La Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió este martes por una hora y media con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario coordinador de Producción, Pablo Lavigne, en el quinto piso del Palacio de Hacienda.

“Se habló de todo”, aseguraron los dirigentes industriales, que descartaron que se vayan a hacer anuncios.

Del encuentro participaron el presidente de la UIA, Martín Rappallini, y el vice, Rodrigo Perez Graziano, de Stellantis, David Uriburu, de Techint, Luis Tendlarz, de la Federación de la Industria Textil y Eduardo Nouguez, de Ledesma.

El ministro de Economía sostuvo que se habló sobre el desarrollo del “mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas” y que también hablaron sobre “la continuidad del proceso de reducción de impuestos nacionales para mejorar la competitividad de los bienes transables”.

Esta aclaración va en línea con un reclamo del sector que pide que se eliminen las retenciones que quedan sobre los bienes industriales, donde cerca del 70% de los bienes aún mantienen este gravamen.

Según había adelantado El Cronista, desde el sector daban por hecho una nueva baja de las retenciones dada la presión fiscal y la compresión de los márgenes.

El decreto con la baja de las retenciones a un universo de exportaciones que ronda los u$s 4000 millones ya está escrito, confían los conocedores de las negociaciones, pero “estaría al salir desde 2025″. La nueva meta es que salga este año.

Sin embargo, la caída de la recaudación presiona sobre el resultado fiscal para contener la reducción de impuestos.

“Coincidimos también en la importancia de que provincias y municipios acompañen el esfuerzo de Nación bajando impuestos y tasas, que son la carga mayor en la cadena productiva, y seguir reduciendo así el costo argentino”, agregó Caputo.

La UIA y las uniones industriales locales avanzaron con sus propios reclamos al respecto. La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), cuna original de Rappallini, había anticipado que avanzaría con acciones legales en caso de que las tasas municipales y el impuesto a los ingresos brutos fueran considerados abusivos.

El tema del costo y la provisión de gas estuvo sobre la mesa, aseguraron. La preocupación del sector ronda el abastecimiento, por la velocidad de la importación de los buques de gas natural licuado (GNL) y el precio que deberán finalmente pagar las terminales industriales, ya que la licitación se hizo a un precio de u$s 5,1 el millón de BTU, mientras que en compras anteriores el precio rondaba los u$s 3,5.

La Unión Industrial mantiene además su tradicional reunión del comité del organismo, del cual se espera que salga un comunicado en el cual brinden detalles sobre el encuentro.

La UIA mantiene un trabajo coordinado con el Ministerio de Economía a nivel técnico, en el cual se acercan distintas propuestas vinculadas a temas tributarios y sobre la actividad.

La industria es una de las ramas más golpeadas en los últimos dos años, con pérdidas de puestos de trabajo que ascienden a más de 3500 puestos en unidades productivas en los últimos dos años, mientras muchas ramas de la producción mantienen un uso de la capacidad instalada por abajo del 50%, a pesar de la recuperación de la actividad que se vio en marzo.

La agenda del ministro incluyó un encuentro con los representantes locales de Apple a raíz del aumento de las ventas oficiales del iPhone en el país.

“Esto se debe a la rebaja de impuestos y a la eliminación de regulaciones comerciales que aplicamos desde el inicio de la gestión, lo que les permitió bajar el precio de venta final a tan solo un 30 por ciento por encima del precio de venta en Estados Unidos. Recordemos que durante el kirchnerismo el precio de un IPhone en Argentina llegó a ser 3.5 veces más caro que en USA”, dijo el ministro en sus redes sociales.

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