

Durante su participación en el programa Cuentas Claras de El Cronista Stream, Sergio Chouza, polémico economista K, sorprendió al destacar un área específica de la gestión de Javier Milei.
Lejos de las críticas habituales de su espacio político, valoró la política social llevada adelante por el Ministerio de Capital Humano.
En particular, reconoció como un acierto el manejo de los intermediarios de los planes asistenciales, una medida que, según su visión, permitió “destrabar un sistema viciado” y ayudó a despejar el conflicto en las calles, sumado al importante refuerzo presupuestario otorgado a la Asignación Universal por Hijo (AUH).
En esa misma línea de análisis, celebró lo que definió como un abandono del “dogmatismo filosófico” por parte del Presidente en favor de un enfoque económico mucho más pragmático.
Para ilustrar este punto, apeló a una metáfora contundente: aseguró que Luis Caputo le “desconectó el joystick” a Milei al inicio del mandato, evitando que se ejecutaran promesas que consideraba peligrosas, empezando por la dolarización.
En esa línea, consideró que esa propuesta fue una “gran mentira de campaña” que afortunadamente se dejó de lado, un giro en la hoja de ruta oficial que saludó con un “bienvenido sea”.

Sin embargo, el reconocimiento a este pragmatismo contrastó con su duro diagnóstico sobre la dinámica de los precios y la actividad económica. Advirtió que, si bien la inflación bajó en la primera etapa, el índice se encuentra estancado en niveles altos y persistentes que no resultan aceptables para una economía ralentizada.
A su juicio, el costo pagado en términos de recesión, caída de la producción y pérdida de puestos de trabajo es desproporcionado respecto al recorte inflacionario, argumentando que un programa más gradualista habría logrado una convergencia similar pero con un daño significativamente menor al entramado laboral.
La política fiscal fue otro de los ejes donde marcó profundas disidencias, cuestionando lo que percibe como una “obsesión inusual” por el déficit cero.
Para el analista, en el mundo los gobiernos implementan políticas prudentes, pero “ninguno decide sacrificar sectores productivos enteros” a cambio de sostener un postulado fiscal inflexible.
El frente cambiario también encendió sus alarmas, al catalogar a la actual política del Banco Central como “insostenible”.
“La política cambiaria de hoy no tiene goyete, el dólar tiene que estar más alto, el BCRA debería comprar más reservas (...) Hay días que compra 50 millones, estando en el mejor momento del año. Si esa estacionalidad en el segunda parte del año se te da vuelta, ¿qué van a hacer? ¿Qué va a pasar con el riesgo país?“, apuntó.
Así, alertó sobre la formación de un “huevo de serpiente muy peligroso” gestado por los incentivos al carry trade para las empresas, lo que genera un ingreso efímero de divisas que eventualmente el mercado reclamará para cobrar intereses.
En este sentido, cuestionó la extrema dependencia del ancla cambiaria y advirtió sobre el riesgo de descansar en factores de cortísimo plazo, exigiendo un dólar que funcione como un verdadero precio de mercado para poder acumular reservas.
















