Bitcoin: las criptomonedas se extienden en Argentina a pesar de endurecimiento del BCRA

El país dice que está intentando mitigar los riesgos del creciente uso de los a veces volátiles activos.

En una concurrida calle peatonal del centro de Buenos Aires, los cambiadores de dinero del mercado negro tienen nueva competencia. Los carteles de colores brillantes que publicitan los exchange de criptomonedas se encuentran junto a las tradicionales 'cuevas', las casas de cambio paralelas que convierten pesos y dólares hasta al doble de la tasa oficial.

Argentina está lista para la disrupción de las criptomonedas. Décadas de desconfianza en el sistema bancario, la alta inflación y los estrictos límites a la conversión de pesos en monedas más estables como el dólar han empujado a los ahorradores cada vez más hacia las criptomonedas.

Las generaciones más jóvenes, en particular, lo ven como una forma de reforzar sus ahorros, mientras la inflación anual se dispara por encima del 55% y están aumentando los niveles de intervención del gobierno en la economía. El año pasado, Argentina registró la décima tasa de adopción de criptomonedas más alta del mundo y una de las más altas de las Américas, según el índice Chainanalysis.

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Pero incluso aunque más personas están usando las criptomonedas nuevas, el banco central del país está frenando el impulso por las preocupaciones relacionadas con un acuerdo de reestructuración de la deuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) de u$s 44 mil millones firmado en marzo.

A partir de este mes, las instituciones financieras en Argentina ya no pueden ofrecer servicios relacionados con las criptomonedas, como la compra y venta de criptomonedas a través de sus wallets y apps bancarias o crear exchanges de criptomonedas. La decisión se produjo pocos días después de que el mayor banco privado de Argentina, Banco Galicia, y el banco en línea Brubank anunciaron sus planes de abrirse a los activos digitales permitiéndoles a los usuarios comprar diferentes criptomonedas a través de sus apps de inversión.

Los funcionarios del banco central dijeron que la medida pretendía mitigar los riesgos que las criptomonedas representan para los usuarios y "para el sistema financiero en su conjunto", citando la preocupación por la volatilidad y el lavado de dinero.

Fuentes cercanas a la decisión le dijeron al Financial Times que la medida, más que una represión más amplia de los activos digitales, pretende apaciguar al FMI antes de una revisión trimestral de su programa de deuda de u$s 44 mil millones que comenzó esta semana.

Según los términos del acuerdo con el FMI, Washington y Buenos Aires acordaron que Argentina "desalentaría el uso de criptomonedas con miras a prevenir el lavado de dinero, la informalidad y la desintermediación".

Los fondos adicionales del FMI concedidos a Argentina para aumentar las reservas del banco central y cumplir los próximos pagos de la deuda están sujetos a revisiones trimestrales por parte del Fondo. Con los objetivos de bajar la inflación y reducir el déficit que parecen excepcionalmente difíciles de cumplir en el contexto de la guerra en Ucrania, la cláusula de las criptomonedas, dicen las fuentes, podría ser una forma de mostrarle a la organización que Argentina está haciendo lo que puede para cumplir con otras condiciones.

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A pesar de la cautela del banco central, hay indicios de que las criptomonedas se están afianzando. Mauro Liberman, administra un criptocafé en el distrito comercial de la capital. CrypStation, en Puerto Madero, ofrece asesoramiento gratuito sobre el funcionamiento de las criptomonedas y acepta pagos en 30 tokens diferentes.

"Se utiliza día a día como forma de intercambio", dijo Liberman, parado frente al cajero automático Athena Bitcoin del café. "Antes, las criptomonedas se veían casi exclusivamente como una forma de invertir".

Los países de América latina han sido algunos de los que han adoptado con más entusiasmo las criptomonedas. El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en hacer del bitcoin una moneda de curso legal en septiembre, aunque tuvo un comienzo difícil cuando la wallet del gobierno tuvo problemas técnicos. La adopción pública ha sido limitada.

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Desde entonces, El Salvador ha gastado decenas de millones de dólares públicos en la compra de la criptomoneda y ha perdido dinero, lo cual ha provocado preocupaciones sobre cómo la enorme volatilidad de estas monedas digitales puede afectar las finanzas de un país. Bitcoin, la mayor criptomoneda del mundo, se hundió la semana pasada a su nivel más bajo desde finales de 2020 y Tether, una popular stablecoin no logró por momentos mantener su vínculo con el dólar estadounidense.

En la Argentina existen al menos siete exchanges de criptomonedas diferentes en las que se puede comprar bitcoin. Una de las más populares, Lemon, superó el millón de usuarios en abril después de que la compañía lanzara una tarjeta de débito Visa que permite realizar pagos en pesos o en criptomonedas. Algunas empresas han empezado a pagar una parte de los salarios en stablecoin, cuyo valor está vinculado a otra moneda o producto básico como el oro.

Santiago Siri, fundador de la moneda digital UBI y uno de los primeros entusiastas de las criptomonedas en la Argentina, dijo que las condiciones económicas adversas han llevado a una tasa de adopción "masiva" como nunca antes.

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"Caminando por Buenos Aires es como si hubiéramos viajado accidentalmente a 2034; incluso los constructores y los taxistas están ahorrando en criptomonedas", dijo Siri, cuyo negocio cuenta con el apoyo de Marcos Galperin fundador de MercadoLibre, la respuesta latinoamericana a Amazon.

Al mismo tiempo, las tecnologías desarrolladas por los argentinos, acostumbrados a los anteriores episodios de hiperinflación, defaults de la deuda soberana y devaluaciones de la moneda, las hacen más accesibles, dijo.

Los exchanges como Lemon están exentos de las nuevas normas del banco central. Funcionan como procesadores de pagos y están sujetos a diferentes regulaciones, por lo que la capacidad de pagar y comerciar con criptomonedas no se ve afectada. En América latina, Asia Central y Meridional y África, más del 80% de las criptomonedas por valor enviadas a estas regiones se mueve a través de estas plataformas.

La reciente ofensiva del banco central no tendrá mucho éxito en frenar la circulación de criptomonedas en los exchanges, dijo Andrés Engler, un especialista en cripto de CoinDesk radicado en Buenos Aires. "Esto fue una señal para los bancos. Pero los exchanges no entran en las nuevas reglas, por lo que se mantiene funcionando todo el ecosistema de criptomonedas".

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