

El Gobierno oficializó la designación “ad honorem” de Esteban Mahiques como nuevo titular del Gabinete de Asesores del Ministerio de Justicia.
La medida, que consolida el esquema de poder interno y refuerza el círculo de mayor confianza en la cúpula de la cartera, ubica al funcionario bajo la órbita directa y exclusiva de su hermano, el actual ministro Juan Bautista Mahiques.
La decisión institucional quedó plasmada a través de su publicación en el Boletín Oficial. De esta manera, el nuevo jefe de Gabinete asumirá formalmente el control de la agenda administrativa y política del ministerio, un rol operativo clave para la articulación diaria con las distintas secretarías, subsecretarías y direcciones que componen el área.
El nombramiento trasciende la mera reestructuración del organigrama y subraya el peso específico de la familia Mahiques dentro del tablero judicial del Ejecutivo.
Con un historial de fuerte arraigo en los tribunales y en la política institucional, la llegada del hermano del ministro al puesto de mayor influencia operativa refleja la intención de mantener un control hermético y unificado sobre la estrategia legal del Gobierno.
En su nueva función, Esteban Mahiques, quien viene de desempeñarse en Cancillería, operará como el principal articulador de las directivas del ministro, oficiando de filtro y nexo tanto puertas adentro como en la relación con otras dependencias del Estado.

Esta consolidación del equipo se apoya directamente en el capital político del titular de la cartera. Tal como detalló El Cronista al analizar su perfil tras su llegada al Gabinete nacional, Juan Bautista Mahiques forjó su influencia a lo largo de los años gracias a su paso como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura y su posterior rol como fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, construyendo vínculos sólidos y pragmáticos con Comodoro Py.
La trayectoria de los Mahiques también está atravesada por la trayectoria de su padre Carlos Mahiques.
Mahiques padre fue ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal y luego fue designado juez de la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país.
El desafío de la gestión liderada por los dos hermanos pasará ahora por traccionar la agenda judicial del Ejecutivo, administrar la relación con los magistrados y avanzar con las negociaciones pendientes en un escenario político que no admite fisuras internas.















