Aniversario 103° del Molino: cómo avanza la recuperación del emblemático edificio

Aniversario 103° del Molino: cómo avanza la recuperación del emblemático edificio

Fue inaugurado el 9 de julio de 1916, estuvo abandonado por 20 años hasta que en 2014 fue expropiado por el Congreso de la Nación, que empezó las obras de recuperación en julio de 2018. 

Por sus salones pasaron personalidades como Alfredo Palacios, Carlos Gardel, Lisandro de la Torre, Leopoldo Lugones, Roberto Arlt, Oliverio Girondo, Niní Marshall, Libertad Lamarque y Eva Perón. Incluso la cantante Madonna lo eligió como escenario del videoclip de su canción Love Don't Live Here Anymore. Inaugurado el 9 de julio de 1916 y clausurado en 1997 - el mismo año que fue declarado Monumento Histórico Nacional - la confitería Del Molino fue parte no solo de la historia nacional, sino también de la de los ciudadanos porteños. Y hoy cumple 103 años.

Eventos, casamientos, cumpleaños: la confitería funcionaba como un lugar de encuentro y hoy, de recuerdos. Llegó a tener hasta 250 empleados, y era tradición que la gente hiciera cola en la vereda para comprar el mítico pan dulce. Pero el postre destacado siempre fue Leguisamo, nombrado por Carlos Gardel, cliente fiel, que le encargó al dueño una torta en homenaje a su amigo Irineo Leguisamo

El edificio estuvo abandonado por 20 años hasta que en 2014 fue expropiado por el Congreso de la Nación mediante la Ley 27.009. La Comisión Administradora del Edificio del Molino, creada por dicha ley, tomó posesión en julio del 2018. Cuenta con cinco pisos y tres subsuelos, dos de ellos que estaban cubiertos completamente de agua, lo que implicó que un buzo fuera contratado para certificar que las estructuras podían mantener aquel edificio en pie. De alguna forma, aunque vandalizado y abandonado, el edificio, icono del Art Noveau porteño logró sobrevivir el paso del tiempo.

“El edificio es un valor patrimonial no solo por su arquitectura sino por la gastronomía,  el color, los personajes que pasaron por allí", explican desde el equipo de comunicación del edificio. "Aún no hay fecha en lo inmediato para su apertura, pero sí hay un plan de acción, estamos trabajando con algunas obras modulares, hay una prueba piloto para recuperar la fachada, ya se empezaron las tareas de restauración de la azotea y la cúpula y ya está en marcha la recuperación de la confitería y del salón de baile", agregaron.

Para cuando esté terminado, los tres destinos que establece la ley que debería tener el edificio una vez restaurado son: que la confitería vuelva a funcionar con una concesión -que además permita obtener recursos para sostener el mantenimiento- esa concesión deberá mantener la carta histórica, así como el ambiente y el servicio que se brindaba en las mejores épocas. También va a funcionar un centro cultural y un museo

"Tenemos una estrategia de comunicación en la que intentamos que la comunidad sea parte de la recuperación del Molino, en los aportes de fotos, anécdotas, objetos históricos, pero también mostrando cómo avanzan las obras a través de actividades concretas y de la cuenta de Instagram, en la que tratamos de llegar a una audiencia más joven que nunca lo vio abierto, queremos que se enamoren del edificio como les pasó a sus padres y abuelos ", destacan desde Del Molino. A través de la cuenta @delmolinook que cuenta con más de 10 mil seguidores, se puede ver cómo avanzan las obras.

"Se nota que genera mucho interés. Cuando abrimos por La Noche de los Museos fue impresionante, un récord de visitas, lo mismo en el Día de los Monumentos. La gente nos contaba que se había casado ahí, nos alcanzaba negativos de sus fotos de casamiento, la tarjeta de casamiento de su abuelo", agregan.

Sin fecha de apertura definitiva por el momento, quedará seguir los avances y esperar a que la mítica confitería, escenario de hechos históricos y pequeñas historias personales, vuelva a abrir sus puertas, esta vez a todos los que quieran entrar.