Moderación fiscal

Guzmán baja el gasto en deuda y jubilaciones para subir planes sociales y subsidios

La reestructuración de la deuda externa, las retenciones, Ganancias y Bienes Personales financian un mayor gasto en políticas alimentarias y el congelamiento de las tarifas. Caen las jubilaciones, pensiones y salarios públicos.

Sentado sobre la caja. Es la frase que utilizan en distintas dependencias del Estado para describir la actitud del ministro de Economía, Martín Guzmán, en cuanto a la ejecución de los fondos públicos.

La prudencia, moderación o conservadurismo -según quien lo defina- fiscal que exhibió el administrador del Tesoro durante el primer cuatrimestre del año tuvo como resultado un déficit fiscal primario (antes del pago de intereses de la deuda) de 0,2% sobre el Producto Bruto Interno (PBI), con un acumulado de $ 80.600 millones, que se elevó a 0,6% tomando en cuenta el resultado financiero.

Tanto los ingresos fiscales como los gastos tuvieron un notable cambio en la composición, si se compara el inicio de 2021 (con la segunda ola de Covid-19 en ciernes y escasas restricciones a la movilidad) contra 2019, cuando todavía no había pandemia.

Este Gobierno financió una ampliación del 1,4 puntos porcentuales del gasto público con un ahorro en el pago de intereses de la deuda de 0,5% del PBI o una baja real de casi 61% y un crecimiento de 1,1% en los ingresos.

Fue "motivado por la recuperación económica y un fortalecimiento de los recursos fiscales", según fuentes oficiales.

Esto se relaciona con un alza real (descontados los efectos de la inflación) de 87% en derechos de exportación y la recaudación de Ganancias (24%) y Bienes Personales (805%), de acuerdo a datos privados.

Si bien el déficit primario de 2021 se redujo en 0,2 puntos porcentuales respecto al 0,8% del primer cuatrimestre de 2019, "esto sucedió mientras el gasto primario registró un incremento de 1,4 puntos", por Prestaciones Sociales (0,7), Subsidios (0,3), Gasto de capital (0,1), Salarios (0,2) y Transferencias corrientes a provincias (0,1), informaron en el Gobierno.

"El único ajuste recaerá sobre los intereses de la deuda", se prometió cuando se presentó el Presupuesto 2021.

Hoy se observa que los ingresos crecen al 64% interanual mientras que el gasto no Covid trepa un 45%, 2 puntos por encima de la inflación.

Medido en pesos constantes de 2019, el pago de intereses cayó 60,7% en 2021 y el desequilibrio financiero disminuyó un 37,7% real.

Pero detrás de estos números macro se esconden algunas realidades. Un trabajo de la consultora Analytica, a pedido de El Cronista, desmenuzó los renglones de los ingresos y los gastos.

Detectó que, si bien los gastos corrientes primarios saltaron un 5,1% real frente a 2019 y los de capital un 8,9%, las jubilaciones, pensiones no contributivas y salarios de empleados públicos se achicaron un 6,8%, 15,5% y 11,6%, respectivamente.

Mientras, aumentan los subsidios (56,9%) para mantener congeladas las tarifas metropolitanas de energía y transporte o con un mínimo aumento y también ganan peso los programas sociales y alimentarios (como el Progresar, Argentina Trabaja, Tarjeta Alimentar, que se expandieron casi 173% real).

De forma agregada, las prestaciones sociales subieron 0,8% real contra 2019, de acuerdo a los números de la firma que conduce Ricardo Delgado.

También el gasto de capital (obra pública), considerado esencial para incrementar la productividad de la economía argentina y factor multiplicador del empleo en el sector de la construcción, con personal de baja calificación.

"El gasto primario se acerca al sendero de 2018-2019, algo que podría revertirse en medio de la segunda ola y mayores necesidades de asistencia", analizaron en LCG.

En la firma dirigida por Guido Lorenzo destacaron que solamente la obra pública y los subsidios crecen en relación al año pasado, que en el primer cuatrimestre tuvo 42 días de cuarentena.

Nadín Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) planteó que en el primer cuatrimestre de 2021 un aumento real en los rubros gastos de capital, subsidios económicos y otros gastos de funcionamiento (los cuales representan, en conjunto, el 20,2% del gasto total), mientras que las prestaciones sociales (que tienen por sí solas una participación del 54,2% en el gasto total), salarios, transferencias corrientes a provincias y, especialmente, el pago de intereses presentaron una caída real.

"Se espera asimismo una mayor aceleración del gasto en términos reales en el resto del período presupuestario, consistente con los objetivos de política fiscal expansiva de carácter contracíclico definidos en la ley de Presupuesto", amplió.

"Asimismo, a partir de mayo seguramente se sumen los efectos de los gastos asociados a confinamientos más estrictos fruto de la segunda ola de COVID-19", anticiparon en el IARAF.

A su turno, Fernando Marull, de FyMA, proyectó que el resultado primario será deficitario en 4,6% del PBI a fines de 2021, con un aumento tanto en jubilaciones como en subsidios y la inversión real.

Por último, Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma, registró que "en cuanto a los ingresos primarios ya estamos arriba de 2015, esa es la suba de la presión impositiva y los precios altos de la soja".

Tags relacionados

Compartí tus comentarios