La fabricación de semiconductores, clave en el dominio industrial de Asia

La producción de esos componentes esenciales para la infraestructura digital, los vehículos y los dispositivos electrónicos viene cayendo ininterrumpidamente en Occidente.

Los países de menores costos durante décadas recibieron inversiones provenientes de economías ricas. Ese proceso ha consolidado un nuevo escenario geográfico para la actividad manufacturera

La producción de semiconductores -los componentes esenciales para nuestra infraestructura digital, los vehículos y los dispositivos electrónicos- viene cayendo ininterrumpidamente en Occidente, y Asia Oriental se ha convertido en el principal centro industrial.

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La participación de Estados Unidos en la capacidad productiva mundial de semiconductores cayó de 37% en 1990 a sólo 12% el año pasado, mientras que Europa experimentó un descenso de 35 puntos porcentuales en el período, a 9%. China continental la amplió de casi nada a 15%, cifra que se estima aumentará a 24% en la próxima década.

Tres cuartas partes de la capacidad mundial de producción de chips se concentran ahora en Asia Oriental. Compañías nacionales líderes como la taiwanesa TSMC y la surcoreana Samsung, junto con los fabricantes de Japón y China, juntos dominan la capacidad manufacturera global.

Frente a la reciente escasez de chips en el sector automotriz. Estados Unidos y la Unión Europea intensificaron sus esfuerzos para elevar la capacidad nacional y depender menos de los productores asiáticos.

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Sin embargo, esos movimientos son costosos. La Asociación de la Industria de Semiconductores, una cámara empresaria estadounidense, y la consultora Boston Consulting Group, calculan que construir y operar una nueva planta industrial de semiconductores podría costar cerca de un tercio más en EE.UU. durante 10 años que una fábrica similar en Taiwán, Corea del Sur o Singapur.

Una fundición en China cuesta entre 37% y 50% menos que en Estados Unidos, gracias a los incentivos del gobierno chino. Junto con el expertise que tiene la región, esas diferencias de costos han contribuido a que China se convierta en el principal destino de las inversiones extranjeras en semiconductores a nivel mundial.

Desde 2015 se han anunciado 84 proyectos de inversión extranjera directa (IED) en el sector de semiconductores de China, de los cuales 44% eran para actividades industriales, según fDi Markets, una base de datos propiedad de FT. Estados Unidos recibió 45 proyectos extranjeros para el área de semiconductores en el mismo período, seguido de India (37), Reino Unido (36) y Taiwán (29).

industria Automotriz

Desde que se incorporó a la Organización Mundial del Comercio en 2001, China pasó a ser cada vez más importante en otras sofisticadas cadenas de suministro mundiales. Entre 2005 y 2019, la participación de China en la producción automotriz mundial pasó de 9% a 28%, ya que su mercado nacional de automóviles creció hasta convertirse en el mayor del mundo.

La cuota de Europa en la producción mundial de vehículos cayó de 31% a 24% en el mismo período, y la de Norteamérica sufrió un descenso similar. Las cadenas de suministro de la industria automotriz también se concentran cada vez más alrededor de los hubs de bajos costos.

China suministra autopartes a los fabricantes de equipos originales de Corea del Sur y Japón. Mientras tanto, México y Europa del Este son los lugares elegidos por los proveedores de autos de los mercados de América del Norte y Europa occidental, respectivamente.

Este afianzamiento de las cadenas de suministro dentro de los centros regionales continúa. Entre 2015 y 2019, las exportaciones de componentes desde China hacia Japón aumentaron 17% a u$s 3200 millones, según el proveedor de datos IHS Markit.

A medida que las automotrices avanzan en la electrificación de sus flotas, es probable que Asia oriental se beneficie de nuevos cambios en la cadena de suministro. IHS Markit prevé que, entre 2020 y 2026, los proveedores de celdas para batería de auto con casa matriz en Corea del Sur elevarán su participación mundial de 14% a 47%. Proyecta que la cuota de la Gran China crecerá 14 puntos porcentuales.

Traducción: Mariana Oriolo


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