas, y para eso se necesitaría una tasa de plazos fijos de 47,5% para empatarle a la inflación del 3,9% de enero". 

Según estimaciones de Fernando Marull, director de FM&A, por cada punto porcentual que el BCRA subiera la tasa de Leliq -dado el stock actual de pasivos remunerados-, los intereses se encarecerían en unos $ 40.000 millones por año.

Por su parte, Federico Furiase, director de Anker Latinoamérica, analizó:  "Confirma que no hay un overshooting de tasa y que es un esquema que no busca  una tasa real positiva contra la inflación. Creo que es más un esquema en el que el avance de precios le va a seguir ganando a la tasa, y la tasa al tipo de cambio oficial". 

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