

La escalada bélica en Medio Oriente encendió las alertas en los mercados globales y abrió un fuerte debate sobre el verdadero nivel de blindaje de la economía local.
Mientras que desde el Gobierno nacional sostienen que el actual ordenamiento macro resguarda a la Argentina de los daños colaterales, el analista financiero Christian Buteler cruzó esta visión oficial y advirtió sobre las serias vulnerabilidades y la dependencia extrema que el país mantiene frente a los shocks externos.
“Por supuesto que esto nos puede afectar, nos ha afectado siempre, el mundo no deja de ser una economía cerrada, nosotros comerciamos entre nosotros y una suba del petróleo sostenida en el tiempo provocaría una aceleración de la inflación y una caída de la actividad a nivel mundial, una recesión. La clave es cuánto puede durar todo esto”, planteó el economista en declaraciones a Radio La Red.
En ese sentido, agregó: “Y eso nos afectaría porque a pesar de estar en una situación mejor que tres años atrás, seguimos siendo el chanchito con la casa de paja, una economía débil. Macroeconómicamente se resolvieron problemas, pero la economía que tenemos no nos permite ir al mundo a colocar deuda, hace seis meses necesitamos un rescate de u$s 20.000 millones y antes tuvimos otro del FMI".
“Pretender que ante una recesión mundial la Argentina salga bien parada no es muy real y no es lo que se ha visto cada vez que el mundo tuvo problemas”, subrayó.

Respecto a la volatilidad de los precios energéticos y el factor tiempo de la escalada bélica, Buteler fue tajante y alertó sobre los efectos de segunda ronda en el surtidor local.
“Lo fundamental es saber cuánto tiempo va a durar, si es momentáneo y en dos semanas el mundo se maneja normalmente, los precios no van a quedar afectados. Pero ya tuvimos subas en el combustible, alrededor del 5% y eso va a generar más inflación, que de hecho ya viene acelerando desde mayo del año pasado”, indicó.
El impacto directo en el sector agropecuario, principal proveedor de divisas del Banco Central, fue otro de los grandes ejes del análisis, particularmente por la cotización de los insumos atados a los hidrocarburos. “Los fertilizantes están atados al precio del dólar, si sube el dólar también suben los fertilizantes, y ese es un costo para el campo. En medida que puedan lo van a trasladar al precio, y cuando no puedan van a dejar de utilizar fertilizantes, lo que impacta en la producción. Por uno u otro lado te termina afectando”, detalló.
Al evaluar si la suba global de las materias primas podría representar un saldo favorable para el país, el economista llamó a la prudencia y a mirar la balanza comercial de forma integral.
“Habrá que ver cuántos de los productos argentinos los países implicados suelen importar, porque tienen otros mercados mucho más cercanos que nosotros. El lado del beneficio, dentro de los precios lo podés tener en los commodities, el petróleo en sí o lo que pueda pasar con el trigo o la soja. Pero pensando en la balanza comercial, no hay que olvidarse que también importamos gas, y el gas también está subiendo”, explicó.
Finalmente, Buteler desestimó el optimismo de la gestión de Javier Milei respecto a la supuesta inmunidad de la actividad doméstica y sentenció: “Decir que la macro está ordenada y eso te resguarda del conflicto es una narrativa más del Gobierno. Argentina sigue siendo una economía débil y una economía dependiente del resto del mundo, en un contexto de guerra es muy difícil que salgas bien parado, vas a sufrir... y generalmente, cuando sufrís, tenés menos recursos para bancar ese sufrimiento”.















