Conocé los whiskies ultra premium que ya se consiguen en Buenos Aires

Conocé los whiskies ultra premium que ya se consiguen en Buenos Aires

Versiones honey, con reposo en barricas de cerveza o incluso sin añejamiento desembarcan en el mercado local. Buscan conquistar a los millennials.

Con un promedio de tres lanzamientos por player, todas las marcas líderes del segmento ampliaron su portfolio de manera tan considerable que, sin dudas, se trata de la era de las novedades.

Aunque el International Wine & Spirits Report (IWSR) todavía no dio a conocer las cifras correspondientes al año pasado, las empresas referentes del sector sostienen que el consumo local creció y, lo más importante, se sofisticó, ya que las categorías de mayor crecimiento fueron las premium y súper premium. Ese upgrade en el paladar de los fanáticos del agua de vida, apalancado –sin dudas– por el fin de las restricciones a la importación, motiva el desembarco sostenido de productos de alta gama que no se conseguían en el mercado vernáculo. Así, Pernod Ricard acaba de lanzar en el país Chivas Regal Ultis, el primer blended malt scotch whisky de la casa Chivas; de la mano de Diageo llegarán maltas como Caol Ila, Clynelish, Cragganmore; y Moët Hennessy ampliará la familia Glenmorangie con Lasanta y Quinta Ruban. Y Fratelli Branca Destilerías es el flamante distribuidor oficial en la Argentina del exclusivísimo The Macallan, un single malt escocés.

 

Juego de seducción

Con el objetivo de ampliar la base de súbditos del rey de los destilados, comienzan a ganar presencia los entry level, ideales para conquistar a quienes nunca lo bebieron o tienen contacto muy ocasional con él. En esa categoría se inscriben las versiones honey, con miel añadida para endulzar y suavizar el sabor. Son el primer paso ideal para los que quieren beber whisky puro o con agua pero todavía no se animan a explorar perfiles de mayor carácter. También admiten mezclas simples, con tónica o alguna otra bebida que equilibre un poco ese dulzor. Claro que esa búsqueda de nuevos compradores no es exclusiva del mercado local: en otros países ya se consiguen opciones saborizadas, y hasta es posible encontrar etiquetas que incorporan manzana, canela y menta.

Otra puerta de acceso al universo del whisky son los cócteles. “Van muy bien para iniciarse en el consumo, ya que la combinación con hielo y otras bebidas, como jugos, disminuye la graduación alcohólica. Además, permiten que uno pueda adaptarlo al perfil de sabor que más le guste, ácido o dulce”, detalla Guadalupe Fernández Burgoa, Reserve Brand Manager de Diageo.

Cuando se trata de paladares jóvenes, la referencia ineludible es la cerveza; por eso, el whisky encuentra en ella una aliada para acercarse a los sub-35. Así, a fines del año pasado desembarcó Jameson Caskmates, que tiene un finish en barricas donde antes reposó cerveza stout, paso extra que le añade notas de cacao, café y manteca al destilado. Es más, en algunos bares irlandeses de la ciudad, como Van Koning y The Temple, ofrecen una experiencia particular: sirven un vaso de Jameson Caskmates y otro de birra, con la sugerencia de que el cliente beba un sorbo de una bebida y luego de otra con el desafío de encontrar notas similiares.

$ 1.600
Es el costo de la entrada al Whisky Live, la primera edición sudamericana de la feria súper premium del rey de los destilados. Se celebrará del 7 al 10 de noviembre, en el Palacio Paz. Miguel Ángel Reigosa, del Museo del Whisky, es el responsable del capítulo local. “Todas las destilerías tendrán su stand. Con el valor de la entrada, los asistentes recibirán una copa de cristal Glencairn y 30 cupones a intercambiar por degustaciones”, anticipa. También habrá workshops, charlas públicas y degustaciones exclusivas.

Edad, el último tabú

Hubo una época en la cual, para referirse a la calidad de un whisky, el parámetro ineludible era la edad. Pero en el último tiempo avanzó una categoría que todavía genera polémica: los no age statement –más conocidos como NAS, por sus siglas en inglés–, que no hacen mención al tiempo de añejamiento en barrica. “Suele creerse, de manera errónea, que son productos más baratos o de menor calidad, pero no es así. Chivas Extra, por ejemplo, se añeja en barricas de jerez, que están en falta a nivel mundial. Entonces, no ofrece 12 años de reposo y, sin embargo, es más complejo y caro de elaborar”, explica Juan Manuel Gómez, Brand Manager de Whiskies de Pernod Ricard. Esa maison, por ejemplo, acaba de ampliar su portfolio NAS en el país con Longmorn The Distiller’s Choice, que se añeja en tres clases de barricas diferentes.

Detrás del desarrollo de los ageless hay una lógica simple: la cantidad de barricas y la infraestructura de las destilerías es limitada, por lo que dejar un whisky durante 12 años –o más– en contacto con madera retarda el ritmo de producción que exigen los consumidores, especialmente los asiáticos, protagonistas de un boom que obligó a la industria a dar con esta alternativa innovadora.

Claro que eso no significa que todos los NAS tengan sólo entre tres y 7 años de añejamiento, porque es la gota más joven la que declara la edad del whisky. “Sin duda, los años de añejamiento hacen al estilo de un whisky, pero la calidad se define por un conjunto de factores y la edad no es el único que la determina”, zanja Hugo Le Biez, Brand Manager de Marcas Importadas de Moët Hennessy.

Desde luego, los talibanes del whisky tienen una mirada más extrema: “La gente que ya bebe un 12 ó 15 años no ‘retrocede’ a un NAS; en todo caso, son productos que dejan para la coctelería”, plantea Miguel Ángel Reigosa, fundador de Whisky Malt Argentina y el Museo del Whisky.

 

La versión original y completa de esta entrevista fue publicada en la edición 190 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista Comercial.

Comentarios3
Efrain Zinsky
Efrain Zinsky 06/06/2017 02:20:17

Me agradaría un párrafo para los single malt, son diferentes? Son mejores?

Carlos Q
Carlos Q 06/06/2017 02:40:46

Caben las mismas consideraciones que se hacen a la hora de elegir vinos varietales o blends (o de corte.)