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En lo que va del año, los depósitos privados tradicionales apenas crecieron un 15%, al pasar de $ 55 billones a $ 63 billones, mientras los UVA se triplicaron, al saltar de $ 289.000 millones a $ 992.000 millones. De todos modos, no llegan a representar ni siquiera el 2% del total de los depósitos a 30 días.
Quien lidera este segmento es el Nación, con entre el 35 y el 45% del market share, a partir de que dispuso la nueva modalidad de pagar el 4,5% más que el IPC y pagar los intereses cada 30 días, aunque con un tope de $ 5 millones por cliente.
Los UVA
Otros bancos ponen tope menores, de $ 1 millón por usuario. “Te aseguro que el peor negocio para un banco es tomar un depósito UVA, porque te mata el estado de resultados, ya que no hay demanda por créditos que estén atados a la inflación”, revela el CEO de una de las entidades más importantes del sistema.
El UVA pasa a ser negocio para el cliente en un escenario en que la tasa de plazo fijo tradicional de algunos bancos privados se ubica entre 16,25% y 18,5%, dependiendo del dinero a invertir.
Con una inflación estimada por el REM del BCRA de 29,1%, los plazos fijos estarían rindiendo una tasa negativa real de 11,7%. Los bonos soberanos atados a la inflación (CER) también están ofreciendo tasas negativas.
CER negativos
Un bono de corto plazo con vencimiento a fines de mayo (X29Y6) promete un retorno anual de -14,5%, mientras que uno con vencimiento a octubre (TZXO6) rinde -4,2%, y otro a marzo de 2027 (TZXM7) ofrece un rendimiento de -1,7%. Los bonos CER recién muestran tasas positivas a partir de mayo de 2027, en un marco en el que se prevé una inflación del 19% anual.
En cambio, el plazo fijo UVA, dependiendo de la inversión a colocar, ofrece una tasa de entre 1% y 2% más inflación. Si el plazo de inversión es mayor, puede pagar una tasa adicional mayor.
“Este tipo de activos cubre de una eventual suba de precios, pagan capital e intereses al vencimiento, y se colocan los fondos como mínimo 90 días y como máximo 370 días”, advierte Gustavo Neffa, director de Reseach for Traders.
Limitantes
Revela que los bancos limitan los plazos fijos UVA principalmente porque les representan un negocio poco rentable o riesgoso en contextos de elevada inflación.
“Al ajustar por CER, los bancos deben pagar mayores retornos que a menudo superan sus ingresos por préstamos. Esto dificulta la cobertura de sus costos y la obtención de ganancias”.
“El contexto de retornos negativos se está dando en un marco en el que el Gobierno fomenta tasas de interés negativas para estimular a la economía y tratar de reactivar el consumo, que desde hace varios meses no logra repuntar”, completa.
Liquidez
Selene Najle, asesora financiera, señala que hay bancos que no tienen la necesidad de obtener tanta liquidez, entonces pagan menos: “Son los más chicos los que ofrecen tasas más altas, ya que en general usan mucho a la tasa como estrategia de marketing. Esto tiene que ver con los modelos de negocio”.
La baja de la tasa de plazo fijo responde principalmente a un proceso de normalización del mercado. “Veníamos de meses con bastante volatilidad y hoy el sistema está más ordenado, con mayor liquidez y una referencia clara en las tasas de corto plazo”, detalla el CFO de una de las grandes entidades.
Ancla
En ese contexto, las tasas en torno al 20% funcionan como ancla para todo el sistema, y eso naturalmente se traslada al resto de las tasas. Con más estabilidad y liquidez, es esperable que converjan a niveles más bajos.
“Además, el reacomodamiento de los rendimientos de los instrumentos del mercado, incluidos los títulos públicos, también empuja las tasas hacia abajo. En un mercado monetario más estable, todo el sistema ajusta en esa dirección”.
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