Política monetaria

Con la suba de tasas, el BCRA se unió al club de bancos centrales que se vuelven más contractivos

El BCRA movió la tasa después de más de 13 meses. Se acopla a la tendencia global y regional en la suba de tasas por parte de los Bancos Centrales. El mercado cree que es positivo aunque insuficiente para lograr una tasa real positiva, en línea con lo que pide el FMI.

Pese a contar con la cuarta inflación más alta del planeta, el Banco Central (BCRA) tardó casi 14 meses en subir la tasa de interés. La entidad monetaria elevó la tasa de Leliq por primera vez desde mediados de noviembre de 2020 y de esta manera, se acopla a la tendencia global de bancos centrales más contractivos en su política monetaria.

El BCRA se unió al club de los bancos centrales hawkish. Es decir, aquellos que han decidido tener una política monetaria más agresiva y contractiva, con el objetivo final de atacar la inflación. 

La entidad que dirige Miguel Pesce elevó la tasa de Leliq a 28 días en 200 pbs a 40% (TEA 48,3%) y la suba se traslada plenamente a las tasas de los plazos fijos.

Además, se crea la Leliq a 180 días con tasa de 44,0% (TEA 48,9%), y se eliminan progresivamente los pases pasivos a 7 días. Finalmente, aumentó el tope a las tenencias de Leliq a 28 días de los bancos hasta el total de sus plazos fijos privados.

La postura más contractiva permite al BCRA ingresar al club de países que han decidido cambiar su foco monetario hacia uno más agresivo.

El 2022 inició con un sesgo muy fuerte en la política monetaria de los bancos centrales globales. Además de la Argentina, otros bancos centrales de América Latina y Europa comenzaron el año con un sesgo contractivo, tales como Perú, Uruguay y Polonia que también aumentando los costos de endeudamiento.

Se prevé que se unirán a ellos la próxima semana Rumania y Corea del Sur, ya que los responsables políticos de todo el mundo intentan combatir los picos de inflación con aumentos de tasa.

La tendencia de subas de tasas a nivel global se inició a mediados del año pasado. Ya desde el inicio del Tapering de la Reserva Federal (Fed), distintos bancos centrales comenzaron a cambiar su sesgo laxo hacia uno contractivo.

En los últimos meses, distintos bancos centrales decidieron elevar el costo del dinero para enfriar la economía y atacar la inflación. Entre ellos, el Banco Central de Inglaterra (BCE), el Banco Central de Noruega, el Banco Central de Nueva Zelanda, el Banco Central de Corea del Sur, Polonia, Republica Checa, Sudáfrica, Rusia, entro otros.

Lo cierto es que, Latinoamérica y emergentes son los más agresivos en subir la tasa de interés. A nivel regional, Chile, Brasil, Colombia, Perú, México y Uruguay subieron sus tasas de interés en los últimos meses.

Solo le quedaba a la Argentina entrar a ese grupo de bancos centrales contractivos, algo que finalmente hizo ayer.

Una suba que sirve, pero no alcanza

Todavía sin el dato de diciembre, se espera que la suba de precios en 2021 cierre en torno al 50%. El cambio en la política monetaria del BCRA, en ese contexto, es entendido como algo positivo por parte del mercado y que apunta a darle un guiño al FMI en el marco de un acuerdo con el organismo.

De todas maneras, dada la inflación y los desequilibrios macroeconómicos que enfrenta la economía argentina, analistas ven como insuficiente la medida por si sola y esperan más movimientos de política monetaria por parte del Central en los próximos meses.

Para Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, las medidas buscan una serie de objetivos.

"Las medidas representan un guiño en medio de las negociaciones con el FMI. Con una inflación esperada a 12 meses arriba de 50%, esta suba aún no alcanza para llevar a las tasas reales ex-ante a terreno positivo como solicitó el FMI, pero las deja más cerca. Además, las tasas más altas son un prerrequisito para que la anticipada aceleración del crawling peg no acelere la pérdida de reservas. La suba confirma que el BCRA prepara el terreno para una aceleración más fuerte de la tasa de devaluación", dijo.

El economista de Facimex Valores entiende que las subas de tasas continuarán hacia adelante: "Nuestro escenario base contemplaba una suba de 400pbs, pero recién en febrero. Por eso, la señal de hoy es positiva, aunque consideramos que habrá que complementarla con una nueva suba".

Con una misma visión, Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, sostuvo que el movimiento de tasas al alza por parte del BCRA era algo esperado por el mercado. Sin embargo, advierte que luce insuficiente para lograr retornos reales positivos.

"La suba no alcanza a compensar la inflación esperada para 2022 (en términos de TEA) ni la estimada para los próximos meses (en términos de TEM)", dijo Franco.

Finalmente, desde Portfolio Personal Inversiones remarcaron que "la magnitud del aumento no es suficiente para hablar de tasas reales positivas, pero creemos que responde más a una buena señal por parte del Gobierno en plenas negociaciones con el FMI".

Tags relacionados

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios