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Axel Kicillof cerró este sábado el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), realizado en el predio de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Villa Domínico, Avellaneda. El encuentro reunió a representantes de más de diez provincias.

La jornada comenzó cerca del mediodía con mesas de debate sobre economía, salud, educación, políticas sociales y trabajo. El gobernador bonaerense cerró el evento con un discurso fuertemente crítico hacia el gobierno de Milei.

Fuertes críticas al programa económico de Milei

Ante la consulta sobre qué haría tras la gestión de Milei, Kicillof planteó: “La pregunta tiene que ser cómo insertamos a la Argentina en el nuevo orden internacional. Qué cosa segura no hay que hacer y es lo que está haciendo el gobierno de Milei. Seguro no rifaría la industria nacional cuando el mundo vuelve a discutir la soberanía productiva”.

También afirmó que “no entregaría nuestros recursos naturales y la energía, sino que la usaría como palanca y bienestar para nuestro pueblo”. Agregó: “No destruiría nuestra educación pública; no dejaría que el futuro de nuestros hijos quede en manos de 4 empresas tecnológicas internacionales; seguro no desmantelaría la salud pública”.

Kicillof saludó a los militantes al cierre de su discurso. Foto: captura de pantalla.
Kicillof saludó a los militantes al cierre de su discurso. Foto: captura de pantalla.

En el mismo tono, sostuvo que “no regalaría nuestro destino a intereses extranjeros y seguro no entraría en guerras que son nuestras, no apoyaría ni genocidios ni invasiones”. Y remarcó: “A otro le puede fascinar la doctrina de Donald Trump, nosotros seguimos nuestra propia doctrina que viene del general Perón y dice Argentina para los argentinos”.

Por qué ganó Milei, la lectura de Kicillof

Kicillof pidió no responsabilizar a los jóvenes por el resultado electoral y planteó una autocrítica al espacio: “Nos tenemos que preguntar qué hacemos nosotros para que encuentren una alternativa. Tenemos que revisar lo que nos trajo hasta acá. El peronismo tiene que ser la columna vertebral de la construcción que se viene, pero con el peronismo solo no nos va a alcanzar. Tenemos que convocar a muchos argentinos, a sectores políticos y sociales que quizás nunca militaron con nosotros, pero que quieren una Argentina distinta a la que propone Milei”.

Consideró además: “Lo que está en juego es el lugar de la Argentina en el mundo, de su tejido productivo, de su convivencia democrática. Esto debería convocar a todos los sectores. No podemos cometer el error de sentarnos a esperar. No podemos confiar en que el fracaso de Milei produzca automáticamente una alternativa. No cuenten conmigo para esperar sentado”.

Fue en ese tramo del discurso, ya en modo campaña, cuando lanzó la frase que definió la jornada: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero sobre todo que nos permita empezar una etapa distinta”.

La interna peronista

El mandatario bonaerense también dejó mensajes para la interna del peronismo, en la antesala de la disputa por la conducción del espacio de cara a 2027. “Esa mayoría no va a surgir de una negociación secreta entre dirigentes; la tenemos que construir en todos lados, desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”, remarcó.

En la frase que más repercusión tuvo entre los presentes, afirmó: “No me interesa una construcción a control remoto. Tenemos que escuchar, tenemos que sumar, tenemos que organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”.

Kicillof también se refirió a la situación judicial de Cristina Kirchner y sostuvo que durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner el país estuvo mejor. “Cristina está injustamente presa. Para intentar callarnos, disciplinarnos y condicionarnos”, planteó.

“Organizar la esperanza”, rumbo a 2027

“Organizar la esperanza” fue el lema elegido para la convocatoria, que buscó mostrar a Kicillof como una opción nacional de cara a las elecciones de 2027. El plenario contó con la participación de representantes de más de diez provincias.

El encuentro también funcionó como una demostración de fuerza dentro del Partido Justicialista (PJ), en momentos en que crece la disputa interna con el sector de La Cámpora por la conducción del espacio.