Altos funcionarios iraníes amenazan con escalar cualquier conflicto con Estados Unidos tras un eventual ataque estadounidense y señalan que revisarán la doctrina de la República Islámica que limitaba las represalias para contener las confrontaciones con Washington.
El mayor general Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, afirmó esta semana que, si bien la estrategia de Irán “solía ser evitar la escalada”, “el comportamiento de Estados Unidos nos ha hecho cambiar nuestro enfoque”.
“Si esta vez cometen un error, infligiremos fuertes bajas, ya que nuestras fuerzas armadas están decididas a enfrentar el poder intimidatorio hasta el final”, sostuvo.
Una fuente cercana al régimen en Teherán dijo al FT que Irán recalibró su doctrina militar frente a EE.UU., pasando a una estrategia destinada a imponer costos tangibles a las fuerzas y activos estadounidenses en caso de que estalle un conflicto.
Agregó que Irán no busca la guerra y espera que las conversaciones entre EE.UU. e Irán en Ginebra el jueves puedan allanar el camino hacia un nuevo acuerdo nuclear que evite un ataque estadounidense, pero que preferiría combatir antes que capitular ante el presidente Donald Trump.
“Esta vez no sería una respuesta simbólica”, afirmó la fuente, en referencia a los ataques con misiles contra bases estadounidenses en Irak en 2020 y en Catar el año pasado, que fueron anticipados para evitar una guerra a gran escala. “Irán avanzaría hacia la escalada, atacando todo lo que esté a su alcance, desde bases estadounidenses hasta el Estrecho de Ormuz y buques de guerra de EE.UU.”
Aunque la fuente indicó que Irán podría no escalar ante un “ataque muy limitado”, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, afirmó que “no existe tal cosa como un ataque limitado”.

Analistas fuera de Irán se muestran escépticos sobre el daño que la República Islámica podría infligir al ejército estadounidense, que ha concentrado su mayor despliegue en Medio Oriente desde la invasión de Irak en 2003.
El desequilibrio militar entre Irán y sus principales enemigos quedó expuesto tras los duros golpes que Israel y EE.UU. asestaron durante la guerra de 12 días del año pasado contra Irán. Funcionarios iraníes temen que los cazas estadounidenses y su capacidad de ataque de largo alcance puedan devastar su infraestructura militar y económica en cuestión de días.
No obstante, la fuente sostuvo que los misiles balísticos y drones iraníes le permitirían desafiar la superioridad convencional de sus adversarios. Durante la guerra de junio, Irán lanzó cientos de proyectiles contra Israel, decenas de los cuales lograron superar las defensas israelíes. Alrededor de 30 personas murieron.
“Los ejércitos convencionales tienen sus propias debilidades”, afirmó, al señalar los activos navales estadounidenses en el Golfo y las bases regionales que albergan a miles de tropas —mucho más cerca de Irán que Israel— y que, según dijo, se convertirían en objetivos prioritarios.
Lynette Nusbacher, exasesora principal de inteligencia del gabinete británico para Medio Oriente, señaló que las amenazas de escalada de Irán deben tomarse en serio.
“El aparato de seguridad nacional iraní es peligroso, pero no está loco”, afirmó. “Envía señales claras, entiende sus objetivos, comprende los de sus adversarios y procura actuar dentro de ese marco”.
Además de desplegar su arsenal de misiles balísticos, dijo, Irán también podría intentar bloquear el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una ruta comercial vital por la que circula gran parte del petróleo transportado por mar en el mundo. A principios de este mes, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre temporal de partes del estrecho durante ejercicios navales.
Algunos medios estadounidenses informaron que el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, había destacado en debates internos los riesgos de posibles ataques contra Irán.
Trump respondió el lunes a esas versiones en Truth Social, asegurando que la opinión de Caine era que cualquier confrontación militar sería “fácilmente ganada”.
La represalia iraní al bombardeo estadounidense contra sus instalaciones nucleares durante la guerra de junio —cuando Teherán lanzó una serie de misiles contra una base estadounidense en Catar que ya había sido evacuada— pareció calibrada para evitar una escalada mayor. Trump afirmó luego que Irán lo había advertido previamente.
“¿Se imaginan? Fueron lo suficientemente amables —esto es Irán— como para llamarme y decirme que querían dispararme”, dijo el presidente estadounidense. “Les dije: ‘Adelante’. Y dispararon 14 misiles de alta precisión y muy rápidos. Todos y cada uno fueron derribados”.
Sin embargo, en su discurso sobre el Estado de la Unión el martes, Trump acusó a Irán de tener “ambiciones siniestras” y calificó sus misiles como una amenaza para las bases estadounidenses. “Quieren llegar a un acuerdo, pero no hemos escuchado esas palabras secretas: ‘Nunca tendremos un arma nuclear’”, afirmó.
Los líderes iraníes insisten en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos y que cualquier acuerdo debe reconocer lo que describen como el derecho de Irán, en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear, a enriquecer uranio.
Teherán también ha señalado que no aceptará las exigencias estadounidenses de restringir su programa de misiles balísticos ni de limitar su apoyo a grupos armados antiisraelíes.
El enfoque previo y calibrado de Irán frente a EE.UU. ha generado críticas entre sectores leales al régimen en el plano interno, que sostienen que transmite excesiva cautela —cuando no debilidad— ante sus enemigos.
Tras la muerte de Qassem Soleimani —el principal comandante militar encargado de operaciones exteriores encubiertas— en Bagdad en 2020 a manos de EE.UU., Irán lanzó misiles contra una base que albergaba fuerzas estadounidenses en Irak. El ataque, el primero contra una base militar estadounidense desde la guerra de Vietnam, causó daños estructurales pero no víctimas fatales.
“Esta vez Irán dejará de lado esas consideraciones y buscará respuestas que impongan costos”, declaró Hamzeh Safavi, hijo de un alto asesor militar del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, al sitio de noticias Entekhab, aclarando que hablaba a título personal.
Safavi también afirmó que Teherán revelaría tecnologías militares más avanzadas en cualquier guerra futura y añadió que Irán ya no diferenciaría entre EE.UU. e Israel en su represalia. “Si Israel inicia ataques, Irán también golpeará a EE.UU. Y si EE.UU. ataca, Irán también apuntará contra Israel”.
















