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La atención para este nuevo registro de inflación pasará por determinar si la inflación seguirá debajo del 2% o si volverá a subir. El mercado sigue esperando una mayor desinflación, aunque el dato de IPC de CABA de la semana pasada oscureció el panorama.

Qué esperan los analistas y los bonos que recomiendan de cara al próximo IPC.

Esperan un nuevo IPC

El mercado se prepara esta semana para recibir un nuevo dato de inflación, el cual definirá la tendencia del IPC hacia los próximos meses.

Tras alcanzar un pico de 3,4% en marzo de este año, el índice de inflación retomó una trayectoria descendente, con registros de 2,6% en abril, 2,1% en mayo y 1,9% en junio, el menor nivel desde mayo de 2025.

En ese contexto, el dato de julio que publicará el Indec la próxima semana será determinante para evaluar si el proceso de desinflación logra consolidarse.

Así, un registro por debajo del 2% mensual reforzaría la expectativa de que la economía está ingresando en una nueva etapa de inflación más baja, mientras que un dato por encima de ese nivel sugeriría que la desaceleración continúa, aunque a un ritmo más gradual del que espera el mercado.

Antes de la publicación, existen algunas señales que indicarían que la desinflación podría encaminarse a una pausa en julio.

Un dato clave que resulta una amenaza para el IPC de julio fue el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, el cual volvió a acelerarse el mes pasado al registrar una suba de 2,9% mensual, llevando la inflación acumulada del año al 19,4% y la variación interanual al 33,2%.

De cara al dato nacional que el Indec publicará la próxima semana, el IPC porteño suele ser una referencia seguida de cerca por el mercado.

A pesar de este dato negativo sobre el IPC de julio, también se presentan otros datos que proyectan una baja mayor para el próximo registro de inflación.

En este caso, la aceleración observada en CABA contrasta con las estimaciones de las consultoras privadas, que proyectan una inflación nacional para julio en un rango de entre 1,8% y 2,1%.

Entre las consultoras, EcoGo y Fundación Libertad y Progreso proyectan una inflación de 2,1%, mientras que Analytica y Econviews estiman un 2%.

Por su parte, CyT, Empiria y Abeceb prevén un incremento de precios de 1,9%, y Equilibra es la más optimista, con una proyección de 1,8%.

De confirmarse estas proyecciones, el dato marcaría otro mes con registros cercanos al 2%, consolidando la tendencia descendente observada desde el segundo trimestre y reforzando la expectativa de que el proceso de desinflación sigue avanzando.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, sostuvo que espera un IPC en torno al 1,8% en julio y luego seguir apuntando a la baja los próximos meses.

Las mediciones de las consultoras privadas consolidaron nuestra expectativa de que la inflación pueda ubicarse en 1,8% mensual en julio, si bien imprimieron apenas un mínimo riesgo al alza. Asimismo, la excelente marcha de los datos de alta frecuencia consolida nuestra expectativa de una desaceleración mayor a la zona de 1,5% mensual en agosto”, detalló.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, coincidió en que los datos de alta frecuencia muestran inflación estable durante julio.

“Cerró julio con datos de alta frecuencia que indican un nivel similar o levemente inferior a junio. IPC Online estuvo en rango de 1,3%, pero con menor incidencia de servicios regulados”, detalló.

Sin embargo, también advierte que existen riesgos inflacionarios hacia adelante.

El aumento combinado de tipo de cambio y precio de petróleo licuó por completo cualquier expectativa de baja en combustibles y sube el piso inflacionario de los próximos 2 meses. Presiona también sobre costo de subsidios y aumento de precios regulados”, alertó.

Inflación según el REM

Otra forma de contar con una estimación sobre el próximo dato de inflación es a partir del informe de Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, el cual mostró una nueva corrección a la baja en las proyecciones de inflación respecto de la encuesta realizada en junio.

Se trata de la segunda revisión descendente de las expectativas inflacionarias en lo que va del año.

Las estimaciones del REM proyectan una inflación de 2,0% para julio, 1,8% en agosto y septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y un leve repunte a 1,8% en diciembre.

De esta manera, el consenso de los analistas prevé una desaceleración paulatina de los precios, con registros cercanos al 1,7% mensual durante el tercer trimestre y alrededor del 1,6% hacia el último tramo del año.

En ese escenario, la inflación acumulada de 2026 cerraría en torno al 29,8%.

La inflación según el mercado

En lo que respecta a la proyección de inflación que tienen incorporado los precios del mercado, los inversores siguen esperando una continuidad en la desinflación.

Tras el pico de 3,4% mensual registrado en marzo de 2026, tanto las proyecciones relevadas por el REM del Banco Central como la inflación implícita en los precios de los bonos comenzaron a converger hacia niveles más bajos.

En los últimos meses, ambas mediciones se ubican en torno al 2% mensual, reflejando un creciente consenso respecto de que el proceso de desinflación sigue consolidándose.

Sin embargo, el mercado financiero exhibe una visión ligeramente más optimista que la de los analistas consultados por el BCRA.

Mientras el REM proyecta que la inflación se mantendrá cerca del 2% al 1,7% mensual hacia el cierre del año, la inflación break-even que descuentan los bonos indexados anticipa una desaceleración adicional hasta la zona del 1,4% mensual a comienzos de 2027.

Esta diferencia sugiere que los inversores asignan una mayor probabilidad a un proceso de desinflación más rápido, respaldado por la continuidad del programa de estabilización económica y una mayor confianza en la convergencia de los precios hacia niveles más bajos.

Los analistas de Max Capital anticiparon que revisaron al alza su proyección para la inflación de julio.

Actualmente esperan que el IPC de julio cierre en 1,9% mensual, desde nuestra estimación previa de 1,8% mensual, en línea tanto con las expectativas del mercado como con el consenso.

“De concretarse nuestra proyección, igualaría el registro de junio y marcaría una pausa en el proceso de desaceleración mensual de la inflación observado desde marzo. Esperamos que la inflación de julio sea impulsada por los precios estacionales, debido al receso escolar de invierno, y por los precios regulados, mientras que la inflación núcleo debería continuar ejerciendo presión a la baja sobre el índice general”, dijeron.

A su vez, detallaron que las estimaciones de alta frecuencia más recientes apuntan a una inflación de 1,9% mensual, dentro de un rango de 1,7% a 2,1% mensual, según su compilación de 13 estimaciones de analistas privados locales.

La inflación break-even derivada de las curvas de instrumentos a tasa fija y ajustados por inflación también señala una inflación mensual de 1,9% para julio.

En esa línea, remarcan que el mercado espera una mayor desinflación hacia adelante.

“Tanto las expectativas de mercado como el consenso continúan incorporando una trayectoria de desinflación hacia fin de año, lo que sugiere que las expectativas de inflación permanecen relativamente bien ancladas”, dijeron.

Por su parte, las proyecciones de Research Mariva anticipan una desaceleración de la inflación, la cual podría acercarse al 1% mensual durante el último trimestre e incluso perforar ese nivel hacia diciembre.

Desde la compañía remarcan que esperan una continuidad del proceso de desinflación, respaldado por la disciplina fiscal y monetaria, aunque advierten que persisten diferencias respecto de la velocidad con la que la inflación convergerá hacia niveles más bajos.

Mientras el mercado y las consultoras mantienen un escenario de desinflación gradual, algunas entidades privadas consideran que el ritmo de descenso podría ser incluso más acelerado si se sostienen las condiciones macroeconómicas actuales.

Oportunidades de inversión

El dato de inflación llega en un momento de tensión en las curvas en pesos, con un fuerte desplazamiemto en los bonos a tasa fija y CER.

En la curva nominal, las tasas efectivas mensuales (TEM) se ubican por encima de los niveles observados a fines de julio y, especialmente, de abril, reflejando que el mercado continúa exigiendo mayores rendimientos para mantener posiciones en moneda local.

La mayor corrección se observa en los tramos más cortos de la curva, mientras que en los vencimientos más largos las tasas se estabilizan en torno al 2,1% mensual, evidenciando una curva más empinada.

La misma dinámica se observa en la curva CER y en la que las tasas reales volvieron a incrementarse respecto de las mediciones anteriores y actualmente se ubican en niveles cercanos al 3% en los tramos cortos y entre 7% y 8% anual para los vencimientos medios y largos.

Este movimiento refleja que, pese a la continuidad del proceso de desinflación y a las expectativas de una inflación más baja en los próximos meses, los inversores siguen demandando un premio elevado para mantener deuda en pesos.

En otras palabras, el mercado continúa mostrando una postura cautelosa, exigiendo tasas reales positivas históricamente elevadas hasta que exista una mayor consolidación del escenario macroeconómico y una reducción más sostenida de la incertidumbre financiera.

Bajo este contexto, el inversor debe tomar decisiones de portafolio pensando en la inflación de corto plazo, así como en la trayectoria a mediano plazo.

Yarde Buller consideró que las mediciones privadas y su proyección favorecen a la Lecer de septiembre (X30S6) aunque también favorece a la Lecap cortas.

“Vemos claro atractivo en la Lecap del 30 de noviembre (S30N6) respecto de la Lecer del 30 de noviembre (X30N6). La inflación break even entre ambas cerró ayer en un promedio de 1,77% mensual para el tercer trimestre, con un 1,48% mensual implícito para agosto y 2,09% m/m implícito para septiembre, muy por encima de lo que esperamos, por lo que debiera ajustar fuertemente a la baja”, detalló.

En este marco, resaló que ve espacio para que la lecap a noviembre S30N6 arriba del 2,05% (TEM) pueda ofrecer tasas reales muy atractivas si se consolida la desinflación que espera.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, consideró que la tasa fija corta sigue teniendo sentido como vehículo de carry trade.

A su vez, dentro del mundo de bonos indexados, Franco ve valor en CER 2027 a 2028.

“Estos bonos lucen atractivos como parte de una estrategia de cobertura a estos niveles de tasa real, así como también para quienes deseen cubrirse a dólar oficial vía dollar linked de ese mismo tramo. Respecto a CER, seguimos viendo atractivo en los niveles de la tasa forward entre papeles con vencimiento entre este mandato y 2028, por lo que perfiles optimistas en términos de riesgo crediticio verán valor en esas posiciones. ese sentido, destacamos que el monitoreo de la dinámica”, indicó.

Los analistas de Adcap Grupo Financiero anticiparon que esperan que la inflación de julio se ubique en 1,8%.

“La inflación de alta frecuencia es consistente con un proceso sostenido de desinflación. A pesar del aumento de la volatilidad, el pass-through cambiario sigue siendo bajo. Un dato de inflación de junio por debajo del 2% confirma la continuidad del proceso de desinflación”, afirmaron.

En cuanto a las inversiones, desde Adcap Grupo Financiero entienden que el avance del proceso de desinflación permite extender la duración más allá de 2027.

“El nuevo bono dual TAMAR/dólar linked todavía cotiza apenas 1% por debajo de su bono TAMAR puro comparable, y seguimos considerándolo barato, aún lejos de nuestro precio objetivo. A nuestro juicio, este instrumento ya es el vehículo preferido dentro de los bonos en pesos, no solo para inversores locales, incluidos los bancos, sino también para inversores extranjeros que valoran la protección que ofrece frente a un escenario adverso”, detallaron.

Ffinalmente, y desde el lado de las inversiones, desde Research Mariva favorecen los bonos duales TAMAR-dólar linked

“Si bien nuestro escenario base supone una inflación decreciente y un tipo de cambio oficial relativamente estable, la volatilidad cambiaria suele aumentar en torno a los ciclos electorales, lo que podría incrementar el valor de esta opción antes de las elecciones de 2027. Por lo tanto, preferimos el bono dual vinculado al dólar/TAMAR a la alternativa TAMAR/CER, ya que combina un atractivo carry de TAMAR en nuestro escenario base con una protección adicional contra la volatilidad cambiaria”, indicaron.

De esta manera, ven especial valor en el dual a enero de 2028.

“El dual TAMAR dólar linked (TMVE8) es atractivo y esperamos que su valor se determine principalmente a través de su componente vinculado a TAMAR. Sin embargo, consideramos que la flexibilidad inherente al componente vinculado al dólar aún no se refleja completamente en los precios de mercado, lo que proporciona una protección adicional contra la mayor volatilidad cambiaria que suele acompañar a los ciclos electorales. Por lo tanto, preferimos el TMVE8 a los bonos duales TAMAR/CER”, indicaron.