

El auge de la inteligencia artificial está reconfigurando el mapa de las inversiones tecnológicas a nivel global, un escenario donde Argentina cuenta con una ventaja competitiva inmejorable.
Durante su paso por Cuentas Claras, el programa de El Cronista Stream, el analista financiero Federico Domínguez analizó el comportamiento de los mercados internacionales y detalló la oportunidad histórica que el país no debe dejar pasar vinculada a la infraestructura digital.
Para entender el fenómeno, el especialista enmarcó su análisis en el agresivo nivel de gasto de las grandes compañías del sector.
“El mercado está en niveles récords, con influencia muy grande de lo que es IA, y eso hace que sea muy difícil valuarlo, porque las tecnológicas eran grandes generadoras de cash flow y dedicaban gran parte de eso a recompra de acciones, y hoy tienen free cash flow que es casi cero, están tomando deuda y algunas emitiendo acciones para seguir invirtiendo en servidores”, explicó.
Esta necesidad expansiva choca actualmente con obstáculos territoriales en el hemisferio norte, abriendo una puerta directa para la economía local. Sobre este punto, Domínguez detalló: “¿Por qué me genera ilusión que vengan grandes centros de datos a la Argentina? Yo creo que hay una oportunidad”.

Y detalló: “Lo que estamos viendo en USA es que se necesitan construir muchísimos centros más y empieza a haber resistencia de comunidades locales, hubo inversiones millonarias frenadas por ese motivo. Eso abre una oportunidad para Argentina”.
El abanico de destinos viables en el mundo es acotado por cuestiones estratégicas, un filtro que favorece netamente al país frente a sus competidores.
“Ellos no pueden poner los centros en cualquier lugar del mundo, tienen que ser en lugares alineados en USA, por cuestiones geopolíticas, no pueden poner servidores en China o en países con los que tienen disputa“, indicó.
Eso, explicó, deja menos jugadores en el tablero. “Quedan los países nórdicos, con costos de construcción muy altos, y Argentina que ofrece bajos costos, un súper RIGI que da un marco jurídico muy fuerte, energía barata, frío, agua, y una baja latencia por cercanía, en este contexto hay posibilidad de atraer muchas inversiones en un sector que mira a largo plazo, así que importa mucho lo que pase el año que viene respecto a la posible reelección de Milei”, agregó.
Frente a los posibles cuestionamientos ambientales o sociales, el invitado defendió el arribo de estas inversiones y minimizó los riesgos locales.
“¿Por qué nosotros albergaríamos centros de datos que son tan cuestionados en Estados Unidos? Porque generan empleo, irían a zonas más inhóspitas, los precios de energía no van a incrementar, y oponerse a ellos es como oponerse a la máquina de vapor en la primera revolución industrial, son el futuro”, sentenció.
A modo de cierre, Domínguez proyectó el peso geopolítico que el país puede asumir si logra consolidar estos proyectos junto a otros sectores clave. “Argentina tiene para ofrecerle al mundo con fuertes tensiones ser productores significativos de minerales estratégicos, de hidrocarburos y de infraestructura digital dentro del continente americano”, concluyó.















