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El economista Carlos Melconian habló de la actualidad económica en un contexto en el que el dólar se mantiene a la baja y fue crítico con la visión del Gobierno. Es que, el viceministro de Economía, José Luis Daza, prometió una “avalancha de dólares” esta semana al referirse a las expectativas por las inversiones que lleguen con el RIGI.
“Es una definición atemporal”, calificó el extitular del Banco Nación. “Vaca Muerta se va para Punta Cana o para el colchón”, agregó en relación con las divisas que se espera genere el yacimiento.
Además, lanzó una particular comparación para criticar el modelo económico liderado por Javier Milei. “El motor que ratea es mucho más grande que el motor que anda bien en términos de actividad”, señaló al referirse al modelo que genera un fuerte ingreso de divisas, pero un impacto limitado sobre la actividad económica y el empleo. “Motorcito de dos cilindros”.
“Vaca Muerta se va para Punta Cana o para el colchón”: la dura advertencia de Melconian
Durante una entrevista en el streaming Buenas Tardes China, el economista sostuvo que mientras sectores ligados a las exportaciones muestran dinamismo, gran parte de la economía vinculada al consumo, la actividad y el mercado interno continúa debilitada.
Además, remarcó que el ingreso de divisas hoy depende principalmente de tres factores: “una súper recontra cosecha”, el impulso de Vaca Muerta y el bajo nivel de importaciones producto de la debilidad económica.
“Argentina es un país que, con este nivel de sistema financiero, de cantidad de pesos y demás, y con este nivel de importaciones, no puede crecer", advirtió el economista. “Si vos me decís: ‘Che, quiero hacer una tortilla. ¿Cuántos son? Seis tipos. ¿Cuánto huevo y cuánta papa tenés? Tengo dos papas y un huevo’. Yo te digo: ‘Mirá... arrimá la tortilla, pero no vas a hacer esa tortilla’“, ejemplificó con un paralelismo.

”Ahora, hay un problema por el cual yo me calentaría más allá de esa definición grandilocuente y que es responsabilidad mixta de la historia argentina y de este gobierno, que es que el nivel de dolarización y gasto en turismo bajo este régimen y tipo y relación cambiaria es insostenible“, apuntó Melconian. “Porque, por el momento, la preocupación mía, que no soy ni ministro ni oficialista, es que Vaca Muerta se va para Punta Cana o para el colchón", agregó.
En ese sentido, consideró que el Gobierno tiene mérito en no haber obstaculizado sectores exportadores como la energía, el trigo o la carne, aunque aclaró que eso no alcanza para resolver el problema de confianza de la economía argentina.
La dura crítica al modelo económico: “Motorcito de dos cilindros”
Por otra parte, el exfuncionario planteó que el modelo actual genera un fuerte ingreso de divisas, pero un impacto limitado sobre la actividad económica y el empleo. “El motor que ratea es mucho más grande que el motor que anda bien en términos de actividad”, afirmó.
Para explicar esa diferencia, utilizó una comparación entre sectores exportadores y economía interna. Aseguró que en materia de divisas el país tiene “un auto chico con un motor fenomenal”, mientras que en nivel de actividad posee “una carrocería gigante, pero con un motorcito de dos cilindros”.
Además, Melconian criticó al programa económico oficial, sobre el que aseguró que funciona “como un proceso de prueba y error”. Por eso, cuestionó la idea de que las distintas fases hayan sido planificadas previamente.
Reclamó en esa línea, que el Gobierno deje “por un momento la cuestión ideológica de lado” para priorizar medidas que reactiven el consumo y la actividad, al advertir que el 70% de la economía vinculada al mercado interno continúa postergada.
El efecto Adorni: el impacto político sobre la economía
Al ser consultado sobre la coyuntura política, principalmente por la investigación que envuelve al caso Manuel Adorni, el economista aseguró que “influye en la economía” y sostuvo que los episodios políticos recientes deben interpretarse como parte de un fenómeno más profundo vinculado al funcionamiento del Gobierno.
En referencia al caso, afirmó que “un medidómetro no hay, pero mejor no tener el escándalo que tenerlo”, aunque aclaró que el problema excedió al funcionario y alcanzó a la dinámica política general de la administración. Según explicó, la situación obligó al presidente Javier Milei a adoptar actitudes “que no son las más aconsejables”.
El expresidente del Banco Nación definió además a la actual gestión como “una administración de transición” y remarcó que aún resta discutir cuáles serán sus legados reales en el mediano plazo.















