La otra pelea de Cristina Kirchner: ¿es tu impunidad o la mía, Mauricio Macri?

El PRO está convencido que las jugadas en el Consejo de la Magistratura obedecen a la necesidad de CFK para sortear las causas en su contra. En el oficialismo, en cambio, ven una maniobra similar para salvar a Mauricio Macri.

En un bar de Córdoba y Libertad, cerca del Consejo de la Magistratura, uno de los hombres más políticos de la Justicia nacional asegura de manera taxativa conocer las razones detrás de los movimientos de Juntos por el Cambio (JxC) en ese organismo: garantizar la impunidad de Mauricio Macri y de quienes formaron parte de su gabinete. De manera directamente proporcional, dice el operador oficialista, cuanto más coquetea Macri con su "segundo tiempo", más preocupado está por las causas en las que pueda verse involucrado él o alguno de sus amigos.

Este señor con poder, experiencia y cintura política desconcierta cuando -sin que le cambie la inflexión de la voz- involucra en esta estrategia de "Free Mauricio" a por lo menos tres de los ministros de la Corte Suprema de Justicia. ¿Cómo sería? Tan convencido está que amerita intentar saber si esta hipótesis se sostiene. 

"Se les notó mucho esta vez", arranca. Después de 16 años donde se eligieron jueces con esta ley, la Corte Suprema interviene en la causa del Consejo. Aparentemente nadie los corría. Si no, no hubiesen tenido el expediente por lo menos seis años ¿no? Pero ante la posibilidad que saliese el concurso que podría poner en riesgo la permanencia de los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo "Cacho" Bertuzzi aparecieron los cortesanos. 

Bruglia y Bertuzzi son, para el oficialismo, los camaristas que confirmaron en esa instancia las causas de corrupción contra funcionarios K. Y, además, los hombres en el lugar clave para que las causas contra MM y sus funcionarios no prosperen. Son la valla de contención. Perderlos ahora con tantas vacantes y a meses de un año electoral no es una opción para el espacio del ex presidente. Espacio que extrañamente engloba a ministros de la Corte Suprema, según la mirada del oficialismo crítico.

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Los off the record corren por los pasillos de la Corte, el Consejo de la Magistratura y Comodoro Py. Pero no faltan voces autorizadas que legitiman estas teorías. Juan Martin Mena, viceministro de Justicia y hombre fuerte del ministerio es una. Sostiene que la Corte hace un año y medio dijo que los traslados mediante los cuales Bruglia y Bertuzzi llegaron a la Cámara Federal eran ilegales; y ahora en un fallo más político que jurídico obstaculizan la manera de sanear esa misma situación que denunciaron. ¿Cómo? Entorpeciendo el funcionamiento del Consejo y dilatando el nombramiento de nuevos jueces que reemplacen a los "amigos". "No tengo dudas que la Corte juega para la oposición".

Como si se tratase del meme de los dos hombres araña que se señalan en espejo, en la vereda de enfrente la situación es exactamente la misma, pero al revés. La oposición, particularmente el sector del PRO que encabeza Mauricio Macri, está convencida que las jugadas vidriosas de estas últimas semanas en el Consejo de la Magistratura obedecen a la necesidad de CFK de garantizarse impunidad

¿Cómo es esto? Obstruyendo en el organismo el nombramiento de magistrados poco afines e impulsando la llegada de aquellos de probable simpatía. Dependiendo de los números. Y mirando siempre a las apetecibles vacantes en el fuero criminal y correccional federal de capital más conocido como Comodoro Py al 2002. Tres despachos vacíos en primera instancia, los dos famosos de la cámara federal, uno en casación y media docena en los tribunales orales federales. Ese es el botín. Esa es la pelea. Para unos y otros.

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Aun con un panorama mucho más despejado y siendo recientemente sobreseída en la causa " Cuadernos", CFK desconfía. De las relaciones residuales que Alberto Fernández pueda tener con el edificio, de que las instancias de revisión en casación se realicen con un resultado electoral adverso en el 2023 y la encuentren en una situación de debilidad, desconfía de los jueces que califica "macristas" y de los que sabe, se van a cobijar al calor del poder de turno. Por eso sus ojos están puestos en el Consejo. Ahora. Ya. Aunque como dicen en su entorno, no fue ella quien movió la primera pieza.

Ni Mauricio Macri ni Cristina Kirchner se levantaron una mañana pensando en la necesidad de agilizar los tiempos una justicia paralizada sin nombramientos de los fueros de familia, comerciales, laborales. No. Sus miradas, operadores, preocupaciones están puestos en el fuero que trata por competencia los hechos de corrupción.

Solo así se explica que en medio de la crisis política y económica como la que atraviesa el país, la centralidad de la agenda se la haya llevado un organismo al que apenas un porcentaje de la población siquiera oyó nombrar. Y que obligó a dos presidentes, al de la cámara de Diputados, Sergio Massa, y al de la UCR, Gerardo Morales, a desmentir una supuesta operación vinculada a un juego de minorías para dejar afuera del Consejo a Luis Juez, con rompimiento de bloque oficialista en el senado incluido. 

En esta disputa hay dos jugadores clave aunque veamos una batalla tercerizada. Macri y CFK. ¿Y el Presidente? Como en un brutal partido de tenis trata de no perder de vista el ir y venir de la pelota, desde la tribuna principal, pero sin pisar la cancha.

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