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Las negociaciones entre Washington y Teherán dominan la agenda de los mercados globales esta semana. El posible acuerdo anunciado en redes sociales por Donald Trump incluiría una tregua de 60 días, la reapertura del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y un esquema parcial de levantamiento de sanciones para permitir nuevamente la venta de petróleo iraní.

El impacto más inmediato ya se siente: el Brent retrocedió ayer a su nivel más bajo en un mes, cayendo 4% hasta los u$s 100 por barril, mientras el WTI cedió 4% a u$s 96,60.

Para los mercados emergentes, la caída del petróleo es una señal de dos caras: alivia la presión inflacionaria en importadores, pero golpea las cuentas fiscales de exportadores. Los flujos de capital podrían reorientarse hacia activos de mayor riesgo como Argentina, si la tensión cede en Medio Oriente.

Los flujos de capital podrían reorientarse hacia activos de mayor riesgo como Argentina, si la tensión cede en Medio Oriente

Contradicción

Ayer también fue feriado en Estados Unidos por la celebración del “Memorial Day”. Pero llamó la atención de los operadores que el canciller iraní reconoció que las partes están “muy lejos y muy cerca” de un acuerdo, señalando posturas contradictorias de EE.UU..

Sobre la Argentina en particular, el mercado ya está descontando el anuncio de un crédito de bancos con garantía de organismos internacionales por u$s 4.000 millones como mínimo.

Esa misma información fue incluida en el reporte del staff del FMI sobre la Argentina. José Luis Daza había destacado en El Cronista Stream el jueves pasado que “el programa financiero para el 2026 está absolutamente cerrado, las fuentes están identificadas, la última parte que termino de cerrarse fueron las garantías. Vamos a emitir préstamos con garantías del BID, Banco Mundial, Agencia de Garantías del Banco Mundial y muy posiblemente con el CAF. MIGA y el Banco Mundial nos van a dar una garantía por u$s 2.000 millones”. En tres semanas se podría hacer el anuncio.

El mercado ya está descontando el anuncio de un crédito de bancos con garantía de organismos internacionales por u$s 4.000 millones como mínimo.

Performance, perforar

En lo que va de 2026, los bonos soberanos argentinos estuvieron tres veces cerca de perforar el piso del 9% anual en dólares de rendimiento sin lograrlo. Así lo advirtió el último informe semanal de la consultora 1816. La primera oportunidad se perdió a fines de enero, cuando “el conflicto bélico con Irán desmejoró considerablemente el contexto internacional”.

En lo que va de 2026, los bonos soberanos argentinos estuvieron tres veces cerca de perforar el piso del 9% anual en dólares de rendimiento sin lograrlo.

La segunda, en abril, se frustró porque “los Globales se pincharon cuando se anunció la operación de deuda garantizada por organismos internacionales”.

La tercera, la más reciente y “también la más efímera”, llegó tras la mejora de la calificación de Fitch, pero “la dinámica se complicó por la fuerte suba en la tasa libre de riesgo, con la tasa de Treasuries a 10 años arriba de 4,6%”.

El diagnóstico de fondo es claro: “a medida que los bonos se acercan a 9% anual, el perfil riesgo/retorno pasa a lucir asimétrico”. ¿Podrán en junio los bonos argentinos rendir menos del 9% anual? ¿Podrá el riesgo país acercarse a los 450 puntos? Si se cierra el conflicto en Medio Oriente, el camino está liberado.

El debate cambiario

Miguel Kiguel, de Econviews, tiene sus salvedades. Destaca en su último informe de su consultora que “el Banco Central sigue comprando dólares a un ritmo muy importante (u$s 9,000 millones en el año) mientras el tipo de cambio sigue firme cerca de $ 1.400. Esta dinámica era impensada hace solo algunos meses cuando el Tesoro de Estados Unidos tuvo que intervenir directamente para evitar una devaluación. En nuestra visión, sería saludable que el tipo de cambio real no se aprecie tanto y no llegar al (ya de por sí movido) año electoral con un atraso tan fuerte. El riesgo viene principalmente por las presiones que puede generar una dolarización financiera como la que sufrimos en 2025. Pero el Gobierno se siente cómodo con el dólar donde está”.

Desde hoy, los mercados tienen la palabra.