El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que analizan un uso del Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de la Anses que permita generar fondeo con un repago a largo plazo. La alternativa es distinta a la que analizaban los sectores, pero fueron bien recibidas.
Caputo explicó que la alternativa en la que trabajan con el Ministerio de Capital Humano consiste en usar el FGS para licitar plazos fijos y que los bancos compitan en el rendimiento que ofrecen.
“A los bancos les ha encantado la idea”, anticipó el ministro en su conferencia de prensa. La estrategia para los fondos de las jubilaciones consiste en que el FGS licitará plazos fijos a largo plazo: “En nuestro mercado de capitales, que es casi inexistente, no hay depósitos a largo plazo. El problema que enfrentan los bancos es que las hipotecas son a muy largo plazo y el fondeo es a 30 días”.

El fondo tiene objetivos a largo plazo, ya que oficia de reserva de los aportes previsionales, con lo cual su meta es preservar y generar valor para futuros pagos de jubilaciones, por lo que podría hacer estas colocaciones a mayores plazos que los habituales.
“El FGS licitará los plazos fijos. Los bancos podrían licitar tasa, por ejemplo si es un plazo fijo a dos años, un banco puede decir ‘yo estoy dispuesto a pagar UVA + 3%’ y si es a cinco años, puede pagar UVA + 4%”, explicó el ministro. En base a las ofertas, el fondo decidirá qué tipo de colocación hace.
La ley 24.241, que norma en qué puede invertir el FGS establece que puede colocar plazos fijos hasta el 30% del fondo total, ampliable hasta el 40% si el excedente se destina a créditos o inversiones en economías regionales.
El último informe del organismo, de junio de este año, refleja que, medido en dólares, las colocaciones en plazos fijos tienen una participación porcentual del 1,6% del total, a pesar de haber tenido un aumento del 172,9% en la medición en dólares en lo que va del año.
Medido en dólares, el FGS ha tenido un incremento en el último año del 15,7%, lo que lo llevó a que su capital ascienda a u$s 79.232 millones.
Las operaciones de crédito público, es decir, su tenencia de títulos de la Nación, asciende al 77,7% del total del fondo. La ley establece que el 50% de la cartera puede destinarse a títulos emitidos por la Nación o el Banco Central, mientras que el 30% puede volcarse a títulos emitidos por provincias, municipalidades, entes autárquicos del Estado nacional o provincial, empresas del Estado nacional, provinciales o municipales.
Por otro lado, en Fondo tiene destinado un 14,3% en acciones y un 3,5% en proyectos productivos y obras de infraestructura.
El FGS era mirado por muchos sectores, en particular por la construcción y los bancos. El primero, lo veía como un actor que podía generar financiamiento en un sector que todavía se ubica en un 20% por debajo de sus niveles de 2023 y que podría reactivar rápidamente, con una fuerte tracción de empleo, de la mano de la demanda por los créditos hipotecarios antes alquileres aún altos y una tasa de inflación estable. Los segundos, lo veían como una alternativa para recuperar fondeo para ampliar la oferta de créditos hipotecarios, incluso a tasas menores a las que observan hoy. La operatoria era una “descarga” o venta de carteras de créditos hipotecarios de particulares. Caputo descartó esta alternativa. “El FGS no puede estar comprando hipotecas de personas”, sentenció el ministro y enterró esta opción.

Desde el CEDU+AEV, entidad que nuclea a los desarrolladores, celebraron ambas medidas, la flexibilización del crédito en dólares para empresas y el anuncio de analizar un involucramiento del FGS. Para este último, destacaron que puede darle liquidez a los bancos para reactivar el mercado hipotecario y anticiparon que, de concretarse ambas medidas, estaban dispuestos a promover sus inversiones y acelerar los proyectos. Sin embargo, sumaron que sería fundamental que los bancos puedan dar financiamiento a largo plazo para las obras en pozo, ya que hoy las hipotecas se concentran en las unidades terminadas.
“También sería deseable, en este mismo sentido, que eventualmente se puedan habilitar las hipotecas en dólares para familias”, agregaron. Esta posibilidad fue descartada por el ministro que dijo que no eran incluidas las personas físicas para la flexibilización de los créditos en dólares.
Desde los bancos también miran con expectativa la posibilidad de recuperar fondeo. Si bien sus planes eran otros, destacaron la decisión y tienen la mira puesta en volver a acceder a capital para expandir el crédito hipotecario que, consideran, hoy está al límite máximo de su capacidad, por lo que cualquier fondo a largo plazo que ingrese, será lo que pueda darse para el financiamiento de viviendas.
Según el secretario de Finanzas, Federico Furiase, las medidas permitirán financiar la demanda de créditos hipotecarios y eso va a tener un impacto potenciador en la actividad de la construcción.













