La Mesa Política del Gobierno mantuvo este martes una nueva reunión en Casa Rosada con un objetivo que excedió el repaso de la agenda legislativa: bajar la tensión después del cruce público entre Patricia Bullrich y Diego Santilli por los cambios en materia de Discapacidad incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027.

Según pudo saber El Cronista de fuentes que participaron del encuentro, la reunión transcurrió con tranquilidad y cada integrante pudo exponer su posición sobre los temas que habían generado diferencias durante los últimos días. Una vez planteados los reclamos, hubo acuerdo en continuar trabajando en conjunto y en trasladar las discusiones internas a la propia Mesa Política antes de exteriorizarlas.

El contrapunto había comenzado después de que Bullrich cuestionara no haber sido informada previamente sobre las modificaciones en Discapacidad incorporadas al Presupuesto. Santilli respondió que esos temas se discuten en la reunión de los martes y recordó que la senadora se había retirado antes del final del último encuentro, realizado el 15 de septiembre.

Ese día la Mesa Política había repasado justamente el Presupuesto, la reforma electoral y el proyecto sobre Malvinas, acorde a algunos trascendidos, mientras Bullrich dejó Casa Rosada antes de las 15 para dirigirse al Senado. Dos días después se iba a definir la suerte de uno de los proyectos insignia de la gestión libertaria, la reversión de Inocencia Fiscal, con menos márgenes de acceso.

La discusión escaló cuando Bullrich insistió públicamente en que ese punto no había sido conversado y cuestionó el costo político de avanzar con modificaciones sensibles sin coordinación previa. También publicó desde su despacho un video escuchando “No me importa”, de Lali Espósito, un gesto al que Santilli buscó restarle dramatismo al calificarlo de “divertido”.

En la reunión de este martes, desde un sector de la mesa plantearon que ese tipo de diferencias deben discutirse puertas adentro. Del lado de Bullrich, en tanto, quedó explicitado otro reclamo: no puede ocurrir que se entere por los diarios de decisiones que después debe defender o negociar en el Congreso. El intercambio terminó sin una nueva escalada y con el compromiso de mejorar la circulación interna de la información.

Se habló de lo que pasó en la semana y se aclararon los tantos en buenas condiciones”, describió una persona con acceso a la reunión reservada. Todos son conscientes que los ruidos que generan estos cruces terminan impactando en la imagen compacta que busca construir el Gobierno hacia el exterior.

Más allá de la interna, el encuentro avanzó sobre la agenda parlamentaria. Bullrich informó cómo se prepara la próxima sesión del Senado, donde el oficialismo pretende avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la modificación del régimen de Zona Fría y el proyecto de Bonos de Carbono.

Hay una intención, aún no cerrada, de sesionar este mismo jueves con ese temario. Todo dependerá de que se concrete la reunión de labor parlamentaria mañana y que surja de allí el acuerdo con los aliados.

Martín Menem, por su parte, repasó el ingreso en Diputados del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, vinculado con Malvinas, y el trabajo que comenzó en las reuniones de comisión. También se analizó el avance de las obras en la Cuenca del Salado, consideradas por el Ejecutivo relevantes ante la perspectiva del fenómeno climático de El Niño.

El último tramo estuvo dedicado a la visita del papa León XIV. Los funcionarios repasaron la agenda prevista y las actividades que tendrá el Gobierno, en la previa de la reunión que Karina Milei mantendrá esta tarde con la Conferencia Episcopal Argentina.

Del encuentro participaron Karina Milei; Santilli; Menem; Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández. No estuvieron presentes ni el ministro de Economía, Luis Caputo, de viaje con la comitiva presidencial en Nueva York, ni el asesor especial Santiago Caputo.