

Con el inicio de un nuevo mes, muchos inquilinos enfrentan un incremento en el valor del alquiler. En mayo de 2026, el impacto no será generalizado, ya que el ajuste depende de la modalidad bajo la cual se firmó cada contrato.
En la actualidad conviven tres tipos de acuerdos de locación, resultado de los cambios normativos que atravesó el mercado inmobiliario en los últimos años. Sin embargo, solo dos de esas modalidades aplican aumentos durante mayo.
¿Cuáles son los tres tipos de contratos que siguen vigentes?
Hoy existen contratos firmados bajo tres esquemas distintos:
- Contratos bajo la antigua ley de alquileres, firmados hasta el 17 de octubre de 2023, con actualizaciones anuales por el Índice de Contratos de Locación (ICL).
- Contratos firmados tras la modificación de la ley, entre el 18 de octubre y el 29 de diciembre de 2023, con ajustes semestrales mediante el índice Casa Propia.
- Contratos pactados luego de la derogación de la ley, desde el 29 de diciembre de 2023, con libertad de negociación entre las partes. En la mayoría de los casos, los ajustes siguen la inflación (IPC) cada tres o cuatro meses.
En mayo, los aumentos alcanzan a los contratos con ajuste por IPC y a los que usan el índice Casa Propia. Los acuerdos más antiguos, que todavía se rigen por el ICL anual de la ley derogada, ya no reciben incrementos este mes.
¿Cuánto suben los alquileres con ajuste por IPC?
Desde la derogación de la ley de alquileres, propietarios e inquilinos fijan libremente las condiciones del contrato. Esto incluye la duración, la frecuencia de actualización y el índice de ajuste.
En la práctica, la mayoría de los acuerdos establece aumentos trimestrales o cuatrimestrales atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para quienes ajustan cada cuatro meses, el incremento de mayo se calcula con el último dato disponible del Indec, correspondiente a marzo de 2026.

El aumento alcanza el 12,56%. Algunos ejemplos concretos ayudan a dimensionar el impacto:
- Un alquiler de $ 600.000 pasa a costar $ 675.337.
- Un alquiler de $ 900.000 sube a $ 1.013.040.
Este tipo de contratos concentra hoy la mayor parte del mercado de alquileres en las principales ciudades del país.
Aumento confirmado para contratos con Casa Propia
Los contratos firmados bajo el índice Casa Propia también reciben un ajuste en mayo. En este caso, el incremento es semestral y llega al 15,13%.
Se trata del quinto y último aumento para los acuerdos firmados a partir de noviembre de 2023 bajo este esquema. En muchos casos, los valores finales quedan por encima de los precios actuales de mercado.
Por ejemplo, un contrato que comenzó en 2023 con un alquiler de $ 200.000 y que, tras los ajustes previos, llegó a $ 950.000, sube en mayo a $ 1.093.735. Esta situación explica por qué muchos inquilinos optan por renegociar o cerrar nuevos contratos al vencimiento.
¿Qué pasa con los alquileres que ajustan por ICL?
Aunque ya no existe la obligación legal de usar el ICL, algunos contratos nuevos mantienen este índice por acuerdo entre las partes. En estos casos, los ajustes no siempre son anuales, sino que pueden aplicarse cada tres o cuatro meses.
Para quienes actualizan en mayo con ICL bajo esta modalidad, el aumento es del 9,32%, un porcentaje menor al IPC. Así, un alquiler de $ 600.000 pasa a $ 655.937.
Este dato explica por qué muchos contratos antiguos quedaron desfasados frente a los valores que hoy se publican en portales inmobiliarios.
¿Qué opciones tienen los inquilinos con los contratos que vencen en mayo?
Durante mayo también finalizan contratos firmados en el mismo mes de 2023 bajo la ley de alquileres. Eran acuerdos a tres años, con ajustes anuales por ICL.
El escenario actual es muy distinto al de aquel momento. La mayoría de los nuevos contratos se firma por dos años, en pesos y con actualizaciones cada tres o cuatro meses según la inflación.

Tanto los inquilinos que terminan su contrato como quienes buscan renovarlo deben negociar bajo estas nuevas reglas. Un dato clave juega a favor del inquilino: los valores publicados hoy en el mercado suelen ser más bajos que los montos que se pagan en contratos ajustados por ICL.
Esa brecha se achicó en los últimos meses por la desaceleración de la inflación, pero todavía existe y explica el aumento de la oferta y la mayor disposición a renegociar precios.













