La decisión del Gobierno de anular el cambio de la canasta con la que se mide la inflación hasta que la misma dé cero encendió algunas luces rojas en el sector privado. Los trabajadores del Indec, en alerta por la credibilidad de las estadísticas.
Los empresarios se dividen. Mientras algunos eligen no opinar, otros ven que la decisión de posponer la actualización del dato “no ayuda al Gobierno”. El dirigente de una histórica cámara sostuvo que “el Indec es un tema tan controvertido desde la gestión de (el exsecretario de Comercio, Guillermo) Moreno, que que pase esto me parece que no es una buena noticia ni ayuda al Gobierno, le resta credibilidad”.
Es que resultó llamativo que se decidiera posponer la publicación de uno de los mejores resultados que tiene para mostrar el Gobierno. Este además se vincula con el dato que el oficialismo más suele celebrar: el de pobreza. El vínculo radica en que la canasta básica total, que determina la línea de pobreza, está fuertemente vinculada a la medición de la inflación.
Otros se preocupan por cuestiones estadísticas comprometidas. Es que entre otras revisiones que estaban en agenda, se encontraban las de comercio exterior. Uno de los objetivos era eliminar la parte confidencial del dato, que en el resto del mundo ya no se usa: “Esperemos que siga adelante, Marco (Lavagna) tenía un perfil muy técnico”.
Las dudas también miran a la seguridad jurídica, en particular por los contratos con cláusulas de inflación. Un empresario le restó peso a esa incertidumbre ya que “no se intervino el dato”. Los demás se reservan las dudas.
Credibilidad
Desde la junta interna de ATE-Indec separan esta experiencia de la de Moreno. “Ahí se fue directamente a cambiar los datos, no es lo mismo”, explicó Fabio Peñalva, secretario gremial de ATE-Indec.
También descartó que se haya manipulado el dato de inflación en los últimos años. Sobre la versión de que la decisión de posponer la actualización respondió a que el dato se ubicaría encima de 3%, Peñalva rechazó categóricamente que la variación fuera tal y dijo que probablemente estuviera más cerca de lo que dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.
El funcionario sostuvo el lunes por la mañana que la inflación de enero se ubicaría en 2,5%, mientras que el martes sostuvo que la nueva variación “daba una décima menos que el índice actual. Al menos eso me dijo Marco y también Pedro Lines”.
Peñalva agregó que durante 2025 la medición del índice con ambas canastas arrojaba variaciones similares, por lo que resulta difícil entender el momento de la decisión.

También contó que se discutió la posibilidad de difundir ambas mediciones juntas, práctica habitual en otros países a la hora de actualizar la metodología de las estadísticas, pero después se descartó.
La junta interna del organismo pidió que se restablezca la difusión del indicador actualizado. “A pocos días de una difusión estadística clave para la vida económica del país, se producen movimientos institucionales y decisiones que alteran el normal desarrollo de procesos estrictamente técnicos”, dice la carta.
Además, consideran que la decisión “constituyen una señal de intromisión política en decisiones metodológicas que deben ser exclusivamente profesionales y científicas” y cuestionaron el argumento de las dificultades de la comparabilidad.
“Lo único que se logra con esta medida es debilitar la confiabilidad del instituto y sus publicaciones, utilizando patrones de consumo desactualizados para esconder el costo real del ajuste”, explicaron.
Por último, marcaron que “las estadísticas públicas son un bien social estratégico: de ellas dependen salarios, jubilaciones, convenios colectivos, políticas sociales, presupuestos y decisiones productivas. Manipular, demorar o condicionar su actualización deteriora la credibilidad del organismo y lesiona el derecho de la sociedad a contar con información confiable”.
Provincias
Al igual que lo hizo el Indec, las provincias avanzaron en la revisión de sus propias mediciones de inflación. En el caso de Córdoba, la actualización se oficializó el 9 de enero y buscaba tener comparabilidad con el dato nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires.
“La estructura del gasto de los hogares se modifica como resultado de transformaciones económicas, sociales y tecnológicas, incorporando nuevos bienes y servicios”, difundieron en el Gobierno provincial.
En el caso de la medición de Bahía Blanca, se modificó la metodología para tomar la variación de los consumos con la encuesta de gasto de los hogares de 2017/2018.


















