Ley antievasión: se cumplen 20 años desde que se pasó de controlar de u$s 1000 a u$s 12

Con la “ley antievasión  los pagos superiores a mil dólares estaban obligados a efectuarse únicamente utilizando los medios de pago que estaban autorizados por ley. Luego de 20 años ahora los controles de la misma ley, que sigue sin actualizarse, se disparan al superarse los doce dólares, considerando el tipo de cambio oficial.

En el mes de noviembre del año 2000, fecha en que se publicó la llamada “ley antievasión , los pagos superiores a mil dólares estaban obligados a efectuarse únicamente utilizando los medios de pago que estaban autorizados por esa norma. Luego de 20 años ahora los controles de la misma ley, que sigue sin actualizarse, se disparan al superarse los doce dólares, considerando el tipo de cambio oficial.

Durante toda su vigencia dispuso que todos los pagos que hacen las empresas estuvieran bancarizados; y de esta forma, poder aprovechar a recaudar más del Impuesto sobre los débitos y créditos bancarios. En la actualidad, a pesar del avance de los medios de pago electrónicos, muchas empresas siguen cobrando por su modalidad comercial dinero en efectivo por parte de consumidores finales, por ejemplo las estaciones de servicio y los supermercados, luego quedan obligados a depositar el dinero para poder abonar las facturas de los proveedores, debiendo soportar más carga fiscal con el impuesto al cheque. En estos casos la justicia no siempre les terminó dando la razón.

En este mes, se cumplen 20 años del nacimiento de la ley 25.345 (antievasión), que no ayudó mucho a evitar la evasión, pero sí contribuyó a incrementar la recaudación tributaria del país con el aporte del Impuesto al cheque que es el tercero en importancia luego del IVA y de Ganancias. En esta semana comienza una nueva negociación con el Fondo Monetario que siempre da la conocida recomendación de que debe disminuirse el déficit fiscal, cosa que también aconsejaba allá por el año 2000.

Para no tener problemas con la AFIP, las empresas tienen que pagar sus cuentas de la siguiente forma: los pagos totales o parciales de sumas de dinero, o el equivalente en moneda extranjera, superiores a $ 1.000 (12 dólares) no tendrán efectos entre las partes ni frente a terceros, siempre que no se realicen utilizando los siguientes medios de pago:

– Depósitos en cuentas de entidades financieras. Los que utilizan este mecanismo no quedan eximidos de ingresar por su cuenta el impuesto al cheque.

– Giros o transferencias bancarias

– Cheques o cheques cancelatorios

– Tarjetas de crédito, compra o débito (tarjetas corporativas)

– Endoso de factura de crédito.

Las empresas que no utilicen estos medios de pago, se encuentran imposibilitadas de computar las deducciones impositivas o los créditos fiscales que surgen de los comprobantes abonados, incluso a pesar de que se demuestre la veracidad de las operaciones que los originaron. En cambio, la norma no prevé sanciones para aquellos que cobran en efectivo importes superiores a $ 1.000, quienes tendrán que depositar el dinero para poder introducirlo en el circuito de los pagos.

Pero la ley 11.683 (procedimiento) en su artículo 34 determina lo siguiente: “Facúltase al Poder Ejecutivo nacional a condicionar el cómputo de deducciones, créditos fiscales y demás efectos tributarios de interés del contribuyente y/o responsable a la utilización de determinados medios de pago u otras formas de comprobación de las operaciones en cuyo caso los contribuyentes que no utilicen tales medios o formas de comprobación quedarán obligados a acreditar la veracidad de las operaciones para poder computar a su favor los conceptos indicados. De esta forma, dos leyes dicen dos cosas distintas, ya que la ley antievasión no admite prueba en contrario, mientras que la ley de procedimiento permite que el contribuyente pueda demostrar la veracidad de la operación.

No existen limitaciones o restricciones para los pagos que se hacen en especie; por ejemplo, cuando se entrega una maquinaria en parte de pago de otra, o en el 2001 cuando las empresas utilizaron los títulos Lecop o Patacones para abonar sus deudas comerciales. Luego de varias “idas y vueltas , este tema fue aclarado definitivamente por la AFIP, a través de la resolución 2004/05; de esta manera se establece que las limitaciones de los medios de pago se aplican únicamente a los pagos de sumas de dinero.

Hay excepciones al uso de los medios de pago obligatorios; entre ellas, encontramos a los pagos que se efectúen a entidades financieras o los realizados ante un juez nacional o provincial. También, el decreto 22/01 estableció que el pago en efectivo de sumas de dinero (o el equivalente en moneda extranjera) superiores a $ 10.000, efectuado en ocasión del otorgamiento de escritura pública, por la que se constituyan, modifiquen, declaren o extingan derechos reales sobre inmuebles, tendrá para las partes y frente a terceros efectos cancelatorios autorizados. En este caso, el escribano interviniente tiene que dejar constancia de esa circunstancia en el acto notarial. Esta última excepción no alcanza a las transferencias de bienes muebles registrables, las que tienen que realizarse sólo con los medios de pago que autoriza la ley.

En el mes de agosto del 2003, la AFIP reglamentó la ley antievasión a través de la resolución 1547. En ese sentido, dispuso que cuando los pagos se realicen utilizando cheques, las empresas tienen que cumplir con las siguientes tareas administrativas:

– Uso de cheque común: Debe estar a nombre del beneficiario y cruzado. En el frente del cheque tiene que figurar la leyenda “para acreditar en cuenta

– Uso de cheque de pago diferido: Tiene que hacerse a nombre del emisor de la factura y cruzado.

– Utilización de cheque cancelatorio: Debe estar a nombre del emisor de la factura.

Los cheques no necesariamente tienen que emitirse con la cláusula “no a la orden ; además, para pagar se puede utilizar la cadena de endosos que autoriza el Banco Central (cheques comunes: un endoso; diferidos: dos endosos).

En el momento del pago el contribuyente tiene que cumplir con una carga administrativa adicional; debe dejar constancia en el comprobante que reciba (factura o recibo) o en la orden de pago que emita, sobre los datos relacionados al medio de pago utilizado. Si se entrega un cheque de terceros al realizar el pago, tiene que dejarse constancia como dato adicional el número de la CUIT del librador original del cheque. Opcionalmente, se acepta que estos datos sean volcados en un registro mensual emitido por sistemas computarizados que respeten el diseño establecido por la AFIP.

Existen dudas que aún no fueron aclaradas por la AFIP; por ejemplo, ¿qué sucede cuando el pago se realiza con cheques de terceros y se completa con parte de efectivo?, esa diferencia si es superior a mil pesos ¿se tiene que abonar necesariamente con un cheque, o se puede pagar en efectivo? Se podría interpretar que el pago es único, y en consecuencia tendría que realizarse íntegramente con los medios de pago que autoriza la ley. En este caso, ¿se impugnaría el pago total o parcialmente?

El costo impositivo de la impugnación implica no poder computar el crédito fiscal de IVA (21%), y no permitir deducir el gasto en el impuesto a las ganancias (30%). Otra consecuencia por no utilizar los medios de pago obligatorios, se produce al solicitar reintegros de créditos fiscales de IVA por exportaciones. En este caso, la AFIP no reconocerá el reintegro impositivo sobre los comprobantes que no cumplan con los requisitos que establecen las normas.

Originalmente, la ley antievasión había establecido el límite para los pagos en efectivo en $ 10.000. A partir de marzo del año 2001, mediante la ley 25.413 se redujo el importe a $ 1.000. En referencia a las normas reglamentarias, hasta el mes de agosto del 2003 estuvo vigente la resolución de AFIP 151. Esta norma establecían los requisitos que tenían que cumplir los pagos por operaciones superiores a $ 10.000; en ese sentido, los pagos que no fueran realizados con los medios autorizados no tenían efectos impositivos; pero en esa oportunidad sí se admitía prueba en contrario, o sea el contribuyente podía demostrar la veracidad de la operación.

Pasaron veinte años, ahora los actores son los mismos (Ministerio de Economía y el Fondo Monetario), la inflación y el dólar subieron inexorablemente, las letras de los impuestos siguen invariables y por ese motivo los contribuyentes tienen que pagar más en cada año que pasa.

 

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