ANÁLISIS

Deuda CER o dólar en Bolsa: ¿qué vuela primero?

Los tiempos se aceleran: las dudas sobre la capacidad de pago de la Argentina se posan ahora sobre los próximos 90 días. Alberto Fernández, Martín Guzmán y Miguel Pesce acordaron el viernes que el Banco Central deberá auxiliar al Tesoro emitiendo los pesos necesarios en caso de que no posea los fondos para pagar los vencimientos de deuda en pesos. ¿Y el dólar en la Bolsa? ¿A cuánto puede ascender en este escenario?

En un histórico discurso en Londres el 26 de julio del 2012, Mario Draghi salió a despejar las dudas existentes sobre el futuro del euro. En esos días, los precios de los bonos de aquellos países más frágiles se derrumbaban y se temía una explosión de la eurozona. "En nuestro mandato, el Banco Central Europeo está listo para hacer lo que sea necesario para preservar el euro. Y créanme: será suficiente" dijo Draghi.

Tras ese discurso, el Banco Central Europeo lanzó un programa para comprar la deuda de los países en problemas, programa conocido como "Outright Monetary Transactions" o Transacciones Monetarias Directas. La promesa de Draghi y su célebre "whatever it takes" sirvieron para frenar el pánico y salvar al euro. De hecho, el programa nunca llegó a utilizarse.

El Gobierno desde el viernes está tratando de alejar la posibilidad del default de la deuda en pesos. El Banco Central se comprometerá a pagar los vencimientos en caso de que el Tesoro no tenga los pesos. Pero Alberto Fernández no es Angela Merkel, Pesce no es Draghi y Guzmán se asemeja más al populista griego Yanis Varoufakis, ministro de Economía entre enero y julio del 2015.

Pero los anuncios y promesas del Gobierno tienen en realidad más volatilidad que los propios bonos indexados por el CER. Lo que hoy es la promesa de pago, con la emisión del BCRA, puede dejarse de lado en las próximas jornadas. La disparada del dólar en la Bolsa puede anticiparse por la emisión que pueda sobrevenir para evitar ese reperfilamiento de la deuda. Y la estabilidad de los bonos CER puede demorarse.

Tan importante como la crisis financiera que atraviesa el mercado local es la difícil situación de la economía mundial. Curiosamente, los dos bancos centrales más importantes del planeta están siendo conducidos por abogados: Jerome Powell en la Reserva Federal y Christine Lagarde del BCE. Se nota, por la inédita inflación que han generado.

En Nueva York , los alquileres a dos años históricamente se renovaban con 5% de aumento. Hoy lo están haciendo con 25%. Estados Unidos descubrió que la inflación existe. Hay que rebobinar e irse hasta mediados de los años '70 para observar niveles similares de preocupación de la sociedad por la suba de los precios. Para el 90% de los norteamericanos, la inflación es algo novedoso. Sólo el 10% vivió las consecuencias de la suba de los precios en los 70s y que motivó una política monetaria dura de la Reserva Federal de la mano de Paul Volcker para reducirla a niveles adecuados.

El dato de la inflación de mayo en Estados Unidos, 1%, es de un país emergente. Crece la desconfianza en Jerome Powell a quien se critica por estar "behind the curve", similar a nuestro "corre detrás de la pelota". Esta semana dispondrá otra suba de las tasas de medio punto. Los temores son a una alta inflación, de mínimo 5% por los próximos tres años y de un freno importante en la actividad económica.

China tampoco ayuda. Por el COVID, cerraron ferozmente la economía y rechazan vacunas como la Pfizer o Moderna. Importarlas sería una capitulación de Xi Xinping ante los EE.UU. Por ello prefirió restricciones severas a la movilidad en lo que va del año. Su economía crece por encima del 4,5%, pero de acuerdo a las estadísticas oficiales. Podría ser uno o dos puntos menor en realidad. Ese crecimiento es más por consumo que por inversión. Los precios de los commodities como la soja están altos pero por malos motivos, Rusia, no por un fuerte crecimiento de la economía china.

Igualmente la conexión de la Argentina con el resto del mundo en lo financiero es mínima. En Nueva York a nadie desvela que paguen o no la deuda en pesos. La duda es cuándo comenzarán las apuestas sobre el cambio de gobierno, descontando que quien asuma el 10 de diciembre del 2023 será más amigable con los mercados. El famoso "regime change trade". Por ahora nadie se anima.

Los candidatos presidenciales que prometen reinsertar a la Argentina en el mundo, se enfrentarán a un mundo más complicado que el de hoy. A lo arriba mencionado se suma Brasil, con elecciones en octubre en las cuales Lula lidera las encuestas. Chile, Perú. Colombia y México ya dejaron de enamorar a los mercados.

El ajuste fiscal por delante que tiene la economía local es cada día más elevado. La segmentación de tarifas se posterga semana tras semana. Desembarca Daniel Scioli en el gabinete aunque ya viene siendo ministro de la Producción en las últimas jornadas resolviendo inconvenientes de empresas alimenticias y automotrices en Brasil.

¿Y el acuerdo con el FMI? La realidad es que el entendimiento firmado en marzo sólo sirvió para eliminar la posibilidad de default con el organismo. Que se cumplan las metas o no, de poco importa. El paraguas del FMI no existe.

Hay desequilibrios por todos lados en la economía argentina: fiscales, monetarios, energéticos. Y comienzan a generar ruido.

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