HOME OFFICE

Portugal prohibió que los jefes llamen a los empleados fuera del horario de trabajo

Una nueva ley prohíbe que sean contactados por sus superiores fuera del horario laboral por cualquier vía. Además, las empresas deberán cubrir algunos gastos que ocasiona el home office.

A muchos les ha pasado estar tranquilos en sus casas y que, de la nada, llegue un mensaje de los jefes pidiendo una tarea, reclamando algo o exigiendo que se conecten para realizar algún tipo de gestión. Todo esto fuera del horario laboral.

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QUÉ DICE LA NUEVA LEY APROBADA EN PORTUGAL

Para evitar que esto siga sucediendo, en Portugal se aprobó una ley que prohíbe que los jefes contacten a sus empleados fuera del horario laboral, ya sea por llamada, mensaje de texto, WhatsApp o incluso vía mail.

Está práctica - de ponerse en contacto con los trabajadores fuera de horario - comenzó a pisar fuerte por la masividad que adquirió el trabajo remoto como consecuencia de la pandemia y la emergencia sanitaria. Antes cuando uno se iba de la oficina terminaba su jornada, pero ahora los límites son difusos y la costumbre de pedir algo en cualquier momento del día se volvió común.

La nueva ley fue aprobada por el Parlamento portugués en pos de poder ayudar a que los empleados consigan un mejor balance entre trabajo y tiempo libre, lo cual también supone que se encontrarán bajo menos estrés y esto evitará el desgaste laboral.

El texto dice: "El empleador debe respetar la privacidad del trabajador". Esto incluye, según lo que estipula la norma, los períodos de descanso y tiempo en familia. En este sentido, toda violación constituye una falta "grave" y podría resultar en una multa.

No es la primera vez que una normativa de esta clase se incluye entre los derechos de los trabajadores: por ejemplo, durante el 2017, una regla similar otorgó a los trabajadores franceses el derecho de ignorar los correos electrónicos de trabajo fuera del horario laboral.

LA NUEVA POLÍTICA LABORAL DE PORTUGAL

La nueva política de Portugal es parte de la legislación que regula el trabajo remoto o "home office". Ahora, los empleados y trabajadores tienen derecho a elegir ir al lugar de trabajo en vez de trabajar desde casa, si así lo desean, pero también pueden solicitar el acuerdo de home office si es compatible con su trabajo.

La medida también estipula que los empleadores y jefes son responsables de proporcionar a los trabajadores las herramientas necesarias para realizar su trabajo de forma remota en las mejores condiciones. Deben reembolsar a los trabajadores cualquier gasto adicional, incluido cualquier aumento en las facturas, como electricidad, wifi y gas; en que puedan incurrir mientras trabajan desde casa.

En la conferencia Web Summit que se llevó a cabo en Lisboa la semana pasada, la ministra de Trabajo y Seguridad Social de Portugal, Ana Mendes Godinho, sostuvo que el acceso desigual a los equipos de tecnología e internet mostraron la necesidad de que el Gobierno interviniera mediante nuevas leyes laborales que se adecuen a los nuevos tiempos.

"La pandemia ha acelerado la necesidad de regular lo que necesita ser regulado (...) El teletrabajo puede ser un ‘cambio de juego' si aprovechamos las ventajas y reducimos las desventajas", sostuvo la ministra.

Con está nueva normativa ya vigente, la capital del país, Lisboa, ha trabajado duro para atraer a los "nómadas digitales" - principalmente jóvenes - que quieran aprovechar el trabajo remoto para trasladarse temporalmente o viajar fuera de su país de origen para vivir en Portugal. "Consideramos que Portugal es uno de los mejores lugares del mundo para que estos nómadas digitales y trabajadores remotos elijan vivir, queremos atraerlos a Portugal", confesó Mendes Godinho.

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