Ayer, había una gran expectativa en el seno del Gobierno. El presidente Javier Milei y parte del equipo económico, con el ministro Luis Caputo a la cabeza, esperaban con ansias la reunión conDonald Trump en la Casa Blanca.

Sin embargo, el encuentro no terminó como imaginaban. "Si pierde [las elecciones], no vamos a ser tan generosos con Argentina", fue el ultimátum que disparó el mandatario de los Estados Unidos, el cual generó inquietud e incertidumbre en los mercados financieros que, lógicamente, reaccionaron de forma negativa.

Si bien es cierto que Trump respaldó desde el aspecto político a la gestión de Milei, a quien catalogó como "un gran líder", sus dichos en el Salón Ovalgeneraron confusión entre los inversores.

Y es que el líder del Partido Republicano puso sobre la mesa cuáles son las condiciones para mantener el acuerdo con Argentina, que -a priori- incluye la activación de un swap de u$s 20.000 millones del que aún se desconocen los plazos y los costos financieros.

Sin embargo, surgió una duda clave: ¿a qué se refería Trump? ¿A las elecciones legislativas del 26 de octubre? ¿A las presidenciales del 2027, como instalaron algunos funcionarios del Ejecutivo?

Horas más tarde, luego de la escasa precisión en sus declaraciones, el presidente de EE.UU. remarcó que mantendrán el apoyo al gobierno de Milei, despejando las dudas en torno a qué podría ocurrir si el oficialismo no obtuviera un buen resultado en los comicios de medio término.

"Espero que los argentinos entiendan el buen trabajo que está haciendo y que vayan a apoyarlo durante las elecciones de medio término, así podemos continuar ayudando a la Argentina a que alcance su increíble potencial", dijo a través de un posteo Truth Social.

La reunión entre Trump y Milei generó confusión e inquietud en los mercados financieros
La reunión entre Trump y Milei generó confusión e inquietud en los mercados financieros

Además, el propio Bessent también salió a "tranquilizar" a los mercados. "El presidente Milei le ha dado a Argentina la oportunidad de poner fin a un declive de décadas bajo el peronismo, y esperamos que Argentina aproveche la oportunidad bajo su liderazgo", destacó en una publicación en X.

Para los analistas de Delphos Investment, "el mercado argentino, que venía entusiasmado y expectante ante los grandes anuncios prometidos, se encontró con un baldazo de agua fría: no hubo anuncios".

En segundo lugar, indicaron que las declaraciones de Donald Trump "agregaron una cuota extra de incertidumbre, al poner en duda la asistencia financiera" si el Gobierno recibiera un nuevo revés electoral.

"La reacción fue inmediata. Los tipos de cambio financieros subieron alrededor de 1,5%, el Merval retrocedió 6,5% y los bonos hard-dollar acompañaron la caída. Sin embargo, en un contexto donde la volatilidad se volvió parte del paisaje, estos movimientos ya no sorprenden demasiado", repasaron.

Durante las primeras operaciones del miércoles, el dólar minorista registra un salto de $ 30, superando así la línea de los $ 1400 y ubicándose a $ 1415 para la venta.

Por su parte, el tipo de cambio mayorista -el que toma como referencia el Banco Central (BCRA) para la banda de flotación- se encuentra en la zona de los $ 1380, a $ 108,10 del techo del tope del esquema cambiario.

En tanto, los bonos operan con dinámicas mixtas, con subas de hasta el 1%, mientras las acciones argentinas que cotizan en Wall Street registran un alza de hasta el 4% (como en el caso de Central Puerto (CEPU).

"Los mercados financieros argentinos están enteramente sujetos a las noticias, en especial a las que hacen a la política interna, y al involucramiento del Tesoro estadounidense en los mismos mercados financieros y monetarios locales", sostienen desde Delphos.

Así, el foco está puesto en lo que ocurrirá en las elecciones del domingo 26 de octubre. "Las encuestas se perfilan como un potencial catalizador. Un empate técnico sería leído como un alivio y podría impulsar una recuperación, pero si los sondeos muestran al oficialismo como gran perdedor, el golpe podría profundizarse", marcaron los analistas.

Y concluyeron, dejando entrever un aspecto clave: "El costado positivo es que las valuaciones están tan deprimidas que cualquier catalizador positivo podría tener un impacto mayor al de las malas noticias. Aunque, claro está, no por eso estas últimas dejan de pesar".