

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y su antecesor en el cargo Alberto Fernández, protagonizaron hoy otro duro round de acusaciones, cuando el primero lo acusó de “ser alcahuete” del CEO de Clarín, Héctor Magnetto, y el segundo le recomendó un “psiquiatra” y aseveró que “conoció muy poco de la intimidad” del ex presidente Néstor Kirchner.
Alberto, retirado formalmente de la política desde 2008 cuando fracasó el proyecto de las retenciones móviles a las exportaciones de granos en el Congreso, salió a responder nuevamente por radio La Red la acusación que le endilgó su otro compañero de gabinete, Aníbal, de que “se cagó en la amistad” con Kirchner, por haber cuestionado la política oficial una vez fuera del poder.
Al mismo tiempo que realizaba declaraciones en las que aseguraba no haber traicionado la amistad del ex presidente, el jefe de Gabinete le contestaba vía twitter, incluso con duras acusaciones.
Al respecto, el ex funcionario expresó: “Pobre Aníbal, conoció muy poco de la intimidad de Néstor, no sabe que yo seguí hablando con Néstor y le seguí diciendo las cosas que estaban mal‘ una vez abandonado el cargo de jefe de gabinete, y advirtió que ‘no me fui a ningún lado, no me paré en la vereda de enfrente, ni tiré cascotes, cada vez que critiqué lo hice con el dolor de saber que criticaba aquello de lo que soy parte”.
Incluso, Alberto aseveró que la muerte de Kirchner “fue un gran aporte” en el sentido de que “dio vuelta la imagen de muchos” en la sociedad, y permitió “recordarlo por sus logros y por el presidente que fue y no por los errores que lo llevaron a la derrota” en 2009.
Esa afirmación dio pie a la primera intervención twittera de Aníbal, quien escribió: “La muerte de Néstor Kirchner fue una catástrofe. Medirlo en términos de beneficios electorales es de canallas”.
No conforme, el jefe de ministros consignó a continuación: “Se cagó en la amistad de Néstor Kirchner, PUNTO. Lo demás es cháchara por más que cambie el eje de la conversación” y le endilgó un lapidario: “Pobre gil”.
Como si fuera poco, al escuchar las expresiones de Alberto respecto de la amistad que lo unió con Néstor y actualmente con la presidenta Cristina Fernández, Aníbal agregó: “Ser amigo de Néstor y de Cristina y ser alcahuete a sueldo de Magnetto es incompatible”.
Al margen de las fuertes intervenciones del ministro, Alberto aseguró que “tenía una relación diferente, que Aníbal no ha tenido” con la pareja presidencial, y estableciendo una diferencia entre ambos, añadió: “A mí claro que me escuchaba, claro que me respetaba”.
“Lo que más me dolió es que se ponga en juego el cariño y el respeto que sentí por Néstor”, explicó, para replicar que “salió de boca de alguien que no tiene la menor idea de lo que pasó, porque nunca estuvo ahí”, y advirtió que su ahora enemigo “seguro que no” formó parte del entorno del poder K.
Sobre los ataques de Aníbal, replicó que “se arregla con psiquiátras” y advirtió que “todos los que me conocen saben cuánto he querido y respetado a Néstor Kirchner, como para que alguien hable de un modo tan bajo, tan chabacano, tan elemental”.
“Lamento mucho haber entrado en esta discusión porque está promovida desde un lugar espantoso, y la gente tiene otro tipo de problemas”, reflexionó luego el ex funcionario.
El jueves pasado, el jefe de Gabinete declaró que Alberto Fernández “se cagó en la amistad de Néstor Kirchner” y lo acusó de “estar en la vereda de enfrente tirando piedras”.
Horas después, el aludido calificó de “energúmeno verbal con complejo de inferioridad” a Aníbal Fernández, y recordó sus antecedentes políticos y que “se escapó escondido en el baúl de un auto”.









