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El Gobierno nacional modificó el esquema de actualización del impuesto a los combustibles líquidos y del impuesto al dióxido de carbono, una medida que impactará en los precios de las naftas y el gasoil durante julio.

Lo hizo mediante el Decreto 562/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli.

El decreto sustituye el artículo 1° del Decreto 617/2025, que ya había postergado parcialmente, hasta el 1° de julio de 2026, los incrementos remanentes originados en las actualizaciones de los años 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026.

Según la norma, esos montos fijos se actualizan cada trimestre en base al índice de precios al consumidor que difunde el INDEC.

El texto explica que, mes a mes, distintas normas fueron postergando sucesivamente los efectos de esas actualizaciones para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, evitando así el traslado inmediato a los surtidores.

Por ende, este julio 2026, el Poder Ejecutivo optó por aplicar solo una fracción de la actualización, fijando aumentos impositivos de $21,192 para las naftas y $18,959 para el gasoil.

El objetivo de esta dinámica es quitar presión a la inflación y moderar el impacto directo de la suba de los impuestos a los combustibles en el bolsillo de los consumidores.

Cabe señalar que, de haberse aplicado la normativa de forma íntegra, el salto en los surtidores debería haber sido de aproximadamente $191 por litro para la nafta y $111 para el gasoil.

El Gobierno oficializó un nuevo aumento al impuesto a los combustibles

El nuevo decreto incorpora un inciso que fija los incrementos que regirán durante julio 2026.

Según la norma, “para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 31 de julio", el impuesto sobre los combustibles líquidos subirá $ 21.192 para naftas y $ 18.959 para el gasoil.

ProductoImpuesto sobre los Combustibles LíquidosImpuesto al Dióxido de Carbono
Incremento monto fijo actualizado del gravamen - artículo 4°Incremento monto fijo actualizado del gravamen - tratamiento diferencial - artículo 7°, inc. d)
Nafta sin plomo, hasta 92 RON; nafta sin plomo, de más de 92 RON; y nafta virgen$ 21,192-
Gasoil$ 18,959$ 10,266

En el caso del gasoil, se suma además un tratamiento diferencial de $ 10.266 por el artículo 7°, inciso d, aplicable a las provincias patagónicas y otras zonas de menor densidad poblacional.

El impuesto al dióxido de carbono, por su parte, aumentará $ 1.298 para naftas y $ 2.161 para gasoil.

El resto de los incrementos remanentes —los correspondientes a 2024, 2025 y al primer trimestre de 2026 que todavía no se aplicaron— entrarán en vigencia recién el 1° de agosto.

El decreto señala que ese incremento total “surtirá efectos respecto de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil para los hechos imponibles que se perfeccionen desde el 1° de agosto de 2026, inclusive”.

La decisión responde al objetivo de sostener el crecimiento económico. El decreto justifica la postergación con el propósito de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.

Decreto 562/2026 by Cronista.com

Postergación de aumentos: el por qué de la estrategia del Gobierno

La estrategia que el Gobierno llevo a cabo desde hace ya meses con el objetivo de postergar los aumentos a los impuestos a los combustibles y reducir el impacto en la inflación tuvo un impacto significativo en las cuentas públicas, ya que el Estado ya resignó ingresos fiscales por más de u$s 2.100 millones entre enero y noviembre de 2025 para contener los precios finales.

A pesar de los incrementos autorizados durante la actual gestión, la carga tributaria indirecta en las naftas es todavía un 34% menor que en 2018, lo que representa una reducción real del 47% en el valor del impuesto respecto a marzo de aquel año.

El retraso acumulado se originó principalmente durante los últimos dos años de la gestión de Alberto Fernández, quien mantuvo los tributos congelados de forma sistemática para evitar su traslado al Índice de Precios al Consumidor.

En la práctica, la administración de Javier Milei pasó de un intento de normalización inicial a una política de ajustes mensuales limitados, priorizando la estabilidad macroeconómica y la reducción de la inflación sobre la meta de recaudación inmediata.

Según informes privados, esta política de diferimiento permite que, en términos reales, llenar un tanque de combustible cueste hoy un 7,8% menos que el promedio registrado durante el gobierno anterior.

No obstante, el Gobierno enfrenta el desafío de equilibrar este “sacrificio fiscal” con la necesidad de mantener un sendero fiscal sostenible, en un contexto donde las ventas de combustibles registran caídas interanuales de hasta el 8,8%.