Davos: el pesimismo y la incertidumbre se apoderan del Foro

La mayoría de los empresarios muestran su pesimismo ante la incertidumbre mundial provocada por cuestiones como la política exterior o la crisis alimentaria.

La invasión rusa de Ucrania, la suba de la inflación, los confinamientos chinos y la creciente incertidumbre sobre la globalización han conspirado para enfriar el ambiente empresarial en Davos a pesar de la época primaveral.

"Hay tres palabras clave en este momento: Rusia, recesión y tasas [de interés]", afirmó la consejera delegada de Citigroup, Jane Fraser. El almuerzo del Consejo Internacional de Negocios del Foro Económico Mundial fue "sombrío", según informó uno de los CEO estadounidenses participantes, y añadió que, aunque no veía a la mayor economía del mundo entrando en recesión, "existe el peligro de que nos convenzamos de ello".

El veterano inversor George Soros calificó la decisión de China de reforzar su política de Covid cero como el "peor error" de la presidencia de Xi Jinping. "Al sumarse a la crisis inmobiliaria, el daño será tan grande que afectará a la economía mundial", advirtió Soros. "Ante los problemas de las cadenas de suministro, la inflación global puede convertirse en una depresión global".

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A otros delegados les preocupa que corramos el riesgo de convencernos de la idea de que un emblema de la globalización está en retirada. C Vijayakumar, consejero delegado de HCL Technologies, advirtió del "peligro inminente de acelerar la desglobalización".

Los asuntos exteriores ocuparon el primer lugar en la mente de la mayoría de los ejecutivos. Dos sesiones tituladas "Rusia, ¿y ahora qué?" y "Guerra Fría 2.0" se llenaron por completo, mientras las pantallas del Centro de Congresos anunciaban decenas de asientos vacíos en otros actos centrados en el Covid-19 o en asuntos económicos.

Aunque sólo pudo asistir por videoconferencia, Volodímir Zelensky atrajo más atención que cualquier líder empresarial. El presidente ucraniano se ganó una ovación incluso después de pedir a las empresas, muchas de las cuales no han abandonado por completo Rusia, que detengan "todo comercio con el agresor... para que sus marcas no se vean asociadas con los crímenes de guerra".

Martin Sorrell, presidente ejecutivo del grupo publicitario S4Capital, consideró que la pregunta de qué pasará si la guerra se prolonga es una de las "dos grandes preocupaciones" que dominan el debate. La relación cada vez más tensa de Estados Unidos con China, que envió pocos delegados debido a su política de Covid cero, es la otra.

Mientras tanto, la preocupación habitual en la reunión anual por el cambio climático ha "pasado a un segundo plano", señaló.

La preocupación por el clima apareció principalmente en el debate sobre si el nuevo foco en la seguridad energética provocado por la guerra haría descarrilar la transición hacia una energía más limpia.

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Daniel Yergin, vicepresidente de la agencia de calificación S&P Global y experto en mercados energéticos, afirmó que nunca había visto prestar tanta atención a la geopolítica en los 25 años que lleva asistiendo a las reuniones anuales. Añadió que los líderes empresariales se están dando cuenta de que la transición a la energía verde será "más complicada" de lo que se pensaba antes de la invasión rusa.

La inminente crisis alimentaria ocupó un lugar destacado en la agenda. "Muchas personas en el mundo tienen necesidades urgentes de alimentos, estabilidad y refugio que no formaban parte de la conversación en el pasado", señaló Karen Harris, directora general del grupo de macro tendencias de la consultora Bain & Co.

El estado de ánimo, descrito por Harris como "sobrio [e] incierto", se extendió a los banqueros, que hablaron de bajos volúmenes de negociación, un mercado de acuerdos inactivo y la perspectiva de despidos entre el personal que había sido contratado en tiempos mejores. "Todo el mundo está centrado y preocupado por el momento en que se reabrirá el mercado de operaciones. Todo gira en torno a esto el resto del año. Yo no diría que soy optimista en este momento. La guerra no va a desaparecer", señaló un veterano banquero estadounidense.

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David Rubenstein, del grupo de capital riesgo Carlyle, no quiso hablar de recesión, pero "las señales no son tan favorables como me gustaría".

Los ejecutivos del sector tecnológico dieron un respiro al pesimismo, manteniendo el optimismo característico sobre el potencial de su sector para superar la crisis actual. En una sesión sobre las perspectivas de la economía digital, altos ejecutivos de IBM, Nokia, Accenture, Hewlett Packard Enterprise y Google coincidieron en que las perspectivas de la innovación transformadora a largo plazo siguen siendo positivas.

"La tecnología es una tendencia secular, no cíclica. Veremos ciclos y hay señales preocupantes en el aire", señaló Pekka Lundmark, consejero delegado del grupo finlandés de telecomunicaciones Nokia. "Sólo debemos tener cuidado".

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Ruth Porat, directora financiera de Google, sugirió que la crisis actual, al igual que los anteriores episodios de agitación, terminaría siendo "un incidente pasajero". Añadió que habrá volatilidad a corto plazo, pero "nuestro trabajo como líderes es mirar más allá de ella y seguir invirtiendo".

Un alto banquero europeo se mostró igualmente positivo. Europa está en una situación "sencillamente horrible", aseguró, pero la economía estadounidense subyacente sigue siendo fuerte. "De hecho, ya le he dicho a mi agente de Bolsa que compre aprovechando la caída, cuando se llegue al suelo, que no creo que esté muy lejos".

Varios delegados de Estados Unidos también expresaron esperanzas prudentes de que la economía del país aún pueda desafiar a los pesimistas. Para Anthony Scaramucci, exdirector de comunicaciones de Donald Trump y actualmente gestor de fondos de cobertura, el bajismo de otros era su señal para volverse alcista.

"Todo lo que creen que va a pasar no pasa", afirmó, recordando el pesimismo que la mayoría en Davos proyectaba antes de que el mercado empezara a subir en 2009 y su dificultad para convencerles en enero de 2020 de que su antiguo jefe no sería reelegido. "Todo el mundo es tan negativo, que yo soy abrumadoramente positivo", explicó. "Una suba más de las tasas y volverán las carreras".

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