Las últimas ruedas han mostrado un renovado apetito por los papeles argentinos. Que el Banco Central haya salido seriamente a hacer shopping en el mercado cambiario cambió el ánimo inversor sobre el país. Todo en un contexto en el que renació la demanda por la deuda emergente. Los bonos argentinos ofrecen un apetecible rendimiento de más de 9% anual en dólares, lo que luce atractivo tomando en cuenta que el 2026 no hay elecciones, (el denominado riesgo kuka ), que se mantiene incólumne el superávit financiero y que avanzarán en febrero reformas como la laboral que hace décadas que la economía viene pidiendo a gritos.

Pero hay cuestiones que llaman la atención como la es diferencia existente entre la Argentina y el resto de los países de la región. Un caso interesante a tomar es el de Colombia, que siempre se ha comparado con la Argentina por similar tamaño de la economía. La consultora Grit Capital destacó que la reciente colocación de deuda del país gobernado por Gustavo Petro en los mercados internacionales por u$s 3500 millones a tasas de retorno menores al 7% anual están en marcado contraste del aún elevado riesgo país de Argentina, a pesar del balance fiscal y externo más débil de Colombia.

Fuente: EFEMauricio Dueñas Castañeda

¿Qué pasa? ¿Qué tiene Colombia que no tenga la Argentina? Un argentino, ex ejecutivo top de un banco en Nueva York, destacó a El Cronista que lo que padece el país es el riesgo de refinanciamiento de los vencimientos. Son percepciones que van más allá del superávit fiscal. Refleja el temor a que la Argentina no pueda renovar vencimientos. Por ello es tan relevante la compra de dólares que está realizando el BCRA y que ya supera cómodamente los u$s 500 millones en el mes.

Tratando de no trasladar rivalidades futbolísticas, hay cuestiones en lo que la Argentina está mejor posicionada que Colombia. El mandato de Petro termina el 7 de agosto, lo que puede ser una señal positiva para inversores ante el posicionamiento anti mercados, anti Estados Unidos que mantuvo y mantiene. El rojo fiscal de ese país se ubica en casi 7% del PBI. Insostenible. Pero el pasado condena a la Argentina. Pese al resultado de las elecciones de octubre, los inversores extranjeros aún dan una posibilidad no menor al retorno del populismo. El que se quema con leche, ve a un populista y llora.

La emisión de deuda de la Argentina en algún momento de este semestre puede dar otro empujón hacia abajo al riesgo país. Si Santiago Bausili sigue de shopping cambiario, menor será la tasa. Además, debe seguir el proceso desinflacionario y quebrar nuevamente el 2% mensual en el corto plazo.

En definitiva, un banco central con reservas aleja fantasmas de default. Por ahí pasa todo.