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Los bonos soberanos argentinos operan este martes ciertas caídas marginales, pero dentro de una tendencia que se mantiene constructiva. Las acciones ceden en el panel local y en Wall Street, donde el foco está puesto en la Fed y a la espera de definiciones en Irán.
En los bonos, las caídas en precios son acotadas en la mayoría de la curva (entre -0,1% y -0,5%), después de varias ruedas de compresión sostenida.
En la curva de ley extranjera, los globales muestran leves retrocesos, con el tramo medio y largo todavía sosteniendo buena performance en el balance semanal y mensual. GD35, GD38 y GD41 se mantienen como los papeles donde el mercado se posiciona cuando estira duration.
Las TIR se mantienen en niveles de un dígito alto (en torno al 9%-9,5%), lo que refleja compresión pero no todavía un escenario de normalización plena.
En los bonares, el comportamiento es similar, aunque con algo más de dispersión. El tramo corto resiste mejor, mientras que los largos corrigen levemente. El riesgo país se ubica en la zona de 520-521 puntos básicos.
Es clave el contexto: viene de caer fuerte en el mes, por lo que este nivel funciona más como consolidación que como techo inmediato.
Ahora, cuando se compara con deuda emergente, aparece el dato relevante. Mientras la Argentina corrige poco, varios créditos high yield de la región muestran movimientos más mixtos o directamente negativos.
Turquía, Egipto o Ucrania operan con TIRs de doble dígito alto (10%-14%). En ese sentido, la Argentina empieza a desacoplarse parcialmente si bien se mantiene riesgosa, el mercado le reconoce una mejora relativa.
La renta variable
Los ADR argentinos en Wall Street muestra una negativa, en línea con el tono más cauteloso del mercado global.
Del lado de las subas, se destacan papeles vinculados a energía y agro. YPF lidera con un avance de 5,1%, en línea con mayor demanda del sector petrolero. También acompaña Pampa Energía (0,6%) y Bioceres (2,5%).
Sin embargo, el grueso del panel opera en rojo, especialmente el segmento financiero y utilities. Los bancos muestran cierta debilidad: Grupo Financiero Galicia (0,2%), BBVA Argentina (0,8%) y Banco Macro (1,6%).
Las caídas más marcadas se observan en el segmento regulado y telecomunicaciones. Telecom Argentina retrocede 3%, mientras que Edenor cae 2,1% y Central Puerto cede 1,2%. También acompañan la baja IRSA (1,3%) y Loma Negra (0,7%).
En Buenos Aires, el S&P Merval cae 0,7% y pierde los u$s 2000 de nuevo. Es una sesión más roja que verde para las acciones del Panel Líder con caídas de 2.9% para Banco de Valores, y subas de 3,5% para YPF.
Wall Street: a la escucha de Warsh
A pocas horas de que venza el plazo de dos semanas que impuso Donald Trump, el vicepresidente J.D Vance no ha salido de Estados Unidos para las conversaciones con Irán, según un funcionario de la Casa Blanca.
En Wall Street, la dinámica de la rueda perdió consistencia sobre el final. El Dow Jones Industrial Average, el S&P 500 y el Nasdaq Composite llegaron a operar en terreno negativo tras borrar las ganancias iniciales, en una sesión marcada por dos drivers claros: la geopolítica y la política monetaria.
Por un lado, el mercado incorporó cautela ante la posibilidad de que Irán evalúe conversaciones de alto el fuego con Estados Unidos, lo que introdujo ruido en el pricing de activos de riesgo. Por otro, la atención estuvo puesta en la audiencia de confirmación de Kevin Warsh, el candidato de Donald Trump para presidir la Reserva Federal.
Durante su exposición ante el Senado, Warsh fue interrogado sobre la independencia del banco central y su postura frente a las tasas. El punto de inflexión para la renta variable llegó cuando dejó en claro que no le prometió a Trump un recorte de tasas, lo que enfrió las expectativas de una política monetaria más laxa en el corto plazo.
El candidato remarcó que una Fed independiente “debe mantenerse dentro de sus límites” y sostuvo que no será un “títere” del Ejecutivo. Además, planteó la necesidad de redefinir el marco de política monetaria para enfrentar la inflación y cuestionó la sobreexposición comunicacional de los funcionarios del organismo respecto al futuro de las tasas.
En esa línea, insistió en que la Reserva Federal debe concentrarse estrictamente en política monetaria y evitar interferencias con la política fiscal, en línea con la gestión actual de Jerome Powell.
En paralelo, desde el flujo, empiezan a aparecer señales de reactivación del inversor minorista. Datos de Vanda Research muestran un repunte en la compra de acciones individuales el 20 de abril, alcanzando máximos desde comienzos de mes. El patrón no es menor: el efecto estacional del “Tax Day” en EE.UU. suele retraer al retail en la primera quincena de abril, y su superación tiende a liberar liquidez hacia el mercado.
Según la firma, el dato relevante es la convergencia de flujos entre distintos tipos de inversores. El retail, que venía rezagado, empieza a reengancharse, lo que podría reforzar la tendencia si se sostiene hacia mayo.
En ese escenario, el sesgo técnico para la renta variable estadounidense se mantiene constructivo, con una participación más amplia que valide los niveles actuales.
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