

El Sector Público Nacional registró nuevamente superávit fiscal en agosto. En lo que va del año, el resultado primario acumuló un 1,1% del PBI, mientras que el financiero trepa a 0,2%.
El resultado primario, que refleja los ingresos menos gastos del Estado antes de contabilizar intereses de la deuda, alcanzó los $ 1,9 billones. El financiero fue de $ 635.529 millones en el mes, lo que implicó un aumento del 62,8% en el año. En términos reales implicó una suba del 21,9%, en parte explicado por la caída del 13% real interanual del gasto en intereses de deuda, mientras que el gasto primario se contrajo un 0,5% interanual.
Desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) observaron que en el mes los ingresos totales se contrajeron un 1%, principalmente por la baja del 20,5% real interanual de los ingresos no tributarios, que no alcanzó a ser compensada por el aumento del 1,2% que tuvieron los ingresos tributarios.
El gasto en agosto trepó a $ 13 billones, un aumento del 32,9% interanual, lo que equivale a una caída real de aproximadamente 0,5%.
“Las transferencias a universidades, las prestaciones del PAMI, la Asignación Universal por Hijo y las pensiones no contributivas registraron incrementos reales de 9,7%, 4,9%, 4,7% y 4,2%, respectivamente”, explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, apenas se conoció el dato en su cuenta de X.
“Desde el inicio de la gestión, el orden fiscal se alcanzó mediante la reducción del gasto público, habiendo llevado adelante en simultáneo una reducción de impuestos acumulada equivalente a alrededor de 3% del PIB. Tal como prevé el Proyecto de Presupuesto 2027, el SPN alcanzará el año que viene un superávit financiero cumpliendo con todas sus obligaciones por cuarto ejercicio consecutivo, algo inédito en la historia del país”, agregó el ministro.
Desde IARAF analizaron que crecieron nueve componentes del gasto, mientras que siete cayeron.
“Los tres gastos que más cayeron fueron: Otras Funciones (-99,2%), Otros Gastos de Funcionamiento (-26,8%) y Transferencias Corrientes a Provincias (-15,2%). El gasto salarial, que participa con el 13,1% del gasto primario total, tuvo una baja real interanual del 7,2%”, consideraron.
Las prestaciones sociales demandaron $ 8 billones, tras registrar un aumento interanual de 33,7%, levemente por encima de la inflación registrada para el mismo período (33,5%).
El gasto en jubilaciones, la mayor parte del gasto primario total, creció por debajo de la inflación al trepar 30,2%. Estas partidas ajustan automáticamente por la inflación de dos meses atrás.
Las transferencias corrientes demandaron $ 3,6 billones, luego de aumentar 41,3%. Los fondos destinados a universidades aumentaron 46,4%, lo que los llevó a superar los $ 499.000 millones, en línea con la orden de cumplir con la ley de Financiamiento Universitario. De cara a 2027, las universidades plantearon que necesitan un presupuesto 51% superior al asignado en el texto enviado al Congreso.
Las remuneraciones demandaron $ 1,6 billones, tras registrar una caída real de 7,2%.
Por su parte, los subsidios económicos demandaron $ 1,2 billones, un aumento del 36,7% interanual, explicado en parte por los mayores costos internacionales de la energía a partir del conflicto en Irán, que empujaron los subsidios a la energía, mientras que los de transporte crecieron en línea con la inflación.
El gasto en capital creció 90,3% interanual, pero se ubicó en $ 403.965 millones. Destacaron las obras viales vinculadas al CONEA y la reactivación de las tareas del complejo hidroeléctrico La Barrancosa- Condor Cliff.
Las transferencias a provincias crecieron un 62,5%, explicado en gran parte por las mayores transferencias para salud (+401,5%) y seguridad social (+114,3%).
















