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El Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, ubicado en San Rafael, provincia de Mendoza, volvió esta semana al centro de la agenda energética nacional. El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre; la subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelén Giomi; y el presidente de Dioxitek, Bruno Oberlis coordinaron los primeros pasos del proceso de remediación ambiental del yacimiento. Esta condición indispensable para avanzar hacia la reactivación de la minería de uranio, paralizada desde hace más de 30 años.

La visita y el estado de las obras
La comitiva recorrió la cantera que operó hasta mediados de la década de 1990 y las obras que actualmente ejecuta la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para el tratamiento de los pasivos ambientales acumulados. Según informó Ramos Napoli, estas tareas se reanudaron durante la gestión actual.
La CNEA precisó que el proyecto avanza con un plan de trabajo definido, donde cada etapa completada representa un avance concreto y verificable, bajo estrictos criterios de seguridad y protección ambiental y en cumplimiento de las normativas vigentes.
Cómo funciona el proceso de remediación
El plan de remediación tiene dos frentes simultáneos: la gestión del agua de cantera y la gestión de los residuos sólidos.
El agua de cantera es el agua de lluvia y subterránea acumulada en los huecos de las excavaciones mineras. Contiene concentraciones de uranio, radio y arsénico que deben ser reducidas antes de cualquier disposición. El proceso comienza cuando esa agua ingresa por cañerías a la Planta de Tratamiento, donde pasa por columnas con resinas de intercambio iónico que adsorben el uranio. El mineral extraído es luego envasado y almacenado dentro del propio predio. A continuación, el agua pasa a una segunda planta para eliminar el radio y el arsénico, y es vertida en un dique de decantación donde el barro se deposita en el fondo y el agua queda en la superficie. El barro decantado es trasladado a un dique de disposición final, mientras que el agua, una vez monitoreada por el Departamento General de Irrigación de Mendoza, podrá ser utilizada para riego en el Área de Cultivos Restringidos Especiales.
El dique de disposición final cuenta con un sistema de impermeabilización de múltiples capas que incluye membranas de polietileno de alta densidad, drenajes de seguridad superior e inferior, geored de seguridad, arcilla impermeabilizante natural y capas de grava clasificada.

En cuanto a los residuos sólidos, los materiales dispuestos en tambores en el interior de las colas de mineral serán transportados a la Planta de Tratamiento, donde se los extraerá con un dispositivo de apertura segura. Allí serán lavados con agua de cantera y sometidos a un proceso de disolución para reducir su concentración de uranio. El efluente resultante, ya con bajo contenido del mineral, será neutralizado y colocado en el dique de disposición final.
Coordinación entre Nación y Mendoza
La ministra Latorre destacó el trabajo conjunto entre la administración provincial y el gobierno nacional. “Junto a Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares, y equipos técnicos, recorrimos el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada para supervisar los avances de la remediación ambiental y fortalecer el trabajo conjunto entre Provincia y Nación”, señaló.
Por su parte, Ramos Napoli subrayó que la articulación institucional es el eje sobre el que descansa todo el proceso. “La articulación entre Nación y la provincia constituye un eje central de esta etapa, que permitirá que Argentina vuelva a minar uranio en nuestro propio suelo”, afirmó. Y agregó: “El abordaje conjunto de los compromisos pendientes es lo que permite ordenar el predio y avanzar sobre bases sólidas hacia la reactivación productiva, uno de los principales puntos de la Política Nuclear Argentina”.
Remediación primero, producción después
Según la autoridades no hay reactivación productiva posible sin remediación previa. Ramos Napoli calificó esta instancia como “necesaria y fundamental” para poder retomar la extracción de uranio en el sitio.
Sierra Pintada es el mayor yacimiento de uranio conocido de la Argentina. Entre 1975 y 1997 produjo aproximadamente 1.600 toneladas del mineral, cerca del 20% del recurso estimado en el complejo, hasta que su operación fue suspendida por factores económicos vinculados a la caída del precio internacional del uranio. Desde entonces, el predio acumuló pasivos ambientales que requieren tratamiento sistemático antes de que cualquier nueva etapa productiva pueda habilitarse.
Por ahora, el Gobierno nacional no anunció plazos para completar la remediación ni fechas para una eventual convocatoria a inversores privados. Lo que quedó definido esta semana es que las obras avanzan y que la coordinación entre Nación y Mendoza se consolidó como el mecanismo institucional que guiará el proceso.
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