La Confederación General del Trabajo (CGT) reunirá mañana a su Consejo Directivo para analizar la estrategia que llevará a cabo la próxima semana, cuando el Senado busque darle media sanción al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional.
El encuentro, que se llevará a cabo en el histórico edificio de la calle Azopardo, será encabezado por el triunvirato de secretarios generales, que por estas horas lidia con la presión de dirigentes sindicales que les piden la declaración de un paro con movilización al Congreso nacional.
El Consejo seguramente analizará lo que suceda con los gremios del transporte y cuáles son las posturas de los que cuentan con mayor poder de convocatoria.
Pero Jorge Sola —uno de los líderes cegetistas junto a Cristian Jerónimo y Octavio Argüello—, en diversas declaraciones periodísticas, afirmó que la solución “no es gremial, sino política” y, en lo que puede ser una pista de su posición, añadió que “los paros no suceden fácil, hay que construirlos”.
Eso choca de frente con aquellos líderes que vienen pidiéndole mayor visibilidad a la CGT, entre ellos Pablo Moyano, quien afirmó que los sindicatos tienen fuerza como para impedir el cambio legal.
“Cómo no se la vamos a podemos voltear si la CGT está en su totalidad unida”
“Esto ya lo vivimos con la famosa ley Banelco cuando estaba Hugo Moyano, después cuando fue la de Macri. Vos fijate en el 2017: gana las elecciones de medio término y, bueno, tenían el mayor poder y mayoría en ambas cámaras y se la volteamos en la calle. Éramos 10 gremios y se la pudimos voltear”, dijo el dirigente de Camioneros.
Y continuó: “¿Y cómo no se la vamos a poder voltear si la CGT está en su totalidad unida? Creo que, por las medidas que se pueden tomar —y no te digo escrachando porque si no después Clarín se horroriza—, hay que mandarlos al frente a estos tipos que van a esclavizar a los trabajadores quitándoles un montón de derechos que se consiguieron con años de lucha”.
La mentada unidad estuvo cerca de no conseguirse el año pasado, cuando se renovaron las autoridades de la Central. Ahora tendrá su prueba de fuego, ya que, más allá de las palabras de Moyano, existe otro grupo sindical —integrado por la Unión Obrera Metalúrgica, Aceiteros y los estatales— que pide pasar al campo de la acción directa.
Mientras tanto, los líderes de la Central Obrera, junto a un reducido grupo de dirigentes sindicales influyentes como Héctor Daer y Andrés Rodríguez, mantuvieron reuniones con gobernadores y senadores con la esperanza de bloquear el quórum de la sesión prevista para la semana que viene.
“Los gobernadores manifestaron su apoyo a la Confederación General del Trabajo en todo lo concerniente a ver cómo esta reforma no prospera o no llega como está redactada actualmente por parte del Poder Ejecutivo”, dijo a El Cronista uno de los dirigentes presentes en el encuentro.
En tanto, Sola dijo que “cada uno de los legisladores sabe cuáles son nuestras líneas rojas” y enumeró “la licuación de las indemnizaciones” y “los convenios y sindicatos por empresa”, los cuales “no serán aceptados”.
Entre las reuniones se destacó una que se realizó en las últimas horas con los gobernadores más opositores a Javier Milei. Ese cónclave se llevó a cabo en las oficinas del Banco de la Provincia de Buenos Aires y contó con la presencia de Axel Kicillof, del pampeano Sergio Ziliotto y del formoseño Gildo Insfrán. Por videoconferencia se conectaron el riojano Ricardo Quintela y el fueguino Gustavo Melella.
En el trabajo que venimos realizando advirtiendo sobre la conculcacion de derechos de la denominada Ley de Modernización Laboral, la conducción de CGT se reunió con los gobernadores de Buenos Aires @Kicillofok Formosa @insfran_gildo La Pampa, @ZiliottoSergio La Rioja…
— Jorge Sola (@JorgePinoSola) February 5, 2026
Aunque estos gobernadores han sido históricamente marginados por Javier Milei en cualquier tipo de negociación, los une al resto de los mandatarios un tema de común preocupación: la reducción de sus ingresos por la afectación de la coparticipación.
Quintela, uno de los pocos que se expresó públicamente, volvió a poner el acento en lo que muchos especialistas en derecho señalan como un punto flaco del proyecto, como es la inclusión “indebida” de una “política tributaria y fiscal” en una norma de otro tipo, lo que le augura una inmediata objeción en Tribunales.
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